En el primer encuentro de preparación para el Domingo de la Palabra, reflexionamos sobre la escucha de la Palabra de Dios en comunidad.
En efecto, nunca debemos olvidar que el Señor se dirige ante todo y sobre todo a un pueblo: en el Antiguo Testamento encontramos la invitación «Escucha, Israel» (Dt 6,4).
Al reconocernos como Iglesia, debemos saber, por tanto, que somos un pueblo que escucha constantemente la Palabra de Dios: a este respecto, resuenan dulces y tranquilizadoras las palabras de san Agustín, que dice: «Para no errar en la niebla, escuchad la voz del Pastor. Reuníos junto a los montes de las Sagradas Escrituras. Allí están las delicias de vuestro corazón; allí no hay nada venenoso, nada extraño: son pastos inagotables».
El folleto litúrgico-pastoral para el Domingo de la Palabra 2023 nos recuerda, en efecto, que «La Escritura nos ha sido confiada para ser no solo leída y meditada personalmente, sino sobre todo proclamada y celebrada en la asamblea litúrgica. En efecto, cobra “vida” en una asamblea que la escucha, la celebra y la encarna, por el poder del Espíritu Santo, porque en la liturgia “Dios habla a su pueblo y Cristo anuncia todavía su Evangelio”».
Tenemos, pues, una «buena noticia» que escuchar en este tiempo atravesado por tanta oscuridad: aún hoy Dios habla al ser humano: ¡escuchémoslo!
Al hacer clic aquí puedes descargar un PDF con las propuestas pastorales, tomadas del folleto litúrgico-pastoral, útiles para tu comunidad.

