I messaggi della Regina della Pace
Los mensajes de la Reina de la Paz
Tempo di lettura: 92 min
Autore: Editrice Shalom
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Mensaje del 25 de septiembre de 2025
«Queridos hijos: Que este tiempo sea para ustedes un tiempo de oración por la paz. Gracias por haber respondido a mi llamada».
Mensaje del 25 de agosto de 2025
«Queridos hijos, ¡hijitos míos, amados míos! Ustedes han sido elegidos porque han respondido, han puesto en práctica mis indicaciones y aman a Dios por encima de todo. Por eso, hijitos, oren con todo el corazón para que se cumplan mis palabras. Ayunen, hagan sacrificios, amen por amor a Dios, que los ha creado, y sean, hijitos, mis manos extendidas para este mundo que no ha conocido al Dios del amor. Gracias por haber respondido a mi llamada».
Mensaje del 25 de julio de 2025
«Queridos hijos: En este tiempo de gracia, en el que el Altísimo me ha permitido amarlos y guiarlos por el camino de la santidad, Satanás quiere enredarlos con la cuerda de la inquietud y del odio. No le permitan prevalecer, sino luchen, hijitos, por la santidad de toda vida humana. Gracias por haber respondido a mi llamada».
Mensaje del 25 de junio de 2025
«Queridos hijos, también hoy doy gracias al Todopoderoso por estar con ustedes y poder guiarlos hacia el Dios del amor y de la paz. Las ideologías que destruyen a ustedes y su vida espiritual son pasajeras. Los llamo, hijitos: vuelvan a Dios, porque con Dios tienen el futuro y la vida eterna. Gracias por haber respondido a mi llamada».
Mensaje del 25 de mayo de 2025
«Queridos hijos, en este tiempo de gracia los invito a ser hombres de esperanza, paz y alegría, para que cada hombre sea constructor de paz y amante de la vida. Oren, hijitos, al Espíritu Santo para que los colme con la fuerza de su Santo Espíritu, del valor y del abandono. También este tiempo será un don para ustedes y un camino hacia la santidad, hacia la vida eterna. Estoy con ustedes y los amo. Gracias por haber respondido a mi llamada».
Mensaje del 25 de abril de 2025
«Queridos hijos, los vientos de la inquietud, del egoísmo y del pecado se apoderan de muchos corazones y los conducen a la inquietud y a la perdición. Por eso los invito, hijitos: vuelvan a Dios y a la oración para que puedan estar bien en sus corazones y en la tierra sobre la que viven. Los amo, hijitos, y por eso no me canso de invitarlos a la conversión. Gracias por haber respondido a mi llamada».
Mensaje del 25 de marzo de 2025
«¡Queridos hijos! En este tiempo de gracia, en el que están llamados a la conversión, los exhorto, hijitos: ofrézcanme sus oraciones, sufrimientos y lágrimas por la conversión de los corazones que están alejados del corazón de mi Hijo Jesús. Oren conmigo, hijitos, porque sin Dios no tienen ni futuro ni vida eterna. Los amo, pero no puedo ayudarlos sin ustedes. Por eso, digan Sí a Dios. Gracias por haber respondido a mi llamada».
Mensaje del 25 de febrero de 2025
«¡Queridos hijos! Que este tiempo primaveral sea para ustedes una exhortación a la conversión personal, para que con sus vidas puedan amar y orar a Dios por encima de todo, por todos aquellos que están necesitados.
Hijitos, sean mis manos de paz y de oración, sean amor para todos aquellos que no aman, no oran y no quieren la paz. Gracias por haber respondido a mi llamada».
Mensaje del 25 de enero de 2025
«¡Queridos hijos! En este año de gracia los invito a la conversión. Queridos hijos, pongan a Dios en el centro de su vida y los frutos serán el amor al prójimo y la alegría de dar testimonio; la santidad de su vida se convertirá en el testimonio veraz de la fe. Gracias por haber respondido a mi llamada».
Mensaje del 25 de diciembre de 2024
«Queridos hijos, oren, oren, oren, para que la paz reine en cada corazón y prevalezca sobre todo mal e inquietud. Gracias por haber respondido a mi llamada».
Mensaje del 25 de noviembre de 2024
«¡Queridos hijos! En este tiempo de gracia de la espera, deseo invitarlos a la oración para que el Adviento sea la oración de la familia. De modo particular, hijitos, a quienes abrazo con ternura, los exhorto a orar por la paz en el mundo, para que la paz prevalezca sobre la inquietud y el odio. Gracias por haber respondido a mi llamada».
Mensaje del 25 de octubre de 2024
«¡Queridos hijos! En este tiempo, cuando celebran el día de Todos los Santos, pidan su intercesión y sus oraciones, para que, en comunión con ellos, encuentren la paz. Que los santos sean para ustedes intercesores y ejemplos a imitar para vivir una vida santa. Estoy con ustedes e intercedo ante Dios por cada uno de ustedes. Gracias por haber respondido a mi llamada».
Mensaje del 25 de septiembre de 2024
«¡Queridos hijos! Por amor a ustedes, Dios me ha enviado en medio de ustedes para amarlos y exhortarlos a la oración y a la conversión, por la paz en ustedes, en sus familias y en el mundo. Hijitos, no olviden que la verdadera paz viene únicamente, a través de la oración, de Dios, que es su paz. Gracias por haber respondido a mi llamada».
Mensaje del 25 de agosto de 2024
«¡Queridos hijos! Hoy mi oración con ustedes es por la paz. El bien y el mal luchan y quieren prevalecer en el mundo y en los corazones de los hombres. Sean hombres de esperanza, de oración y de gran confianza en Dios Creador, para quien todo es posible. Hijitos, que la paz prevalezca en ustedes y a su alrededor. Los bendigo con mi bendición maternal para que, hijitos, sean alegría para todos aquellos que encuentren. Gracias por haber respondido a mi llamada».
Mensaje del 25 de julio de 2024
«¡Queridos hijos míos! Con alegría os he elegido y os guío porque en vosotros, hijitos, veo personas de fe, esperanza y oración. Hijitos, que os guíe el orgullo de ser míos, y yo os guío hacia Él, que es camino, verdad y vida. También estoy con vosotros para que la paz venza en vosotros y a vuestro alrededor, porque Dios me ha enviado a vosotros con esta intención. Gracias por haber respondido a mi llamada».
Mensaje del 25 de junio de 2024
«¡Queridos hijos! Me alegro con vosotros y doy gracias a Dios por haberme permitido estar con vosotros para guiaros y amaros. Hijitos, la paz está en peligro y la familia está bajo ataque. Os invito, hijitos, a volver a la oración en la familia. Poned la Sagrada Escritura en un lugar visible y leedla cada día. Amad a Dios por encima de todo para que podáis estar bien en la tierra. Gracias por haber respondido a mi llamada».
Mensaje del 25 de mayo de 2024
«¡Queridos hijos! En este tiempo de gracia os invito a la oración con el corazón. Hijitos, cread grupos de oración en los que os exhortéis al bien y crezcáis en la alegría. Hijitos, todavía estáis lejos. Por eso, convertíos una y otra vez y elegid el camino de la santidad y de la esperanza para que Dios os conceda la paz en abundancia. Gracias por haber respondido a mi llamada».
Mensaje del 25 de abril de 2024
«¡Queridos hijos! Estoy con vosotros para deciros que os amo y exhortaros a la oración, porque Satanás es fuerte y cada día su fuerza es aún mayor a través de quienes han elegido la muerte y el odio. Vosotros, hijitos, sed oración y mis manos de amor extendidas hacia todos aquellos que están en las tinieblas y buscan la luz de nuestro Dios. Gracias por haber respondido a mi llamada».
Mensaje del 25 de marzo de 2024
«¡Queridos hijos! En este tiempo de gracia, orad conmigo para que el bien prevalezca en vosotros y a vuestro alrededor. De manera especial, hijitos, orad unidos a Jesús en su vía crucis. Poned en vuestras oraciones a esta humanidad que vaga sin Dios y sin su amor. Sed oración, sed luz y testigos para todos aquellos que encontréis, hijitos, para que Dios misericordioso tenga misericordia de vosotros. Gracias por haber respondido a mi llamada».
Mensaje del 25 de febrero de 2024
«¡Queridos hijos! Orad y renovad vuestro corazón para que el bien que habéis sembrado dé frutos de alegría y de unión con Dios. La cizaña se ha apoderado de muchos corazones y se han vuelto estériles; por eso vosotros, hijitos, sed luz, amor y mis manos extendidas en este mundo que anhela a Dios, que es amor. Gracias por haber respondido a mi llamada».
Mensaje del 25 de enero de 2024
«¡Queridos hijos! Que este tiempo sea el tiempo de la oración».
Mensaje del 25 de diciembre de 2023
«¡Queridos hijos! Les traigo a mi Hijo para que colme sus corazones de paz, porque él es la paz. Hijitos, busquen a Jesús en el silencio de su corazón para que renazca. El mundo necesita a Jesús; por eso, hijitos, búsquenlo a través de la oración, porque él se entrega diariamente a cada uno de ustedes».
Mensaje del 25 de noviembre de 2023
«¡Queridos hijos! Que este tiempo esté entretejido de oración por la paz y de buenas obras, para que se sienta la alegría de esperar al Rey de la Paz en sus corazones, en las familias y en el mundo que no tiene esperanza. Gracias por haber respondido a mi llamado».
