don peppe diana un eroe dei nostri tempi

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Autore: Editrice Shalom

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Don Peppe Diana: un héroe de nuestros tiempos

Don Peppe Diana

El 21 de marzo, Día en recuerdo de las víctimas inocentes de las mafias, el presidente de la República, Sergio Mattarella, acudió a Casal di Principe, localidad tristemente conocida por el asesinato del sacerdote antimafia Giuseppe “Peppe” Diana a manos de la camorra.
«Acudí al cementerio, ante la tumba de don Peppino Diana -dijo el presidente-, donde me encontré con sus familiares. Don Peppino era un hombre valiente, un pastor ejemplar, un hijo de su tierra, un héroe de nuestros tiempos, que pagó el precio más alto, el de su propia vida, por denunciar el cáncer de la camorra y por invitar a las conciencias a rebelarse. Usaba palabras “cargadas de amor”. Palabras claras, decididas y valientes».

Don Giuseppe nació el 4 de julio de 1958 en Casal di Principe. Después de completar sus estudios teológicos y licenciarse en Filosofía, ingresó en la Agesci (Asociación de Guías y Scouts Católicos Italianos) y fue ordenado sacerdote. En 1989 fue nombrado párroco de la parroquia de San Nicola di Bari, en Casal di Principe, y se convirtió en profesor de religión católica en las escuelas públicas. Inició de inmediato su lucha contra el crimen organizado de su ciudad, en una época en la que los casaleses campaban a sus anchas por toda Campania.
El día de Navidad de 1991 se difundió en las iglesias de la diócesis la carta titulada Por amor de mi pueblo, un manifiesto contra la camorra, definida como una forma de terrorismo que, mediante el miedo, impone sus leyes inaceptables y genera un clima de violencia inaudita. Don Peppe era un hombre libre y no tenía miedo de nadie: amaba a los jóvenes, en quienes veía la esperanza para su territorio herido por la violencia; ayudaba a los primeros inmigrantes para que no cayeran en las redes del crimen organizado; acogía en la parroquia a las personas con discapacidad…
Pero la camorra no perdona: la mañana del 19 de marzo de 1994, un asesino lo alcanza mientras se prepara para celebrar misa, en la sacristía de su iglesia, y le dispara cuatro tiros. Una auténtica ejecución.

Las semillas plantadas por don Peppe en la dura tierra dieron fruto: en su memoria nacieron asociaciones, comités y grupos eclesiales que luchan por la legalidad.
Y el domingo 19 de marzo, el sueño de don Peppe finalmente se hizo realidad: cientos de scouts de la Agesci invadieron la ciudad, como sucede cada año el día de su muerte, para celebrar el nacimiento del primer grupo scout en Casal di Principe.  
Durante estos años, sus muchachos han perseguido tenazmente su sueño. Entre los nuevos scouts también está Iole, sobrina de don Peppe e hija de su hermano Emilio. 
Estamos seguros de que don Peppe la está bendiciendo desde el cielo, al igual que su martirio sigue generando semillas de amor y esperanza.

También el beato Rosario Livatino, joven juez siciliano, pagó con su vida en 1990 su lucha contra el crimen organizado.  


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