Marzo es el mes dedicado a san José, que es «padre en la ternura», como nos recordó el papa Francisco. «Nos hace bien […] reflejarnos en la paternidad de José, que es un espejo de la paternidad de Dios, y preguntarnos si permitimos al Señor que nos ame con su ternura, transformando a cada uno de nosotros en hombres y mujeres capaces de amar así. […] ¡Se necesita una revolución de la ternura!» (papa Francisco). Invoquemos con fe a san José e imitemos su ejemplo, su valentía y su capacidad de amar con ternura. Miremos también el ejemplo de los santos que recordamos este mes.
El 2 de marzo, con el Miércoles de Ceniza, comienza el período de Cuaresma. No dejemos pasar en vano este tiempo propicio. Aprovechemos estos días para hacer balance de nuestra vida de fe, ayudados por la Palabra de Dios y por lecturas y meditaciones. Siempre con la mirada fija en Jesús, centro en torno al cual gira cada una de nuestras acciones y pensamientos.
¡Buen camino de Cuaresma!