Mensaje del 25 de octubre de 2023
«¡Queridos hijos! Los vientos del mal, del odio y de la inquietud soplan sobre la tierra para destruir las vidas. Por eso el Altísimo me ha enviado a ustedes para guiarlos hacia el camino de la paz y de la comunión con Dios y con los hombres. Ustedes, hijitos, son mis manos extendidas: oren, ayunen y ofrezcan sacrificios por la paz, tesoro al que aspira todo corazón. Gracias por haber respondido a mi llamado».
Mensaje del 25 de septiembre de 2023
«¡Queridos hijos! Los invito a una oración ferviente. El modernismo quiere entrar en sus pensamientos y robarles la alegría de la oración y del encuentro con Jesús. Por eso, queridos hijitos míos, renueven la oración en sus familias, para que mi corazón materno esté gozoso como en los primeros días, cuando los elegí y la respuesta era la oración día y noche, y el cielo no callaba, sino que concedía abundantemente a este lugar gracias, paz y bendición. Gracias por haber respondido a mi llamado».
Mensaje del 25 de agosto de 2023
«¡Queridos hijos! En este tiempo de gracia los invito a orar con el corazón. Sus corazones, hijitos, estén dirigidos en la oración hacia el cielo, para que su corazón sienta al Dios de amor que los sana y los ama con un amor inmenso. Estoy con ustedes para guiarlos por el camino de la conversión del corazón. Gracias por haber respondido a mi llamado».
Mensaje del 25 de julio de 2023
«¡Queridos hijos! En este tiempo de gracia en el que el Altísimo me ha enviado a ustedes para amarlos y guiarlos por el camino de la conversión, ofrezcan sus oraciones y sacrificios por todos aquellos que están alejados y no han conocido el amor de Dios. Ustedes, hijitos, sean testigos de amor y de paz para todos los corazones inquietos. Gracias por haber respondido a mi llamado».
Mensaje del 25 de junio de 2023
«¡Queridos hijos! El Altísimo me ha permitido estar en medio de ustedes, orar por ustedes, ser su Madre y su refugio. Los invito, hijitos, a regresar a Dios y a la oración, y Dios los bendecirá abundantemente. Gracias por haber respondido a mi llamado».
Mensaje del 25 de mayo de 2023
«¡Queridos hijos! Os invito a ir a la naturaleza y a orar para que el Altísimo hable a vuestro corazón y para que sintáis la fuerza del Espíritu Santo para dar testimonio del amor que Dios tiene por cada criatura. Estoy con vosotros e intercedo por todos vosotros. Gracias por haber respondido a mi llamada».
Mensaje del 25 de abril de 2023
«¡Queridos hijos! Os invito a todos a ser portadores de la paz y de la alegría de Jesús Resucitado para todos aquellos que están alejados de la oración, para que, a través de vuestras vidas, el amor de Jesús los transforme en una vida nueva, una vida de conversión y santidad. Gracias por haber respondido a mi llamada».
Mensaje del 25 de marzo de 2023
«¡Queridos hijos! Que este tiempo sea para vosotros el tiempo de la oración».
Mensaje del 25 de febrero de 2023
«¡Queridos hijos! Convertíos y vestíos con ropas penitenciales y con una profunda oración personal, y pedid humildemente la paz al Altísimo. En este tiempo de gracia, Satanás quiere seduciros, y vosotros, hijitos, mirad a mi Hijo y seguidlo hacia el Calvario, en la renuncia y el ayuno. Estoy con vosotros porque el Altísimo me ha permitido amaros y guiaros hacia la alegría del corazón, en la fe que crece en todos los que aman a Dios por encima de todo. Gracias por haber respondido a mi llamada».
Mensaje del 25 de enero de 2023
«¡Queridos hijos! Orad conmigo por la paz, porque satanás quiere la guerra y el odio en los corazones y en las naciones. Por eso orad y, durante vuestros días, haced sacrificios con el ayuno y la penitencia para que Dios os conceda la paz. El futuro está en una encrucijada porque el hombre moderno no quiere a Dios. Por eso la humanidad va hacia la perdición. Vosotros, hijitos, sois mi esperanza. Orad conmigo para que se realice lo que comencé en Fátima y aquí. Orad y dad testimonio de la paz en vuestro entorno y sed hombres de paz. Gracias por haber respondido a mi llamada».
Mensaje del 25 de diciembre de 2022
«¡Queridos hijos! Hoy os traigo a mi Hijo Jesús para que seáis Su paz y el reflejo de la serenidad y la alegría del Cielo. Orad, hijitos, para que estéis abiertos a acoger la paz, porque muchos corazones están cerrados a la llamada de la luz que cambia los corazones. Estoy con vosotros y oro por vosotros para que os abráis a acoger al Rey de la Paz, que llena vuestros corazones de calor y bendición. Gracias por haber respondido a mi llamada».
Mensaje del 25 de noviembre de 2022
«¡Queridos hijos! El Altísimo me ha enviado a vosotros para enseñaros a orar. La oración abre los corazones y da esperanza; la fe nace y se fortalece. Hijitos, os invito con amor: volved a Dios porque Dios es vuestro amor y vuestra esperanza. Si no os decidís por Dios no tenéis futuro y por eso estoy con vosotros para guiaros a fin de que os decidáis por la conversión y por la vida, y no por la muerte. Gracias por haber respondido a mi llamada».
Mensaje del 25 de octubre de 2022
«¡Queridos hijos! El Altísimo me ha permitido estar con ustedes; ser alegría para ustedes y camino en la esperanza porque la humanidad ha decidido por la muerte. Por eso me ha enviado para instruirlos en que sin Dios no tienen futuro. Hijitos, sean instrumentos de amor para todos aquellos que no han conocido al Dios del amor. Den testimonio con alegría de su fe y no pierdan la esperanza en el cambio del corazón humano. Estoy con ustedes y los bendigo con mi bendición maternal. Gracias por haber respondido a mi llamado».
Mensaje del 25 de septiembre de 2022
«¡Queridos hijos! Oren para que el Espíritu Santo los ilumine, a fin de que sean alegres buscadores de Dios y testigos de un amor sin límites. Estoy con ustedes, hijitos, y los invito a todos nuevamente: anímense y den testimonio de las buenas obras que Dios hace en ustedes y a través de ustedes. Alégrense en Dios. Hagan el bien al prójimo para estar bien en la tierra y oren por la paz que está amenazada porque Satanás quiere la guerra y la inquietud. Gracias por haber respondido a mi llamado».
Mensaje del 25 de agosto de 2022
«¡Queridos hijos! Dios me permite estar con ustedes y guiarlos por el camino de la paz para que, a través de la paz personal, puedan construir la paz en el mundo. Estoy con ustedes e intercedo por ustedes ante mi Hijo Jesús para que les conceda una fe fuerte y la esperanza en un futuro mejor que deseo construir con ustedes. Sean valientes y no teman, porque Dios está con ustedes. Gracias por haber respondido a mi llamado».
Mensaje del 25 de julio de 2022
«¡Queridos hijos! Estoy con ustedes para guiarlos por el camino de la conversión porque, hijitos, con sus vidas pueden acercar muchas almas a mi Hijo. Sean testigos alegres de la Palabra de Dios y del amor, con la esperanza en el corazón que vence todo mal. Perdonen a quienes les hacen daño y caminen por el camino de la santidad. Los guío hacia mi Hijo para que Él sea para ustedes el camino, la verdad y la vida. Gracias por haber respondido a mi llamado».
Mensaje del 25 de junio de 2022
«¡Queridos hijos! Me alegro con ustedes y les agradezco cada sacrificio y oración que han ofrecido por mis intenciones. Hijitos, no olviden que son importantes en mi plan de salvación de la humanidad. Regresen a Dios y a la oración para que el Espíritu Santo obre en ustedes y a través de ustedes. Hijitos, estoy con ustedes también en estos días en que Satanás lucha por la guerra y el odio. La división es fuerte y el mal actúa en el hombre como nunca antes. Gracias por haber respondido a mi llamado».
Mensaje del 25 de mayo de 2022
«¡Queridos hijos! Os miro y doy gracias a Dios por cada uno de vosotros, porque Él me ha permitido estar todavía con vosotros para exhortaros a la santidad. Hijitos, la paz está perturbada y Satanás quiere la inquietud. Por eso, que vuestra oración sea aún más fuerte para que se calme todo espíritu impuro de división y de guerra. Sed constructores de paz y portadores de la alegría del Resucitado en vosotros y a vuestro alrededor, para que el bien venza en cada hombre. Gracias por haber respondido a mi llamada».
Mensaje del 25 de abril de 2022
«¡Queridos hijos! Os miro y veo que estáis perdidos. Por eso os invito a todos: volved a Dios, volved a la oración y el Espíritu Santo os colmará de su amor, que da alegría al corazón. La esperanza crecerá en vosotros y en un futuro mejor, y os convertiréis en testigos gozosos de la Divina Misericordia en vosotros y a vuestro alrededor. Gracias por haber respondido a mi llamada».
Mensaje del 25 de marzo de 2022
«¡Queridos hijos! Escucho vuestro clamor y vuestras oraciones por la paz. Desde hace años Satanás lucha por la guerra. Por eso Dios me ha enviado en medio de vosotros para guiaros por el camino de la santidad, porque la humanidad se encuentra en una encrucijada. Os invito: volved a Dios y a los mandamientos de Dios para estar bien en la tierra y salir de esta crisis en la que habéis entrado porque no escucháis a Dios, que os ama y desea salvaros y guiaros hacia una vida nueva. Gracias por haber respondido a mi llamada».
