Introducción
La apertura de la Puerta Santa es un momento particularmente importante y muy significativo. Este gesto, en efecto, identifica el inicio del Jubileo y el paso es el signo del umbral salvífico abierto por Cristo con su encarnación, muerte y resurrección, invitando a todos a vivir reconciliados con Dios y con el prójimo. Por eso, atravesarla evoca el paso que todo cristiano está llamado a realizar del pecado a la gracia. En el Año Santo de 2025, las únicas Puertas Santas abiertas serán las de las 4 Basílicas de Roma… con una excepción
Ninguna Puerta Santa fuera de Roma
Para el Jubileo de 2025 no habrá ninguna apertura de la Puerta Santa fuera de Roma.
Así lo precisa el Dicasterio para la Evangelización, encargado de la organización del Jubileo, en una nota del 1 de agosto para responder a las numerosas solicitudes recibidas desde distintos lugares sobre «la configuración y apertura de la Puerta Santa en las Iglesias Catedrales, en los Santuarios Internacionales y Nacionales, así como en otros lugares de culto particularmente significativos».
Por tanto, no se repetirá la experiencia del Jubileo extraordinario de la Misericordia de 2016, cuando se abrieron Puertas Santas en todo el mundo y el Papa abrió la primera el 29 de noviembre de 2015 en Bangui, capital de la República Centroafricana.
Las 4 Puertas Santas de Roma y una en una cárcel
Al recordar las indicaciones precisas contenidas en la Bula del Papa, Spes non confundit, se reafirma que la primera Puerta Santa que abrirá el Pontífice será la de la Basílica de San Pedro en el Vaticano el 24 de diciembre de 2024, lo que dará inicio oficial al Jubileo Ordinario. A continuación, el 29 de diciembre se abrirá la Puerta Santa de la catedral de San Juan de Letrán; el 1 de enero de 2025, la Puerta Santa de la Basílica de Santa María la Mayor; y, por último, el 5 de enero, la Puerta Santa de la Basílica de San Pablo Extramuros. Estas tres últimas Puertas Santas se cerrarán antes del domingo 28 de diciembre de ese mismo año, mientras que el Jubileo Ordinario terminará con el cierre de la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro el 6 de enero de 2026, día de la Epifanía. En todas las catedrales y concatedrales, el domingo 29 de diciembre de 2024 los obispos diocesanos celebrarán la Eucaristía como apertura solemne del Año jubilar, según el Ritual que se preparará para la ocasión».

La única excepción prevista se debe al deseo expresado por el papa Francisco de querer personalmente abrir una Puerta Santa en una cárcel para ofrecer a los reclusos un signo concreto de cercanía» (n. 10). Por el momento, todavía no hay detalles sobre esta última disposición.

La indulgencia, signo peculiar del Jubileo
La nota del Dicasterio recuerda al final que: «Signo peculiar e identificativo del Año Jubilar, tal como se ha transmitido desde el primer Jubileo del año 1300, es la indulgencia, que “pretende expresar la plenitud del perdón de Dios que no conoce límites” (cf. n. 23), a través del Sacramento de la Penitencia y de los signos de caridad y esperanza (cf. nn. 7-15)». Y «para vivir plenamente este momento de gracia se exhorta a consultar los lugares específicos y las diversas modalidades indicadas en el Decreto de la Penitenciaría Apostólica del 13 de mayo de 2024», texto que establece las “Normas sobre la concesión de la indulgencia durante el Jubileo Ordinario del año 2025”.

Lugares donde obtener la indulgencia
El Decreto establece que se podrá obtener la indulgencia en Tierra Santa, visitando al menos una de las tres basílicas: la del Santo Sepulcro en Jerusalén, la de la Natividad en Belén y la de la Anunciación en Nazaret. En otras circunscripciones eclesiásticas, la indulgencia jubilar se concederá visitando la iglesia catedral u otras iglesias y lugares sagrados designados por el obispo local. La Penitenciaría indica otros lugares de peregrinación en Roma, desde el Divino Amor hasta las Catacumbas, por mencionar algunos ejemplos. En otros lugares del mundo se encuentran las dos basílicas de Asís, San Francisco y Santa María de los Ángeles, y las Basílicas Pontificias de la Virgen de Loreto, la Virgen de Pompeya y San Antonio de Padua.
¡Buen camino a todos y cuéntennos en los comentarios cómo están viviendo la espera del Jubileo 2025!




