Esta semana seguimos inmersos en la alegría del tiempo de Navidad y nos preparamos para despedir 2020 y comenzar un nuevo año. Encomendamos a la Virgen María, Madre de Dios (1 de enero), todo el dolor, el cansancio y el sufrimiento que 2020 ha traído consigo, y le confiamos a ella, Madre de Misericordia, el 2021: ¡en sus manos estamos a salvo!

MARTES 29 DE DICIEMBRE
Sor Josefa Menéndez
Nace en Madrid el 4 de febrero de 1890. Los primeros años transcurren felices, pero pronto el dolor entra en aquella familia profundamente cristiana y tan unida; Josefa aprende a sufrir en paz y con amor. La muerte de una de sus hermanitas y, después, la grave enfermedad de sus padres sumen a la familia en la extrema miseria.
El 4 de febrero de 1920, día de su 30.º cumpleaños, Josefa ingresa en el noviciado de las religiosas de la Sociedad del Sagrado Corazón, en Poitiers. El 5 de junio de ese mismo año, el Corazón de Jesús se manifiesta a Josefa y la asocia a su obra de amor: «Quiero servirme de ti para dar a conocer cada vez más a los hombres la misericordia y el amor de mi corazón… ¡ayúdame en esta obra de amor!». Nada se trasluce al exterior y continúa viviendo en el ocultamiento, realizando con humildad las tareas cotidianas: limpieza, costura, sacristía… Confidente y mensajera del Corazón de Jesús, se ofrece como víctima por las almas, sobre todo por las consagradas. El demonio la persigue de todas las maneras, visita varias veces el infierno y, a través del testimonio de las almas que se le presentan para pedir sufragios y oraciones, también conoce el Purgatorio. El 29 de diciembre de 1923 Jesús lleva consigo a Josefa, y entonces comienza el eterno y maravilloso cumplimiento de su extraordinaria aventura.
Para profundizar:
• Invitación al amor

JUEVES 31 DE DICIEMBRE
Santa Catalina Labouré
La vida de santa Catalina Labouré, religiosa parisina Hija de la Caridad a quien la Iglesia recuerda hoy, está iluminada por las apariciones de la Virgen María y por los mensajes que le confió. La Virgen la exhortó a acuñar una medalla dispensadora de gracias, que pronto fue llamada “milagrosa”, y entre los milagros más hermosos obrados por ella estuvo la conversión del judío Alfonso Ratisbonne (20 de enero de 1842).
Nadie supo nunca de los favores celestiales concedidos a Catalina: solo unos meses antes de morir confió a sus superiores sus experiencias místicas. Vivió en la mayor humildad y en el más absoluto silencio, y sirvió durante cuarenta y seis años a los pobres del hospicio de Enghien, en París. Murió el 31 de diciembre de 1876; sus restos se conservan en el convento de la rue du Bac, en la capilla de las apariciones.
Para profundizar:
• La Medalla Milagrosa
• Un mes con la Medalla Milagrosa
• La Medalla Milagrosa y Catalina Labouré

VIERNES 1º ENERO
María Santísima Madre de Dios
¡La solemnidad de María Santísima Madre de Dios inaugura el 2021! Encomendemos el nuevo año a la Virgen y asombrémonos ante ella, como nos invita a hacer el papa Francisco: «Hoy es el día para asombrarse ante la Madre de Dios: Dios es un niño pequeño en brazos de una mujer, que alimenta a su Creador. […]
Al comienzo del año, pidámosle la gracia del asombro ante el Dios de las sorpresas. Renovemos el asombro de los orígenes, cuando nació en nosotros la fe. La Madre de Dios nos ayuda: la Madre que engendró al Señor nos engendra para el Señor. Es madre y regenera en los hijos el asombro de la fe, porque la fe es un encuentro, no una religión. La vida, sin asombro, se vuelve gris, rutinaria; así también la fe. Y también la Iglesia necesita renovar el asombro de ser morada del Dios viviente, Esposa del Señor, Madre que engendra hijos. […] La Virgen lleva a la Iglesia el ambiente de un hogar, de una casa habitada por el Dios de la novedad. Acojamos con asombro el misterio de la Madre de Dios, como los habitantes de Éfeso en tiempos del Concilio. Como ellos, aclamémosla: “Santa Madre de Dios”. Dejémonos mirar por ella, dejémonos abrazar, dejémonos tomar de la mano» (Homilía, 1 de enero de 2019).
Para profundizar:
• Sobre tu Palabra (enero-febrero de 2021)

DOMINGO 3 DE ENERO
Santísimo Nombre de Jesús
El Santísimo Nombre de Jesús fue siempre honrado y venerado en la Iglesia desde los primeros tiempos, pero solo en el siglo XIV comenzó a recibir culto litúrgico. Gran predicador y propagador de este culto fue el franciscano san Bernardino de Siena (1380-1444). En 1530, el papa Clemente VII autorizó a la Orden Franciscana a rezar el Oficio del Santísimo Nombre de Jesús; y la celebración, ya presente en diversas localidades, fue extendida a toda la Iglesia por el papa Inocencio XIII en 1721. El día de la celebración varió entre los primeros domingos de enero, hasta fijarse el 2 de enero durante los años setenta del siglo XX, cuando fue suprimida. El papa Juan Pablo II restableció el 3 de enero la memoria facultativa en el Calendario litúrgico romano.
Para profundizar:
• Recen, recen, recen
• Relatos de un peregrino ruso
«No consultes a tus miedos, sino a tus esperanzas y tus sueños»: esta frase del papa Juan XXIII quiere ser un deseo y una invitación a comenzar el 2021 con confianza, siguiendo las esperanzas y los sueños, con la certeza de que la mirada amorosa de María, Madre de Dios y Madre nuestra, nos acompaña y nos protege.
¡Los espero en los comentarios de la publicación!
¡Buen camino y feliz año nuevo!