Mensaje del 25 de febrero de 2022
«¡Queridos hijos! Estoy con vosotros y oramos juntos. Hijitos, ayudadme con la oración para que Satanás no prevalezca. Su poder de muerte, odio y miedo ha visitado la Tierra. Por eso, hijitos, volved a Dios, a la oración, al ayuno y a la renuncia por todos aquellos que son pisoteados, pobres y no tienen voz en este mundo sin Dios. Hijitos, si no volvéis a Dios y a sus mandamientos, no tenéis futuro. Por eso me ha enviado a vosotros para guiaros. Gracias por haber respondido a mi llamada».
Mensaje del 25 de enero de 2022
«¡Queridos hijos! Hoy os invito a volver a la oración personal. Hijitos, no olvidéis que Satanás es fuerte y quiere atraer hacia sí a tantas almas como sea posible. Por eso, velad en la oración y sed decididos en el bien. Estoy con vosotros y os bendigo a todos con mi bendición maternal. Gracias por haber respondido a mi llamada».
Mensaje del 25 de diciembre de 2021
«¡Queridos hijos! Hoy os traigo a mi Hijo Jesús para que os conceda su paz. Hijitos, sin la paz no tenéis ni futuro ni bendición; por eso, volved a la oración, porque el fruto de la oración es la alegría y la fe, sin las cuales no podéis vivir. Llevad a vuestras familias la bendición de hoy que os damos y enriqueced a todos aquellos con quienes os encontréis, para que sientan la gracia que recibís. Gracias por haber respondido a mi llamada».
Mensaje del 25 de noviembre de 2021
«¡Queridos hijos! Estoy con vosotros en este tiempo de misericordia y os invito a todos a ser portadores de paz y amor en este mundo, donde, hijitos, Dios os invita a través de Mí a ser oración, amor y expresión del Paraíso, aquí en la tierra. Que vuestros corazones estén llenos de alegría y de fe en Dios, para que, hijitos, podáis tener plena confianza en Su santa voluntad. Por eso estoy con vosotros, porque Él, el Altísimo, me envía entre vosotros para exhortaros a la esperanza, y vosotros seréis portadores de paz en este mundo inquieto. Gracias por haber respondido a mi llamada».
Mensaje del 25 de octubre de 2021
«¡Queridos hijos! Volved a la oración, porque quien reza no tiene miedo del futuro. Quien reza está abierto a la vida y respeta la vida de los demás. Quien reza, hijitos, siente la libertad de los hijos de Dios y con corazón alegre sirve para el bien del hermano humano. Porque Dios es amor y libertad. Por eso, hijitos, cuando quieren imponeros ataduras y utilizaros, eso no viene de Dios, porque Dios es amor y da Su paz a toda criatura. Por eso me ha enviado para ayudaros a crecer en santidad. Gracias por haber respondido a mi llamada».
Mensaje del 25 de septiembre de 2021
«¡Queridos hijos! Rezad, dad testimonio y alegraos conmigo porque el Altísimo me envía todavía para guiaros por el camino de la santidad. Sed conscientes, hijitos, de que vuestra vida es breve y la eternidad os espera para que, junto con todos los santos, glorifiquéis a Dios con vuestro ser. No os preocupéis, hijitos, por las cosas terrenas, sino anhelad el Cielo. El Cielo será vuestra meta y la alegría reinará en vuestro corazón. Estoy con vosotros y os bendigo a todos con mi bendición materna. Gracias por haber respondido a mi llamada».
Mensaje del 25 de agosto de 2021
«¡Queridos hijos! Con alegría os invito a todos, hijitos, que habéis respondido a mi llamada, a ser alegría y paz. Con vuestras vidas dad testimonio del Cielo que os traigo. Es la hora, hijitos, de ser el reflejo de mi amor para todos aquellos que no aman y cuyos corazones están conquistados por el odio. No olvidéis: estoy con vosotros e intercedo por todos vosotros ante mi Hijo Jesús para que os conceda Su paz. Gracias por haber respondido a mi llamada».
Mensaje del 25 de julio de 2021
«¡Queridos hijos! Os invito a ser oración por todos aquellos que no rezan. Testimoniad, hijitos, con vuestras vidas la alegría de ser míos, y Dios escuchará vuestras oraciones y os dará la paz en este mundo inquieto donde reinan el orgullo y el egoísmo. Hijitos, sed generosos y amor de mi amor, para que los paganos sientan que sois míos y se conviertan a mi Corazón Inmaculado. Gracias por haber respondido a mi llamada».
Mensaje del 25 de junio de 2021
«¡Queridos hijos! Mi Corazón está alegre porque durante todos estos años veo su amor y su apertura a mi llamada. Hoy los invito a todos: oren conmigo por la paz y la libertad, porque Satanás es fuerte y con sus engaños quiere alejar de mi Corazón materno a tantos corazones como sea posible. Por eso, decídanse por Dios para que estén bien en la tierra que Dios les ha dado. Gracias por haber respondido a mi llamada».
Mensaje del 25 de mayo de 2021
«Queridos hijos. Los miro y los invito: regresen a Dios porque Él es amor y por amor me ha enviado a ustedes para guiarlos por el camino de la conversión. Abandonen el pecado y el mal, decídanse por la santidad y reinará la alegría; y ustedes serán mis manos extendidas en este mundo perdido. Deseo que sean oración y esperanza para quienes no han conocido al Dios del amor. Gracias porque han respondido a mi llamada».
Mensaje del 25 de abril de 2021
«¡Queridos hijos! Hoy los invito a dar testimonio de su fe con los colores de la primavera, para que sea una fe de esperanza y valentía. Hijos míos, que su fe no desfallezca en ninguna situación, ni siquiera en este tiempo de prueba. Caminen valientemente con Cristo resucitado hacia el Cielo, que es su meta. Yo los acompaño en este camino de santidad y los pongo a todos en mi Corazón Inmaculado. Gracias por haber respondido a mi llamada».
Mensaje del 25 de marzo de 2021
«¡Queridos hijos! También hoy estoy con ustedes para decirles: hijos míos, quien ora no tiene miedo del futuro ni pierde la esperanza. Ustedes han sido elegidos para llevar la alegría y la paz, porque son míos. He venido aquí con el nombre de Reina de la Paz porque el diablo quiere la inquietud y la guerra, quiere llenar su corazón de miedo al futuro, y el futuro es de Dios. Por eso, sean humildes, oren y abandonen todo en las manos del Altísimo que los ha creado. Gracias por haber respondido a mi llamada».
Mensaje del 25 de febrero de 2021
«¡Queridos hijos! Dios me ha permitido estar con ustedes también hoy para invitarlos a la oración y al ayuno. Vivan este tiempo de gracia y sean testigos de la esperanza porque, se los repito, hijos míos, con la oración y el ayuno también las guerras pueden ser rechazadas. Hijos míos, crean y vivan en la fe y con la fe este tiempo de gracia, y mi Corazón Inmaculado no deja a ninguno de ustedes en la inquietud si recurren a mí. Intercedo por ustedes ante el Altísimo y rezo por la paz en sus corazones y por la esperanza en el futuro. Gracias por haber respondido a mi llamada».
Mensaje del 25 de enero de 2021
«¡Queridos hijos! En este tiempo los invito a la oración, al ayuno y a la renuncia, para que puedan ser más fuertes en la fe. Este es un tiempo de despertar y de renacimiento. Como la naturaleza que se entrega, también ustedes, hijitos, reflexionen sobre cuánto han recibido. Sean portadores alegres de la paz y del amor para estar bien en la tierra. Anhelen el Cielo, porque en el Cielo no hay ni tristeza ni odio. Por eso, hijitos, decídanse nuevamente por la conversión y que la santidad reine en su vida. Gracias por haber respondido a mi llamado».
Mensaje del 25 de diciembre de 2020
«¡Queridos hijos! Les traigo al Niño Jesús, que les trae la paz, Aquel que es el pasado, el presente y el futuro de su vida. Hijitos, no permitan que se apaguen su fe y su esperanza en un futuro mejor, porque ustedes han sido elegidos para ser testigos de la esperanza en toda situación. Por eso estoy aquí con Jesús para que los bendiga con su paz. Gracias por haber respondido a mi llamado».
Mensaje del 25 de noviembre de 2020
«¡Queridos hijos! Este es el tiempo del amor, del calor, de la oración y de la alegría. Oren, hijitos, para que el Niño Jesús nazca en sus corazones. Abran sus corazones a Jesús, que se entrega a cada uno de ustedes. Dios me ha invitado a ser alegría y esperanza en este tiempo y les digo: sin el Niño Jesús no tienen ni la ternura ni el sentimiento del Cielo, escondidos en el Recién Nacido. Por eso, hijitos, trabajen en ustedes mismos. Al leer la Sagrada Escritura, descubrirán el nacimiento de Jesús y la alegría de los primeros días que Medjugorje ha donado a la humanidad. La historia será verdadera, lo que también hoy se repite en ustedes y a su alrededor. Trabajen y construyan la paz a través del sacramento de la confesión. Reconcíliense con Dios, hijitos, y verán milagros a su alrededor. Gracias por haber respondido a mi llamado».
Mensaje del 25 de octubre de 2020
«¡Queridos hijos! En este tiempo los llamo a regresar a Dios y a la oración. Invoquen a todos los santos en su ayuda, para que sean para ustedes ejemplo y ayuda. Satanás es fuerte y lucha por atraer hacia sí tantos corazones como sea posible. Quiere la guerra y el odio. Por eso estoy con ustedes desde hace tanto tiempo para guiarlos por el camino de la salvación, hacia Aquel que es el camino, la verdad y la vida. Hijitos, regresen al amor hacia Dios y él será su fuerza y su refugio. Gracias por haber respondido a mi llamado».
