El 10 de octubre de 2020, Carlo Acutis, un muchacho que murió a los 15 años de leucemia, era beatificado en Asís: fue y sigue siendo una gran fiesta.
Por eso la Iglesia celebra y recuerda a Carlo el 12 de octubre y presenta su ejemplo a los jóvenes, porque él, un joven absolutamente normal y lleno de ganas de vivir, realmente se apresuró hacia el Paraíso, supo convertir cada instante de su vida en un don para Dios y para los demás, viviendo plenamente su edad y su tiempo.

Una gran amistad
El secreto de la vida de Carlo, tan breve y, sin embargo, perfectamente plena, está en la relación de amistad muy intensa que vivía con Jesús: Jesús para Carlo es el Amigo con quien hablar a diario; es el huésped al que acoger en el corazón, en el momento de la Comunión, invitándolo confidencialmente: «Jesús, ponte cómodo. Siéntete como en casa», dice Carlo después de recibir la Eucaristía.
Lo de Jesús y Carlo es un diálogo ininterrumpido que lleva a este joven a entregarse a los demás, en la cotidianidad y sencillez de su vida, sin reservas: en la escuela, Carlo está cerca de los compañeros que tienen alguna dificultad en los estudios o en la relación con los demás; Carlo tiene un saludo y una sonrisa para todo aquel con quien se encuentra; Carlo lleva comida y mantas a los pobres de su barrio… Carlo sabe entregarse y nos enseña a entregarnos con sencillez.

Una gran pasión
Una de las grandes pasiones de Carlo era el ordenador, pero lo utilizaba de una manera muy particular, como señaló el cardenal Agostino Vallini durante la ceremonia de beatificación: «Carlo sentía una fuerte necesidad de ayudar a las personas a descubrir a Dios […]. Para comunicar esta necesidad espiritual se servía de todos los medios, también de los medios modernos de comunicación social, que sabía utilizar muy bien, en particular internet, que consideraba un don de Dios y un instrumento importante para encontrarse con las personas y difundir los valores cristianos.

Su manera de pensar le hacía decir que la red no es solo un medio de evasión, sino un espacio de diálogo, conocimiento y puesta en común, de respeto mutuo, que debe utilizarse con responsabilidad, sin convertirse en sus esclavos y rechazando el ciberacoso; en el inmenso mundo virtual hay que saber distinguir el bien del mal. Desde esta perspectiva positiva, animaba a utilizar los medios de comunicación como instrumentos al servicio del Evangelio, para llegar al mayor número posible de personas y darles a conocer la belleza de la amistad con el Señor».

Carlo Acutis tiene la capacidad de hablar a los jóvenes y no solo a ellos… Ha tocado y sigue tocando la vida de muchos, porque nos enseña que la santidad también es posible en nuestro presente, apresurado y siempre conectado… ¡Incluso utilizando los medios que nos ofrece la tecnología se puede apuntar al Paraíso!
¿Alguna vez habéis pensado en cómo usáis las redes sociales? ¿Alguna vez habéis pensado que pueden convertirse en un medio para comunicar amor y esperanza? Si os apetece, compartid aquí vuestras ideas, reflexiones y experiencias sobre este aspecto; ¡estaremos encantados de leerlas!


