Con el mes de julio se entra de lleno en este verano de 2021, en el que se desea renacer, libertad; ¡se siente la necesidad de «volver a respirar» después de un año tan difícil!
En este tiempo de merecido descanso y esparcimiento, no olvidemos, sin embargo, levantar los ojos al cielo, dirigir cada día nuestro agradecimiento al Señor de la vida, reservando algo de tiempo para la meditación y la oración.
La Iglesia, en efecto, abre este mes con la fiesta de la Preciosísima Sangre de Cristo, que nos recuerda con cuánto amor nos amó Jesús, un amor que llegó hasta el don de la vida: «Este primer día del mes de julio está consagrado por la piedad cristiana a la meditación de la Sangre de Cristo, precio de nuestro rescate, prenda de salvación y de vida eterna. ¡Grande es el misterio de la Sangre de Cristo! El signo de la “sangre derramada”, como expresión de la vida entregada de modo cruento como testimonio del amor supremo, es un acto de la condescendencia divina ante nuestra condición humana. Dios eligió el signo de la sangre, porque ningún otro signo es tan elocuente para indicar la implicación total de la persona.
Y muchas son las «buenas obras» que la meditación del sacrificio de Cristo nos inspira. Esta nos impulsa, en efecto, a entregar nuestra vida por Dios y por los hermanos sin reservas, como hicieron tantos mártires. ¿Cómo no reconocer una y otra vez el valor de cada ser humano, cuando por cada uno, sin distinción, Cristo derramó su sangre? La meditación de este misterio nos impulsa, en particular, hacia quienes podrían ser atendidos en sus sufrimientos morales y físicos y, sin embargo, son dejados languidecer al margen de una sociedad de la opulencia y la indiferencia» (cf. papa Juan Pablo II, 1 de julio de 2000).
Y precisamente siguiendo la estela de la sangre de Cristo, es decir, del don total de sí mismos, los santos que recordamos este mes hicieron de su vida una obra maestra de entrega a los demás y de amor: san Camilo de Lelis (14 de julio) se dedicó a los enfermos; santa María Goretti (6 de julio) dio testimonio con su vida y su perdón de su fidelidad a Jesús; santa Verónica Giuliani (9 de julio) se dejó consumir por el amor a Jesús, al igual que san Charbel (24 de julio), quien vivió en el ocultamiento en estrecho contacto con su Señor.
Calendario devozionale — Calendario devozionale del mese di luglio
Calendario devocional del mes de julio
Tempo di lettura: 2 min
Autore: Editrice Shalom
Cosa troverai in questo articolo?
Calendario devocional del mes de julio