Mensaje del 25 de septiembre de 2020
«¡Queridos hijos! Estoy con ustedes desde hace tanto tiempo porque Dios es grande en su amor y en mi presencia. Hijitos, los invito a regresar a Dios y a la oración. Que la medida de su vida sea el amor y no olviden, hijitos, que la oración y el ayuno obran milagros en ustedes y a su alrededor. Que todo lo que hagan sea para la gloria de Dios y entonces el Cielo llenará su corazón de alegría y ustedes sentirán que Dios los ama y me envía para salvarlos a ustedes y a la Tierra en la que viven. Gracias por haber respondido a mi llamado».
Mensaje del 25 de agosto de 2020
«¡Queridos hijos! Este es un tiempo de gracia. Estoy con vosotros y os invito de nuevo, hijitos: volved a Dios y a la oración para que la oración se convierta en alegría para vosotros. Hijitos, no tendréis futuro ni paz mientras no comencéis a vivir en vuestra vida la conversión personal y el cambio hacia el bien. El mal cesará y la paz reinará en vuestros corazones y en el mundo. Por eso, hijitos, orad, orad, orad. Estoy con vosotros e intercedo ante mi Hijo Jesús por cada uno de vosotros. Gracias por haber respondido a mi llamada».
Mensaje del 25 de julio de 2020
«¡Queridos hijos! En este tiempo inquieto, en el que el diablo cosecha almas para atraerlas hacia sí, os invito a la oración perseverante para que en la oración descubráis al Dios del amor y de la esperanza. Hijitos, tomad la cruz entre las manos. Que sea para vosotros un estímulo: el amor vence siempre, especialmente ahora que la cruz y la fe son rechazadas. Sed vosotros, con vuestras vidas, el reflejo y el ejemplo de que la fe y la esperanza siguen vivas y de que es posible un mundo nuevo de paz. Estoy con vosotros e intercedo por vosotros ante mi Hijo Jesús. Gracias por haber respondido a mi llamada».
Mensaje del 25 de junio de 2020
«¡Queridos hijos! Escucho vuestras súplicas y oraciones e intercedo por vosotros ante mi Hijo Jesús, que es camino, verdad y vida. Hijitos, volved a la oración y abrid vuestros corazones en este tiempo de gracia y emprended el camino de la conversión. Vuestra vida es pasajera y no tiene sentido sin Dios. Por eso estoy con vosotros para guiaros hacia la santidad de la vida, para que cada uno de vosotros descubra la alegría de vivir. Hijitos, os amo a todos y os bendigo con mi bendición maternal. Gracias por haber respondido a mi llamada».
Mensaje del 25 de mayo de 2020
«¡Queridos hijos! Orad Conmigo por la vida nueva de todos vosotros. Hijitos, en vuestros corazones sabéis qué debe cambiar: volved a Dios y a Sus Mandamientos para que el Espíritu Santo pueda cambiar vuestras vidas y el rostro de esta tierra, que necesita la renovación en el Espíritu. Hijitos, sed oración para todos aquellos que no oran, sed alegría para todos aquellos que no ven una salida, sed portadores de la luz en las tinieblas de este tiempo inquieto. Orad y pedid la ayuda y la protección de los santos para que también vosotros podáis anhelar el cielo y las realidades celestiales. Estoy con vosotros, os protejo y os bendigo a todos con mi bendición maternal. Gracias por haber respondido a mi llamada».
Mensaje del 25 de abril de 2020
«Queridos hijos, que este tiempo sea para vosotros una exhortación a la conversión personal. Hijitos, orad en la soledad al Espíritu Santo para que os fortalezca en la fe y en la confianza en Dios, para que podáis ser testigos dignos del amor que Dios os da a través de mi presencia. Hijitos, no permitáis que las pruebas endurezcan vuestro corazón y que la oración sea como un desierto. Sed el reflejo del amor de Dios y dad testimonio de Jesús resucitado con vuestras vidas. Estoy con vosotros y os amo a todos con mi amor materno. Gracias por haber respondido a mi llamada.»
Mensaje del 25 de marzo de 2020
«Queridos hijos, todos estos años he estado con vosotros para guiaros por el camino de la salvación. Volved a mi Hijo, volved a la oración y al ayuno. Hijitos, permitid que Dios hable a vuestro corazón, porque Satanás reina y desea destruir vuestras vidas y el planeta sobre el que camináis. Sed valientes y decidíos por la santidad. Veréis la conversión en vuestros corazones y en vuestras familias, la oración será escuchada, Dios atenderá vuestras súplicas y os dará la paz. Estoy con vosotros y os bendigo a todos con mi bendición materna. Gracias por haber respondido a mi llamada».
Mensaje del 2 de marzo de 2020 a Mirjana
«Queridos hijos, vuestro amor puro y sincero atrae a mi Corazón materno. Vuestra fe y confianza en el Padre Celestial son rosas perfumadas que me ofrecéis: el ramo de rosas más hermoso, formado por vuestras oraciones, obras de misericordia y caridad. Apóstoles de mi amor, vosotros que intentáis seguir sinceramente a mi Hijo y con corazón puro, vosotros que lo amáis sinceramente, ayudad vosotros: sed un ejemplo para aquellos que aún no han conocido el amor de mi Hijo. Pero, hijos míos, no solo con palabras, sino también con obras y sentimientos puros, mediante los cuales glorificáis al Padre Celestial. Apóstoles de mi amor, es tiempo de vigilia y os pido amor; que no juzguéis a nadie, porque el Padre Celestial juzgará a todos. Os pido que améis, que difundáis la verdad, porque la verdad es antigua: no es nueva, es eterna, ¡es la verdad! Ella da testimonio de la eternidad de Dios. Llevad la luz de mi Hijo y desgarrad las tinieblas que cada vez más quieren apoderarse de vosotros. No tengáis miedo: por la gracia y el amor de mi Hijo, ¡estoy con vosotros! ¡Os doy las gracias!»
Mensaje del 25 de febrero de 2020
«¡Queridos hijos! En este tiempo de gracia deseo ver vuestros rostros transformados en la oración. Estáis tan inundados por las preocupaciones terrenas que ni siquiera sentís que la primavera está a las puertas. Hijitos, estáis invitados a la penitencia y a la oración. Así como la naturaleza lucha en silencio por la nueva vida, también vosotros estáis invitados a abriros en la oración a Dios, en quien encontraréis la paz y el calor del sol primaveral en vuestros corazones. ¡Gracias por haber respondido a mi llamada!»
Mensaje del 2 de febrero de 2020 a Mirjana
«Queridos hijos, fui elegida para ser madre de Dios y madre de ustedes, por decisión y amor del Señor, pero también por mi voluntad, por mi amor ilimitado hacia el Padre Celestial y mi total confianza en Él. Mi cuerpo fue el cáliz del Dios Hombre. Estuve al servicio de la verdad, del amor y de la salvación, tal como lo estoy ahora, en medio de ustedes, para invitarles, hijos míos, apóstoles de mi amor, a ser portadores de la verdad; para invitarlos, mediante su voluntad y el amor hacia mi Hijo, a difundir Sus palabras, palabras de salvación, y a mostrar, con sus actos, a todos aquellos que no han conocido a mi Hijo, Su amor. Encontrarán la fuerza en la Eucaristía: mi Hijo, que los alimenta con su cuerpo y los fortalece con su sangre. Hijos míos, unan las manos en oración y miren hacia la cruz en silencio. De este modo encontrarán la fe para poder difundirla, encontrarán la verdad para poder distinguirla, encontrarán el amor para poder comprender cómo amar realmente. Hijos míos, apóstoles de mi amor, unan las manos en oración y miren hacia la cruz: solo en la cruz está la salvación. Les agradezco».
Mensaje del 25 de enero de 2020
«¡Queridos hijos! Hoy los invito a orar aún más, hasta que sientan en su corazón la santidad del perdón. En las familias debe haber santidad porque, hijitos, no hay futuro para el mundo sin amor y santidad, porque en la santidad y en la alegría ustedes se entregan a Dios Creador, quien los ama con un amor inmenso. Por eso me envía a ustedes. Gracias por haber respondido a mi llamado».
Mensaje del 2 de enero de 2020 a Mirjana
«Queridos hijos, sé que estoy presente en sus vidas y en sus corazones. Siento su amor, escucho sus oraciones y se las presento a mi Hijo. Pero, hijos míos, quiero estar, mediante un amor maternal, en la vida de todos mis hijos. Quiero reunir a todos mis hijos en torno a mí, bajo mi manto maternal. Por eso los invito y los llamo apóstoles de mi amor, para que me ayuden. Hijos míos, mi Hijo pronunció las palabras: “Padre nuestro”, Padre nuestro que estás en todas partes y en nuestros corazones, porque quiere enseñarles a orar con las palabras y los sentimientos. Quiere que sean cada vez mejores, que vivan el amor misericordioso, que es oración y sacrificio ilimitado por los demás. Hijos míos, den a mi Hijo el amor por el prójimo; den a su prójimo palabras de consuelo, de compasión y actos de justicia. Todo lo que dan a los demás, apóstoles de mi amor, mi Hijo lo acoge como un don. Y yo estoy con ustedes porque mi Hijo quiere que mi amor, como un rayo de luz, reanime sus almas, que los ayude en la búsqueda de la paz y de la felicidad eterna. Por eso, hijos míos, ámense unos a otros, permanezcan unidos mediante mi Hijo, sean hijos de Dios que, todos juntos, con el corazón colmado, abierto y puro, dicen el Padre nuestro, ¡y no tengan miedo! Les agradezco».
