En febrero se celebra el Día del Enfermo, con motivo de la festividad de la Bienaventurada Virgen de Lourdes (11 de febrero). Este año, el papa Francisco ha querido titular su habitual mensaje a los enfermos retomando las palabras del Evangelio de Lucas: «Sean misericordiosos, como su Padre es misericordioso» (Lc 6,36), recordando que ponerse al lado de quien sufre puede ser realmente recorrer un camino de caridad. Entonces, dejándonos iluminar por las palabras de Jesús, avancemos por el camino de la misericordia con nosotros mismos y hacia todos.
Hoy, cuando el dolor causado por la pandemia aún es intenso, abrimos el corazón, la mente y los brazos a quienes nos rodean y necesitan una palabra, un gesto, una ayuda, un poco de apoyo y comprensión. Convirtámonos, junto con el Médico celestial, en puentes de solidaridad.
