Coronada como la más bella de Italia, Giusy Buscemi es hoy una protagonista de la pequeña pantalla. Apreciada por el público televisivo por su manera de ser amable, su dulzura y, al mismo tiempo, su tenacidad, no teme manifestar su fe en Dios y su devoción por la Virgen.
Los hermosos recuerdos de los años vividos en Sicilia
Giusy tiene los pies bien plantados en la tierra y una riqueza interior que se remonta a los años en que vivió en Sicilia, antes de hacerse famosa. Su familia le transmitió la fe. Entre sus recuerdos más hermosos están los encuentros de catequesis en los que participó hasta la Confirmación. Después se formó para convertirse a su vez en catequista. Enseñaba a los niños que se preparaban para la Primera Comunión. Repetiría ese recorrido. Entonces era muy joven. Hoy, después de un acompañamiento espiritual vivido en Roma, siente que naturalmente es más madura desde el punto de vista espiritual y que ha alcanzado una mayor conciencia.

Su testimonio dentro del mundo del espectáculo
Cuando habla de fe, Giusy lo hace con entusiasmo, algo que no es habitual en el mundo del espectáculo. Sin embargo, dice que tiene muchísimos amigos actores con los que habla de Dios. Ciertamente no son noticias que lleguen a los periódicos; son encuentros privados, pero no ocurren raras veces.
La devoción a la Virgen
«Soy muy devota de la Virgen porque es un extraordinario modelo femenino. Una mujer que ama, sufre y perdona», dijo en el transcurso de una entrevista a “Famiglia Cristiana”. Este amor suyo por la Virgen también se refleja en los nombres que ha dado a sus hijos, todos ellos con María como segundo nombre.

Su objetivo: realizar el proyecto de Dios
Según la actriz, tener fe no significa uniformarse, y se equivoca quien tenga este prejuicio.
Es más, gracias a la fe en Dios, cada persona puede ser valorada en su unicidad y singularidad, tanto como persona como profesional. ¿Cuál es hoy su objetivo, su sueño? Realizar el proyecto de Dios para su vida.
¡Verdaderamente un testimonio luminoso y decididamente contracorriente!