Mensaje del 25 de diciembre de 2019
“¡Queridos hijos! Les traigo a mi Hijo Jesús para que los bendiga y les revele Su amor que viene de los cielos. Su corazón anhela la paz, que disminuye cada vez más en la tierra. Por eso los hombres están alejados de Dios, las almas están enfermas y se encaminan hacia la muerte espiritual. Estoy con ustedes, hijitos, para guiarlos por este camino de salvación al que Dios los llama. Gracias por haber respondido a mi llamado.”
Mensaje del 2 de diciembre de 2019 a Mirjana
“Queridos hijos, al verlos a ustedes que aman a mi Hijo, la dicha colma mi Corazón. Los bendigo con la bendición materna. Con la bendición materna bendigo también a sus pastores: ustedes que pronuncian las palabras de mi Hijo, bendicen con sus manos y lo aman tanto que están dispuestos a hacer con alegría cualquier sacrificio por él. Ustedes lo siguen a él, que fue el Primer Pastor, el Primer Misionero. Hijos míos, apóstoles de mi amor, vivir y trabajar por los demás, por todos aquellos a quienes aman por medio de mi Hijo, es la alegría y el consuelo de la vida terrenal. Si mediante la oración, el amor y el sacrificio el Reino de Dios está en sus corazones, entonces para ustedes la vida es alegre y serena. Entre quienes aman a mi Hijo y se aman mutuamente por medio de él, las palabras no son necesarias. Basta una mirada para oír las palabras no pronunciadas y los sentimientos no expresados. Donde reina el amor, el tiempo ya no se cuenta. ¡Estamos con ustedes! Mi Hijo los conoce y los ama. El amor es lo que los conduce a mí y, mediante este amor, yo vendré a ustedes y les hablaré de las obras de la salvación. Deseo que todos mis hijos tengan fe y sientan mi amor materno que los guía hacia Jesús. Por eso ustedes, hijos míos, dondequiera que vayan, iluminen con el amor y con la fe, como apóstoles del amor. Les doy las gracias”.
Mensaje del 25 de noviembre de 2019
“¡Queridos hijos! Que este tiempo sea para ustedes un tiempo de oración. Sin Dios no tienen paz. Por eso, hijitos, oren por la paz en sus corazones y en sus familias, para que Jesús pueda nacer en ustedes y darles Su amor y Su bendición. El mundo está en guerra porque los corazones están llenos de odio y celos. Hijitos, la inquietud se ve en los ojos porque no han permitido que Jesús nazca en su vida. Búsquenlo, oren y Él se entregará a ustedes en el Niño que es alegría y paz. Estoy con ustedes y oro con ustedes. Gracias por haber respondido a mi llamado”.
Mensaje del 2 de noviembre de 2019 a Mirjana
«Queridos hijos, mi amado Hijo siempre ha orado y glorificado al Padre Celestial. Siempre le ha dicho todo y ha confiado en su voluntad. Así también deberíais hacerlo vosotros, hijos míos, porque el Padre Celestial escucha siempre a sus hijos. Un solo corazón en un solo corazón: amor, luz y vida. El Padre Celestial se ha entregado mediante un rostro humano, y ese rostro es el rostro de mi Hijo. Vosotros, apóstoles de mi amor, deberíais llevar siempre el rostro de mi Hijo en vuestros corazones y en vuestros pensamientos. Deberíais pensar siempre en su amor y en su sacrificio. Deberíais orar para sentir siempre su presencia. Porque, apóstoles de mi amor, esta es la manera de ayudar a todos aquellos que no conocen a mi Hijo, que no han conocido su amor. Hijos míos, leed el libro de los Evangelios: siempre es algo nuevo, es lo que os une a mi Hijo, que nació para llevar palabras de vida a todos mis hijos y para sacrificarse por todos. Apóstoles de mi amor, impulsados por el amor hacia mi Hijo, llevad amor y paz a todos vuestros hermanos. No juzguéis a nadie, amad a cada uno mediante el amor hacia mi Hijo. De este modo también cuidaréis de vuestra alma, y ella es lo más valioso que realmente os pertenece. ¡Gracias!».
Mensaje del 25 de octubre de 2019
«¡Queridos hijos! Hoy os invito a la oración. Que la oración sea el bálsamo para vuestra alma, porque el fruto de la oración es la alegría, el dar y dar testimonio de Dios a los demás a través de vuestras vidas. Hijitos, si os abandonáis completamente a Dios, Él se ocupará de todo, os bendecirá y vuestros sacrificios tendrán sentido. Estoy con vosotros y os bendigo a todos con mi bendición maternal. Gracias por haber respondido a mi llamada».
Mensaje del 2 de octubre de 2019 a Mirjana
«Queridos hijos, la voluntad y el amor del Padre Celestial hacen que yo esté aquí en medio de vosotros, para ayudar con amor maternal al crecimiento de la fe en vuestro corazón, de modo que podáis comprender verdaderamente el propósito de la vida terrena y la grandeza de la celestial. Hijos míos, la vida terrena es el camino hacia la eternidad, hacia la verdad y la vida: hacia mi Hijo. Por ese camino quiero conduciros. Vosotros, hijos míos, que siempre tenéis sed de más amor, verdad y fe, sabed que solo hay una fuente de la que podéis beber: la confianza en el Padre Celestial, la confianza en su amor. Abandonaos completamente a su voluntad y no temáis: ¡todo lo que sea mejor para vosotros, todo lo que os conduzca a la vida eterna, os será dado! Comprenderéis que el propósito de la vida no es siempre querer y tomar, sino amar y dar; tendréis la verdadera paz y el verdadero amor, seréis apóstoles del amor. Con vuestro ejemplo, haréis que aquellos hijos míos que no conocen a mi Hijo ni su amor quieran conocerlo. Hijos míos, apóstoles de mi amor, adorad a mi Hijo junto conmigo y amadlo por encima de todo. Buscad siempre vivir en su verdad. ¡Gracias!».
Mensaje del 25 de septiembre de 2019
“¡Queridos hijos! Hoy os invito a rezar por mis intenciones para que pueda ayudaros. Hijitos, rezad el rosario y meditad los misterios del rosario, porque también vosotros en vuestra vida pasáis por las alegrías y los dolores. De este modo transformáis los misterios en vuestra vida, porque la vida es un misterio hasta que la ponéis en las manos de Dios. Así tendréis la experiencia de la fe como Pedro, que encontró a Jesús y el Espíritu Santo llenó su corazón. También vosotros, hijitos, estáis invitados a dar testimonio viviendo el amor con el que, día tras día, Dios os envuelve con mi presencia. Por eso, hijitos, estad abiertos y rezad con el corazón en la fe. Gracias por haber respondido a mi llamada”.
Mensaje del 2 de septiembre de 2019 a Mirjana
“¡Queridos hijos, rezad! Rezad cada día el Rosario, esa corona de flores que me une directamente como Madre a vuestros dolores, sufrimientos, deseos y esperanzas. Apóstoles de mi amor, estoy con vosotros mediante la gracia y el amor de mi Hijo, y de vosotros pido oraciones. ¡Vuestras oraciones son tan necesarias para el mundo, para que las almas se conviertan! Abrid con plena confianza vuestros corazones a mi Hijo, y él escribirá en ellos el compendio de su Palabra, es decir, el amor. ¡Vivid un vínculo indisoluble con el Sacratísimo Corazón de mi Hijo! Hijos míos, como Madre os digo que no hay tiempo para dudar en arrodillaros ante mi Hijo, para reconocerlo como vuestro Dios, centro de vuestra vida. Ofrecedle dones, lo que él más ama, es decir, amor hacia el prójimo, misericordia y corazones puros. Apóstoles de mi amor, muchos de mis hijos todavía no reconocen a mi Hijo como su Dios, todavía no han conocido su amor. Pero vosotros, con vuestra oración pronunciada desde un corazón puro y abierto, y con los dones que ofrecéis a mi Hijo, haréis que incluso los corazones más duros se abran. Apóstoles de mi amor, la fuerza de la oración pronunciada desde el corazón, de una oración poderosa y llena de amor, cambia el mundo. Por eso, hijos míos, ¡rezad, rezad, rezad! Estoy con vosotros. ¡Os agradezco!”.
Mensaje del 25 de agosto de 2019
“¡Queridos hijos! Rezad, trabajad y dad testimonio con amor del Reino de los Cielos para que podáis estar bien aquí en la tierra. Hijitos, Dios bendecirá centuplicadamente vuestro esfuerzo y seréis testigos entre los pueblos; las almas de los no creyentes sentirán la gracia de la conversión y el Cielo estará agradecido por vuestros esfuerzos y sacrificios. Hijitos, dad testimonio con el rosario en la mano de que sois míos y decidíos por la santidad. Gracias por haber respondido a mi llamada”.
