Devociones del 1 al 7 de noviembre de 2021
Nos preparamos para celebrar dos importantes conmemoraciones: la solemnidad de Todos los Santos y la Conmemoración de los Fieles Difuntos. El papa Francisco las definió como «días de esperanza» y en este período todos necesitamos esperanza. Los primeros cristianos representaban la esperanza con un ancla; la esperanza, fundada en la palabra fiel de Dios, es como un ancla que da solidez al creyente porque, aunque está en camino, tiene la certeza de pertenecer ya a Dios. La esperanza no es optimismo, sino Jesús en persona, que revela el amor del Padre por medio del Espíritu Santo, su fuerza para liberar y renovar toda vida. Y esta es la sorprendente novedad: con Cristo y por medio del Espíritu, el amor de Dios está en medio de nuestra vida cotidiana hasta apoderarse de nuestra existencia.

LUNES 1o NOVIEMBRE
Todos los Santos
Reflexionemos sobre esta solemnidad llena de luz gracias a las palabras del papa Francisco: «La solemnidad de Todos los Santos es nuestra fiesta: no porque seamos buenos, sino porque la santidad de Dios ha tocado nuestra vida. Los santos no son modelos perfectos, sino personas atravesadas por Dios. Podemos compararlos con las vidrieras de las iglesias, que dejan entrar la luz en diferentes tonalidades de color. Los santos son nuestros hermanos y hermanas que han acogido la luz de Dios en su corazón y la han transmitido al mundo, cada uno según su propia “tonalidad”. Pero todos han sido transparentes, han luchado por quitar las manchas y oscuridades del pecado, para dejar pasar la luz bondadosa de Dios. Este es el propósito de la vida: dejar pasar la luz de Dios, y también el propósito de nuestra vida. […] La verdadera felicidad no consiste en tener algo o en convertirse en alguien; la verdadera felicidad es estar con el Señor y vivir por amor. ¿Creen esto? Debemos seguir adelante para creerlo. Entonces, los ingredientes de la vida feliz se llaman bienaventuranzas: bienaventurados los sencillos, los humildes que hacen sitio a Dios, que saben llorar por los demás y por sus propios errores, permanecen mansos, luchan por la justicia, son misericordiosos con todos, conservan la pureza del corazón, trabajan siempre por la paz y permanecen en la alegría, no odian y, aun cuando sufren, responden al mal con el bien.
Estas son las bienaventuranzas. No requieren gestos espectaculares, no son para superhombres, sino para quienes viven las pruebas y las dificultades de cada día, para nosotros. Así son los santos: respiran como todos el aire contaminado por el mal que hay en el mundo, pero en el camino nunca pierden de vista el camino de Jesús, el indicado en las bienaventuranzas, que son como el mapa de la vida cristiana» (Ángelus, 1o de noviembre de 2017).
Para profundizar:
• Los santos del día

MARTES 2 DE NOVIEMBRE
Conmemoración de todos los difuntos
Oremos en este día santo por todos los difuntos, por nuestros seres queridos, por las almas abandonadas y olvidadas, por los papas, los obispos, los sacerdotes, los religiosos, los fieles laicos, por cuantos esperan encontrarse con el rostro de Dios y se encuentran en condición de purificación. Por todos ellos oremos con las mismas palabras de la liturgia de hoy: «Dios todopoderoso, tu Hijo único, en el misterio de la Pascua, pasó de este mundo a la gloria de tu reino; concede a nuestros hermanos difuntos compartir su triunfo sobre la muerte y contemplarte eternamente a ti, Padre, que los creaste y redimiste». Para interceder por las almas del Purgatorio, la Iglesia nos propone también la práctica de las «indulgencias». Estas obtienen la remisión de la pena temporal debida por los pecados. Toda culpa, incluso después del perdón, deja como una deuda que reparar por el mal cometido. La Iglesia extrae de su tesoro «espiritual», constituido por las oraciones de los santos y las buenas obras realizadas por todos los fieles, lo que debe ofrecerse a Dios para que él «perdone» a las almas de los difuntos esa pena que, de otro modo, deberían expiar en el Purgatorio. Desde el mediodía del 1o de noviembre hasta todo el 2 de noviembre se puede obtener la indulgencia plenaria. ¿Cómo? Visitando una iglesia y rezando el Credo y el Padre nuestro. Además, deben cumplirse estas tres condiciones:
• Confesión sacramental: esta condición puede cumplirse varios días antes o después. Con una confesión se pueden obtener varias indulgencias plenarias, siempre que permanezca en nosotros la exclusión de cualquier apego al pecado, incluso venial.
• Comunión eucarística, preferiblemente recibida durante la santa Misa.
• Oración según las intenciones del Sumo Pontífice, rezando el Padre nuestro y el Avemaría. Del 1 al 8 de noviembre se celebra la octava por los difuntos; quien visite el cementerio y rece, aunque solo sea mentalmente, por los difuntos puede obtener la indulgencia plenaria, aplicable a los difuntos, cumpliendo las condiciones indicadas anteriormente. La indulgencia puede recibirse una sola vez al día.
Para profundizar:
• Oraciones por las almas de nuestros difuntos en el Purgatorio
• Oraciones en sufragio de las almas del Purgatorio
• El maravilloso secreto de las almas del Purgatorio
• El último viaje

VIERNES 5 DE NOVIEMBRE
Venerable Giorgio La Pira
Giorgio La Pira es una figura extraordinaria de cristiano. Alcalde de Florencia, profeta y constructor de paz y unidad entre los pueblos, de la fe en Cristo y de su entrega a él extrajo el sentido de su propia vida y la inspiración de cada una de sus decisiones. Siendo aún muy joven, escribía a su tía Settimia: «La finalidad de mi vida está claramente marcada: ser en el mundo el misionero del Señor; y esta obra de apostolado debo realizarla en las condiciones y el ambiente en que el Señor me ha puesto». Y treinta años más tarde, explicaba así, en una carta a su amigo Fanfani, su «extraña» actividad política: «Mira, querido Amintore, yo no soy un alcalde, como tampoco soy diputado o subsecretario. […] Mi vocación es una sola, estructural diría: con todas las deficiencias y la indignidad que se quiera, soy, por la gracia del Señor, un testigo del Evangelio». De verdad quisiéramos acoger estas palabras de La Pira con algo de su fe y de su pasión. Creo que hoy invita a cada uno de nosotros a la esperanza cristiana, al compromiso por la paz y la fraternidad, aunque el mundo parezca más cansado y los problemas que avanzan, desde la pandemia hasta la paz en Oriente Medio, pasando por los problemas de África y el hambre en el mundo, parezcan agigantarse.
Para profundizar:
• Giorgio La Pira. Hombre de Dios

DOMINGO 7 DE NOVIEMBRE
Inicio de la novena a san José Moscati
A partir de hoy se puede comenzar a dirigirse en oración a san José Moscati. Él, médico santo, decía: «Por encima de disputas, chismes y resentimientos, debe inspirarnos la caridad cristiana». Hagamos nuestra su enseñanza y su ejemplo.
Para profundizar:
• San José Moscati
¡Vivamos esta semana bajo el signo de la esperanza! Rezar a los santos y venerar a los difuntos significa precisamente comprometerse a adoptar esas actitudes de vida que nos permiten valorar el pasado y acoger el futuro que ya irrumpe en nuestra pequeña historia. Solo me queda citaros en los comentarios de esta publicación.
¡Buen camino!
