ad ottobre riscopriamo la dolcezza del rosario

Editrice Shalom

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Autore: Editrice Shalom

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En octubre redescubrimos la dulzura del Rosario

Santo Rosario

Octubre es un mes dulce, al igual que son dulces y cálidos los colores del otoño, y lo hace aún más dulce el hecho de que la Iglesia vincule este mes a la Virgen María mediante la oración del Rosario: octubre es, en efecto, el mes tradicionalmente dedicado al santo Rosario.

Por eso, el papa Francisco nos invita «a rezar el santo Rosario todos los días, durante todo el mes mariano de octubre, y a unirse así en comunión y penitencia, como pueblo de Dios, para pedir a la Santa Madre de Dios y a san Miguel Arcángel que protejan a la Iglesia del diablo, que siempre pretende separarnos de Dios y de los demás. […] El Santo Padre pide a los fieles de todo el mundo que recen para que la santa Madre de Dios ponga a la Iglesia bajo su manto protector: para preservarla de los ataques del maligno, el gran acusador, y hacerla al mismo tiempo cada vez más consciente de las culpas, los errores y los abusos cometidos en el presente y en el pasado, y comprometida a combatir sin ninguna vacilación para que el mal no prevalezca».

La historia

¿Por qué la Iglesia eligió octubre como el mes del Rosario? Para responder a esta pregunta debemos remontarnos al 7 de octubre de 1571: ese día, en efecto, en el golfo de Lepanto (Grecia), en una de las batallas navales más grandes de la historia, los cristianos lograron derrotar a los turcos (musulmanes), deteniendo así su avance en Europa. 

Mientras los soldados combatían, las cofradías del Rosario rezaban con confianza. Desde el principio, el triunfo de la flota cristiana sobre la turca se atribuyó a la intercesión de la Virgen María, invocada con el Rosario, hasta tal punto que el Senado de la Serenísima República de Venecia, después de la victoria, se expresó así: «No el valor, ni las armas, ni los comandantes, sino la Virgen del Rosario nos ha hecho vencedores».
En 1572, el papa san Pío V consagró el 7 de octubre a la Virgen, instituyendo la fiesta de «Santa María de la Victoria», que posteriormente Gregorio XIII transformó en «Nuestra Señora del Rosario». 

Por eso, durante este mes, la Iglesia nos invita a rezar esta oración y a redescubrirla como una ayuda indispensable para vencer en nuestra batalla cotidiana contra el mal.

¡Recemos el Rosario con la confianza de ser escuchados!


En octubre redescubrimos la dulzura del Rosario

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