Mensaje del 2 de agosto de 2019 a Mirjana
“¡Queridos hijos, grande es el amor de mi Hijo! Si conocierais la grandeza de su amor, no dejaríais de adorarlo y darle gracias. Él está siempre vivo con vosotros en la Eucaristía, porque la Eucaristía es su Corazón. La Eucaristía es el corazón de la fe. Él nunca os ha abandonado: incluso cuando habéis intentado alejaros de él, él no se ha alejado de vosotros. Por eso mi Corazón maternal se alegra cuando ve que, llenos de amor, volvéis a él; cuando veo que vais a él por el camino de la reconciliación, del amor y de la esperanza. Mi Corazón maternal sabe que, cuando emprendéis el camino de la fe, sois tallos tiernos, brotes; pero, con la oración y el ayuno, seréis frutos, mi flor, los apóstoles de mi amor. Seréis portadores de luz y, con el amor y la esperanza, iluminaréis a todos los que os rodean. Hijos míos, como Madre os ruego: rezad, reflexionad, meditad. Todo lo bello, doloroso, alegre y santo que os sucede hace que crezcáis espiritualmente, que mi Hijo crezca en vosotros. Hijos míos, abandonaos a él, creed en él, confiad en su amor: ¡que él os guíe! Que la Eucaristía sea el lugar donde alimentéis vuestras almas, para luego difundir el amor y la verdad y dar testimonio de mi Hijo. ¡Os doy las gracias!”.
Mensaje del 25 de julio de 2019
“¡Queridos hijos! Mi llamada para vosotros es la oración. Que la oración sea para vosotros alegría y una corona que os una a Dios. Hijitos, vendrán las pruebas y no seréis fuertes, y el pecado reinará, pero si sois míos, venceréis, porque vuestro refugio será el Corazón de mi Hijo Jesús. Por eso, hijitos, volved a la oración para que la oración se convierta en vida para vosotros, de día y de noche. Gracias por haber respondido a mi llamada.”
Mensaje del 2 de julio de 2019 a Mirjana
“Queridos hijos, según la voluntad del Padre misericordioso, os he dado y aún os daré signos evidentes de mi presencia maternal. Hijos míos, esto responde a mi deseo maternal de la sanación de las almas. Responde al deseo de que cada uno de mis hijos tenga una fe auténtica, que viva experiencias prodigiosas bebiendo de la fuente de la Palabra de mi Hijo, de la Palabra de vida. Hijos míos, con su amor y sacrificio, mi Hijo ha traído al mundo la luz de la fe y os ha mostrado el camino de la fe. Porque, hijos míos, la fe eleva el dolor y el sufrimiento. La fe auténtica hace más sensible la oración y realiza obras de misericordia: un diálogo, una ofrenda. Esos hijos míos que tienen fe, una fe auténtica, son felices a pesar de todo, porque viven en la tierra el comienzo de la felicidad del Cielo. Por eso, hijos míos, apóstoles de mi amor, os invito a dar ejemplo de fe auténtica, a llevar la luz allí donde hay tinieblas, a vivir a mi Hijo. Hijos míos, como Madre os digo: no podéis recorrer el camino de la fe y seguir a mi Hijo sin vuestros pastores. Rezad para que tengan la fuerza y el amor necesarios para guiaros. Que vuestras oraciones estén siempre con ellos. ¡Os doy las gracias!”.
Mensaje del 25 de junio de 2019
«¡Queridos hijos! Doy gracias a Dios por cada uno de ustedes. De modo particular, hijitos, gracias por haber respondido a mi llamada. Los preparo para los nuevos tiempos, para que sean firmes en la fe y perseverantes en la oración, para que el Espíritu Santo obre a través de ustedes y renueve la faz de la tierra. Rezo con ustedes por la paz, el don más precioso, aunque Satanás quiere la guerra y el odio. Ustedes, hijitos, sean mis manos extendidas y caminen orgullosos con Dios. Gracias por haber respondido a mi llamada».
Mensaje del 2 de junio de 2019 a Mirjana
«Queridos hijos, solo un corazón puro y abierto hará que conozcan verdaderamente a mi Hijo y que todos aquellos que no conocen el amor lo conozcan por medio de ustedes. Solo el amor hará que comprendan que el amor es más fuerte que la muerte, porque el verdadero amor ha vencido a la muerte y ha hecho que la muerte no exista. Hijos míos, el perdón es la forma más sublime del amor.
Ustedes, como apóstoles de mi amor, deben rezar para ser más fuertes en el espíritu y poder comprender y perdonar. Ustedes, apóstoles de mi amor, con comprensión y perdón, den ejemplo de amor y misericordia. Poder comprender y perdonar son el don por el que hay que rezar y que hay que cuidar. Con el perdón muestran que saben amar. Miren solamente, hijos míos, cómo su Padre celestial los ama con un amor tan grande, con comprensión, perdón y justicia, y cómo les da a mí, madre de sus corazones.
Y aquí estoy, en medio de ustedes, para bendecirlos con mi bendición maternal e invitarlos a la oración y al ayuno, para hablarles y decirles que crean, esperen, perdonen y recen por sus pastores y, por encima de todo, que amen sin fin. Hijos míos, síganme. Mi camino es el camino del amor y de la paz, el camino de mi Hijo. Este es el camino que conduce al triunfo de mi corazón. Les agradezco».
Mensaje del 25 de mayo de 2019
«¡Queridos hijos! Por Su misericordia, Dios me ha permitido estar con ustedes, instruirlos y guiarlos por el camino de la conversión. Hijitos, todos ustedes están llamados a rezar con todo el corazón para que se realice el plan de la salvación para ustedes y por medio de ustedes. Sean conscientes, hijitos, de que la vida es breve y los espera la vida eterna según sus méritos. Por eso, recen, recen, recen para poder ser instrumentos dignos en las manos de Dios. Gracias por haber respondido a mi llamada».
Mensaje del 2 de mayo de 2019 a Mirjana
“Queridos hijos, con amor maternal los invito a responder, con un corazón puro, abierto y con total confianza, al gran amor de mi Hijo. Yo conozco la grandeza de su amor, yo lo llevé dentro de mí, la hostia en el corazón, la luz y el amor del mundo. Hijos míos, dirigirse a ustedes es signo de su amor, es signo del amor y la ternura del Padre Celestial, una gran sonrisa colmada del amor de mi Hijo, la invitación a la vida eterna. La sangre de mi Hijo fue derramada por ustedes, por amor, esta sangre preciosa para su salvación, para la vida eterna. El Padre Celestial creó al hombre para la alegría eterna. No es posible que mueran ustedes que conocen el amor de mi Hijo, ustedes que lo siguen. La vida ha triunfado, mi Hijo está vivo. Por eso, hijos míos, apóstoles de mi amor, que la oración les muestre el camino y la manera de difundir el amor de mi Hijo, la oración en su forma más sublime. Hijos míos, incluso cuando intentan vivir las palabras de mi Hijo, ustedes oran. Cuando aman a quienes encuentran, difunden el amor de mi Hijo. El amor es lo que abre las puertas del paraíso, es esa llave que abre la puerta del paraíso. Hijos míos, desde el principio he orado por la Iglesia; por eso también ustedes, apóstoles de mi amor, los invito a orar por la Iglesia y por sus ministros, por aquellos a quienes mi Hijo ha llamado. Gracias.”
Mensaje del 25 de abril de 2019
“¡Queridos hijos! Este es un tiempo de gracia, un tiempo de misericordia para cada uno de ustedes. Hijitos, no permitan que el viento del odio y la inquietud reine en ustedes y a su alrededor. Ustedes, hijitos, están llamados a ser amor y oración. El diablo quiere la inquietud y el desorden, pero ustedes, hijitos, sean la alegría de Jesús Resucitado, que murió y resucitó por cada uno de ustedes. Él venció la muerte para darles la vida, la vida eterna. Por eso, hijitos, den testimonio y siéntanse orgullosos de haber resucitado en Él. Gracias por haber respondido a mi llamado.”
Mensaje del 2 de abril de 2019 a Mirjana
“Queridos hijos, como Madre que conoce a sus hijos, sé que anhelan a mi Hijo. Sé que anhelan la verdad, la paz, lo que es puro y no es falso. Por eso yo, como Madre, mediante el amor de Dios, me dirijo a ustedes y los invito a que, orando con un corazón puro y abierto, conozcan por sí mismos a mi Hijo, su amor, su Corazón misericordioso. Mi Hijo veía la belleza en todas las cosas. Él busca el bien, incluso el pequeño y oculto, en todas las almas, para perdonar el mal. Por eso, hijos míos, apóstoles de mi amor, los invito a adorarlo, a agradecerle continuamente y a ser dignos de Él. Porque Él les ha dicho palabras divinas, las palabras de Dios, las palabras que son para todos y para siempre. Por eso, hijos míos, vivan la alegría, la serenidad, la unidad y el amor mutuo. Esto es lo que necesitan en el mundo de hoy: así serán apóstoles de mi amor, así darán testimonio de mi Hijo de la manera correcta. Gracias.”
Mensaje del 25 de marzo de 2019
«¡Queridos hijos! Este es un tiempo de gracia. Como la naturaleza se renueva a una vida nueva, también vosotros estáis invitados a la conversión. Decidíos por Dios. Hijitos, estáis vacíos y no tenéis alegría porque no tenéis a Dios. Por eso, rezad para que la oración sea vuestra vida. Buscad en la naturaleza a Dios, que os ha creado, porque la naturaleza habla y lucha por la vida y no por la muerte. Las guerras reinan en los corazones y entre los pueblos porque no tenéis paz y no veis, hijitos, al hermano en vuestro prójimo. Por eso, volved a Dios y a la oración. ¡Gracias por haber respondido a mi llamada!»
