El papa Francisco proclamó el 2024 como el Año de la Oración. Este anuncio tuvo lugar durante el V Domingo de la Palabra de Dios, el 21 de enero de 2024. Pero ¿qué significa exactamente este “Año de la Oración” y qué significado tiene para los cristianos de todo el mundo? Descubrámoslo juntos.
Una propuesta importante
Después de un año dedicado a la reflexión sobre los documentos y al estudio de los frutos del Concilio Vaticano II, el papa Francisco propuso que 2024 fuera un año dedicado a la oración. En una carta dirigida al Pro-prefecto, S.E. Mons. Rino Fisichella, el Santo Padre expresó su deseo de crear una “sinfonía” de oración como preparación para el Jubileo. Esta invitación a dedicarse a la oración individual y comunitaria es un llamamiento a la centralidad de la vida espiritual en la vida cristiana.
La centralidad de la oración
La oración es un pilar fundamental en la vida de todo cristiano. A través de la oración, nos relacionamos con Dios, escuchamos su voz y adoramos al Creador. A lo largo de la historia, la Iglesia ha desarrollado una rica tradición de formas de oración, desde las letanías hasta las meditaciones, desde las oraciones litúrgicas hasta los momentos de silencio contemplativo. El Año de la Oración nos invita a redescubrir estas distintas formas de diálogo con Dios.
La Editorial Shalom sigue el camino de esta tradición orante, publicando desde hace más de veinte años libros de oración que abarcan todas las modalidades y necesidades, para ayudar a personas de toda sensibilidad.
Nace, de hecho, como una editorial que desea recuperar todas aquellas oraciones que corren el riesgo de perderse y continúa después con una propuesta que se renueva todavía hoy, año tras año.

Las palabras del papa Francisco
La idea de dedicar todo un año a la oración es algo que el papa Francisco ha madurado y preparado cuidadosamente. De hecho, entre 2020 y 2021 propuso en las audiencias de los miércoles 38 catequesis sobre la oración que abarcan desde la oración de alabanza hasta la oración de súplica, desde la tradición bíblica hasta la espiritual, del Antiguo al Nuevo Testamento. En definitiva, una verdadera escuela de oración en la que reencontrarnos y retomar el camino junto al Señor. ¿Qué año mejor que el 2024 para retomar esta catequesis y dejarnos acompañar por las palabras cálidas e incisivas del Santo Padre?

La oración como sed de Dios
En un mundo a menudo distraído y frenético, el Año de la Oración nos invita a recuperar el deseo de estar en presencia del Señor. La oración se convierte en nuestra sed de Dios, nuestro anhelo de encontrarlo en el silencio del corazón. El papa Francisco nos exhorta a rezar no solo por nosotros mismos, sino también por los demás, por la Iglesia y por el mundo entero. La oración se convierte así en un acto de amor y de comunión universal.
El Año de la Oración es, por tanto, una oportunidad para redescubrir la belleza y la profundidad de la vida espiritual. Invitamos a todos a participar en esta “sinfonía” de oración, a buscar momentos de silencio y escucha, a rezar con el corazón abierto. Que este año nos conduzca hacia una mayor intimidad con Dios y una comunión más auténtica con nuestros hermanos y hermanas en la fe.