Mensaje del 2 de marzo de 2019 a Mirjana
«Queridos hijos, os llamo apóstoles de mi amor, os muestro a mi Hijo, que es la verdadera paz y el verdadero amor. Como madre, por la misericordia de Dios, deseo conduciros a Él. Hijos míos, por eso os invito a miraros a vosotros mismos partiendo de mi Hijo, a mirarlo a Él con el corazón y, con el corazón, ver dónde estáis vosotros y hacia dónde va vuestra vida. Hijos míos, os invito a comprender que, al dar gracias a mi Hijo, estáis vivos por medio de Su amor y de Su sacrificio. Pedís a mi Hijo que sea bueno y misericordioso con vosotros, y desde hace mucho tiempo os invito a la misericordia. Pedidle que sea bueno y que os perdone, y desde hace mucho tiempo ruego a mis hijos que perdonen y amen a todos los hombres que encuentran. Cuando comprendáis mis palabras con el corazón, comprenderéis y conoceréis el verdadero amor y podréis ser apóstoles de este amor, mis apóstoles. Mis queridos hijos, os doy las gracias.»
Mensaje del 25 de febrero de 2019
«¡Queridos hijos! Hoy os invito a la vida nueva. No importa cuántos años tengáis, abrid vuestro corazón a Jesús, que os transformará en este tiempo de gracia, y vosotros, como la naturaleza, naceréis a la vida nueva en el amor de Dios y abriréis vuestro corazón al Cielo y a las cosas celestiales. Yo todavía estoy con vosotros porque Dios me lo ha permitido por amor a vosotros. ¡Gracias por haber respondido a mi llamada!»
Mensaje del 2 de febrero de 2019 a Mirjana
«¡Queridos hijos! El amor y la bondad del Padre Celestial os dan revelaciones que hacen que la fe crezca en vosotros y sea comprendida, y os traen paz, seguridad y esperanza.
Así también yo, hijos míos, por medio del amor misericordioso del Padre Celestial, siempre y nuevamente os muestro el camino hacia mi Hijo, hacia la salvación eterna. Pero, por desgracia, muchos de mis hijos no quieren escucharme y muchos de mis hijos dudan.
Sin embargo, yo, en todo tiempo, siempre he glorificado al Señor por todo lo que ha hecho en mí y por medio de mí. Mi Hijo se entrega a vosotros, parte el pan con vosotros, os da las palabras de la vida eterna, para que las llevéis a todos. Vosotros, hijos míos, apóstoles de mi amor, ¿de qué tenéis miedo cuando mi Hijo está con vosotros?
Ofrecedle vuestras almas para que Él pueda morar en ellas y pueda hacer de vosotros instrumentos de la fe e instrumentos del amor. Hijos míos, vivid el Evangelio, vivid el amor misericordioso hacia el prójimo y, por encima de todo, vivid el amor hacia el Padre Celestial.
Hijos míos, no estáis juntos por casualidad; el Padre Celestial no une a nadie por casualidad. Mi Hijo habla a vuestras almas y yo hablo a vuestro corazón.
Como madre os digo: poneos en camino conmigo, amaos los unos a los otros, dad testimonio. No tengáis miedo de defender la verdad con vuestro ejemplo, la Palabra de Dios, que es eterna y nunca cambia. Hijos míos, quien obra en la luz del amor misericordioso y en la verdad siempre recibe ayuda del Cielo y nunca está solo.
Apóstoles de mi amor, que siempre os reconozcan, entre todos los demás, por vuestro ocultamiento, vuestro amor y vuestra serenidad. Yo estoy con vosotros.
¡Os doy las gracias!».
Mensaje del 25 de enero de 2019
«¡Queridos hijos! Hoy, como madre, os invito a la conversión. Este tiempo es para vosotros, hijitos, el tiempo del silencio y de la oración. Por eso, en el calor de vuestro corazón crezca el grano de la esperanza y de la fe, y vosotros, hijitos, día tras día sentiréis la necesidad de rezar más. Vuestra vida se volverá ordenada y responsable. Comprenderéis, hijitos, que estáis de paso aquí en la tierra y sentiréis la necesidad de estar más cerca de Dios y, con amor, daréis testimonio de vuestra experiencia del encuentro con Dios, que compartiréis con los demás. Yo estoy con vosotros y rezo por vosotros, pero no puedo hacerlo sin vuestro Sí. ¡Gracias por haber respondido a mi llamada!».
Mensaje del 2 de enero de 2019
«Queridos hijos, por desgracia, entre vosotros, hijos míos, hay tanta lucha, odio, intereses propios y egoísmo.
Hijos míos, con qué facilidad olvidáis a mi Hijo, Sus palabras y Su amor. La fe se apaga en muchas almas y el corazón se deja dominar por las cosas materiales del mundo. Sin embargo, mi corazón materno sabe que entre vosotros hay quienes creen y aman, quienes intentan acercarse cada vez más a mi Hijo, quienes Lo buscan incansablemente y, de este modo, también me buscan a mí. Estos son los humildes y mansos que, con el dolor y el sufrimiento que llevan en silencio, con su esperanza y sobre todo con su fe, son los apóstoles de mi amor.
Hijos míos, apóstoles de mi amor, les enseño que mi Hijo no busca oraciones incesantes, sino también obras y sentimientos. Oren para que en la oración crezcan en la fe y crezcan en el amor. Ámense unos a otros: esto es lo que Él pide, este es el camino hacia la vida eterna.
Hijos míos, no olviden que mi Hijo ha traído la luz a este mundo. La ha traído a quienes han querido verla y recibirla. Sean ustedes esos, porque esta es la luz de la verdad, de la paz y del amor. Yo los guío maternalmente a adorar a mi Hijo, a amarlo como yo. Que sus pensamientos, palabras y obras estén dirigidos a mi Hijo, que sean en Su nombre: solo entonces mi corazón estará colmado. Les doy las gracias».
Mensaje del 25 de diciembre de 2018
«Queridos hijos, les traigo a mi Hijo Jesús, que es el Rey de la paz. Él les da la paz; que esta paz no sea solo para ustedes, hijitos, sino que la lleven a los demás con alegría y humildad. Estoy con ustedes y oro por ustedes en este tiempo de gracia que Dios desea darles. Mi presencia es el signo del amor, mientras estoy aquí con ustedes para protegerlos y guiarlos hacia la eternidad. Gracias por haber respondido a mi llamado».
Mensaje del 2 de diciembre de 2018 a Mirjana
«Queridos hijos, cuando vienen a mí con corazones abiertos y puros, como madre, sepan que los escucho, los animo y, sobre todo, intercedo por ustedes ante mi Hijo. Sé que desean tener una fe fuerte y demostrarla de la manera correcta. Lo que mi Hijo les pide es una fe sincera, fuerte y profunda, de modo que cualquier manera en que la demuestren sea correcta. La fe es un secreto maravilloso que cuida del corazón. Ella está entre el Padre Celestial y todos sus hijos. Se reconoce gracias a los frutos del amor que tienen hacia todas las criaturas de Dios. Apóstoles de mi amor, hijos míos, confíen en mi Hijo, ayuden para que todos mis hijos conozcan mi amor. Ustedes son mi esperanza, ustedes que buscan amar sinceramente a mi Hijo. En nombre del amor, por su salvación, según la voluntad del Padre Celestial y de mi Hijo, estoy aquí, en medio de ustedes. Apóstoles de mi amor, que mediante la oración y el sacrificio sus corazones sean iluminados por la luz y el amor de mi Hijo. Que esta luz y este amor iluminen a todos aquellos que encuentren y los conduzcan de nuevo hacia mi Hijo. Estoy con ustedes. De modo especial estoy con sus pastores. Con mi amor maternal, los ilumino y los animo. Que con sus manos, bendecidas por mi Hijo, bendigan a todo el mundo. Les doy las gracias».
Mensaje del 25 de noviembre de 2018
“Queridos hijos, este tiempo es tiempo de gracia y de oración, tiempo de espera y de entrega. Dios se entrega a ustedes para que lo amen por encima de todo. Por eso, hijitos, abran sus corazones y sus familias para que esta espera se convierta en oración y amor y, sobre todo, en entrega. Estoy con ustedes, hijitos, y los exhorto a no renunciar al bien, porque los frutos se ven, se sienten y llegan lejos. Por eso el enemigo está enfadado y lo utiliza todo para alejarlos de la oración. Gracias por haber respondido a mi llamado”.
Mensaje del 2 de noviembre de 2018 a Mirjana
“Queridos hijos, mi corazón materno sufre mientras miro a mis hijos que no abrazan la verdad, sino que la esconden, mientras miro a mis hijos que no oran con sentimientos y obras. Estoy triste mientras le digo a mi Hijo que muchos de mis hijos ya no tienen fe, que no lo conocen a Él, mi Hijo.
Por eso, apóstoles de mi amor, los llamo: intenten mirar en lo profundo del corazón de los hombres y allí encontrarán seguramente un pequeño tesoro escondido. Mirar de este modo es un don del Padre Celestial. Buscar el bien incluso allí donde existe el mal más grande, tratar de comprenderse unos a otros y no juzgar es lo que mi Hijo les pide, y yo, como Madre, los invito a escucharlo. Hijos míos, el espíritu es más fuerte que el cuerpo y, sostenido por el amor y las obras, supera todas las dificultades. No olviden que mi Hijo los ha amado y los ama; su amor está con ustedes y en ustedes cuando son uno solo con Él. Él es la luz del mundo y nada ni nadie podrá detenerlo en la gloria final.
Por eso, apóstoles de mi amor, no tengan miedo de dar testimonio de la verdad. Den testimonio con entusiasmo, con obras, con amor, con sacrificio, pero sobre todo con humildad. Den testimonio de la verdad a todos aquellos que no han conocido a mi Hijo; yo estaré con ustedes y los animaré. Den testimonio del amor que nunca termina, porque proviene del Padre Celestial, que es eterno y ofrece la eternidad a todos mis hijos. El espíritu de mi Hijo estará con ustedes. Nuevamente les pido, hijos míos, oren por sus pastores, oren para que sean guiados por el amor de mi Hijo. Les agradezco”.
Mensaje del 25 de octubre de 2018
«Queridos hijos, tienen la gran gracia de ser llamados a una nueva vida a través de los mensajes que les doy. Hijitos, este es un tiempo de gracia, el tiempo y la llamada a la conversión para ustedes y para las generaciones futuras. Por eso los invito, hijitos, a rezar más y a abrir su corazón a mi Hijo Jesús. Estoy con ustedes, los amo a todos y los bendigo con mi bendición maternal. Gracias por haber respondido a mi llamada».
Mensaje del 2 de octubre de 2018 a Mirjana
«Queridos hijos, les pido que sean valientes y no vacilen, porque incluso el bien más pequeño, el signo de amor más pequeño, vence siempre al mal cada vez más visible. Hijos míos, escúchenme para que venza el bien, para que puedan conocer el amor de mi Hijo, que es la felicidad más grande. Las manos de mi Hijo los abrazan, Él que ama el alma, Él que se ofreció por ustedes y se ofrece siempre de nuevo en la Eucaristía, Él que tiene palabras de Vida Eterna; conocer su amor y seguir sus pasos significa tener riqueza espiritual. Esta es la riqueza que colma de buenos sentimientos y ve el amor y el bien en todas partes. Apóstoles de mi amor, hijos míos, sean como los rayos del sol que, con el calor del amor de mi Hijo, calientan a todos los que los rodean. Hijos míos, el mundo necesita apóstoles del amor, el mundo necesita muchas oraciones, pero oraciones dichas con el corazón y el alma, no solo con los labios. Hijos míos, aspiren a la santidad con la humildad que permite a mi Hijo actuar a través de ustedes, como Él desea. Hijos míos, sus oraciones, sus pensamientos y sus obras, todo esto les abre o les cierra la puerta del Reino de los Cielos. Mi Hijo les mostró el camino y les dio la esperanza; yo los consuelo y los animo porque, hijos míos, conocí el dolor, pero tenía fe y esperanza; ahora tengo el premio de la vida en el Reino de mi Hijo. Por eso, escúchenme, tengan valor, no vacilen. Les agradezco».
Mensaje del 25 de septiembre de 2018
«Queridos hijos, también la naturaleza les ofrece los signos de su amor a través de los frutos que les da. También ustedes, con mi venida, han recibido la abundancia de los dones y de los frutos. Hijitos, Dios sabe cuánto han respondido a mi llamada. Yo los invito: ¡No es tarde, decídanse por la santidad y por la vida con Dios en la gracia y en la paz! Dios los bendecirá y les dará el ciento por uno, si confían en Él. Gracias por haber respondido a mi llamada».
Mensaje de la Virgen de Medjugorje a Mirjana del 2 de mayo de 2018
«Queridos hijos: mi Hijo es luz de amor; todo lo que ha hecho y hace, lo ha hecho por amor. Así también vosotros, hijos míos, cuando vivís en el amor y amáis a vuestro prójimo, hacéis la voluntad de mi Hijo. Apóstoles de mi amor, haceos pequeños, abrid vuestros corazones puros a mi Hijo para que pueda obrar por medio de vosotros. Con la ayuda de la fe, llenaos de amor, hijos míos; no olvidéis que la Eucaristía es el corazón de la fe: es mi Hijo quien os alimenta con su Cuerpo y os fortalece con su Sangre; es el milagro del amor; es mi Hijo quien vuelve a venir vivo para renovar las almas. Hijos míos, viviendo en el amor cumplís la voluntad de mi Hijo y Él vive en vosotros. Hijos míos, mi deseo maternal es que lo améis cada vez más. Él os llama con su amor, os da el Amor para que lo difundáis a todos los que os rodean. Por su Amor estoy con vosotros como Madre para deciros palabras de amor y de esperanza, para deciros palabras de vida eterna que vencen al tiempo y a la muerte, para invitaros a ser mis apóstoles del amor. Os doy las gracias».
Mensaje del 25 de abril de 2018
«Queridos hijos: También hoy os invito a vivir con Jesús vuestra vida nueva. Que el Resucitado os dé la fuerza para que seáis siempre fuertes en las pruebas de la vida y fieles y perseverantes en la oración, porque Jesús os ha salvado con sus heridas y con su resurrección os ha dado una vida nueva. Rezad, hijitos, y no perdáis la esperanza. Que haya alegría y paz en vuestros corazones; dad testimonio de la alegría de ser míos. Estoy con vosotros y os amo a todos con mi amor maternal. Gracias por haber respondido a mi llamada».
Mensaje del 2 de abril de 2018 a Mirjana
Queridos hijos, por medio del gran amor del Padre Celestial, estoy con vosotros como vuestra Madre y vosotros estáis conmigo como mis hijos, como apóstoles de mi amor, a quienes sin cesar reúno en torno a mí. Hijos míos, vosotros sois quienes, mediante la oración, debéis abandonaros por completo a mi Hijo, para que ya no seáis vosotros quienes viváis, sino mi Hijo en vosotros; de modo que todos los que no lo conocen lo vean en vosotros y deseen conocerlo. Rezad para que vean en vosotros una humildad firme y bondad, disponibilidad para servir a los demás; que vean que vivís de corazón vuestra vocación en el mundo, en comunión con mi Hijo. Que vean en vosotros mansedumbre, ternura y amor hacia mi Hijo, así como hacia vuestros hermanos y hermanas. Apóstoles de mi amor, debéis rezar mucho y purificar vuestros corazones, para que seáis vosotros los primeros en caminar por el camino de mi Hijo; para que seáis vosotros los justos unidos por la justicia de mi Hijo. Hijos míos, como mis apóstoles debéis estar unidos en la comunión que brota de mi Hijo, para que mis hijos que no conocen a mi Hijo reconozcan una comunión de amor y deseen caminar por el camino de la vida, por el camino de la unidad con mi Hijo. Os doy las gracias.
Mensaje del 2 de marzo de 2018 a Mirjana
Queridos hijos, grandes obras ha hecho en mí el Omnipotente, como las hace en todos aquellos que lo aman dulcemente y lo sirven con fe y autenticidad. Hijos míos, el Padre Celestial los ama, y por amor a Él estoy aquí con ustedes. Él les habla, ¿por qué no desean ver las señales? Con Él todo es más fácil. El dolor vivido con Él es más llevadero porque está la fe, y la fe ayuda en el dolor; el dolor sin fe lleva a la desesperación. El dolor vivido y ofrecido a Dios eleva. ¿No es mi Hijo quien, mediante su doloroso sacrificio, redimió al mundo? Yo, como su Madre, estaba con Él en el dolor y las penas, así como estoy con todos ustedes. Hijos míos, estoy con ustedes en la vida, en el dolor, en los sufrimientos, en las alegrías y en el amor; por eso tengan esperanza. La esperanza les hace comprender que hay vida. Hijos míos, les hablo; mi voz habla a su alma, mi corazón habla a su corazón. Apóstoles de mi amor, cuánto los ama mi corazón maternal; son tantas las cosas que deseo enseñarles, cuánto desea mi corazón maternal que sean completos, pero solo pueden serlo cuando en ustedes estén unidas el alma, el cuerpo y el amor. Les ruego como hijos míos: oren por la Iglesia y sus servidores, sus pastores. Que la Iglesia sea como la desea mi Hijo, pura como el agua de manantial y llena de amor. Gracias.
Mensaje del 2 de febrero de 2018 a Mirjana
«Queridos hijos, ustedes a quienes ama mi Hijo, ustedes a quienes amo con inmenso amor maternal, no permitan que el egoísmo, el amor a ustedes mismos, reine en el mundo. No permitan que el amor y la bondad permanezcan ocultos. Ustedes que son amados, que han conocido el amor de mi Hijo, recuerden que ser amados significa amar. Hijos míos, tengan fe. Cuando tienen fe son felices y difunden paz, su alma se estremece de alegría: en esa alma está mi Hijo. Cuando se entregan por la fe, cuando se entregan por amor, cuando hacen el bien al prójimo, mi Hijo sonríe en su alma.
Apóstoles de mi amor, yo, como Madre, me dirijo a vosotros, os reúno a mi alrededor y deseo guiaros por el camino del amor y de la fe, por el camino que conduce a la Luz del mundo. Estoy aquí por amor y por fe, porque, con mi bendición maternal, deseo daros esperanza y fuerza en vuestro camino, ya que el camino que conduce a mi Hijo no es fácil: está lleno de renuncia, entrega, sacrificio, perdón y muchísimo amor. Ese camino, sin embargo, conduce a la paz y a la felicidad. Hijos míos, no creáis en las voces mentirosas que os hablan de cosas falsas, de una falsa luz.
Vosotros, hijos míos, volved a la Escritura. Os miro con inmenso amor y, por gracia de Dios, me manifiesto a vosotros.
Hijos míos, venid conmigo, que vuestra alma salte de alegría. ¡Os doy las gracias!»
Mensaje del 25 de enero de 2018 a Marija
«Queridos hijos, que este tiempo sea para vosotros tiempo de oración, para que el Espíritu Santo, por medio de la oración, descienda sobre vosotros y os conceda la conversión. Abrid vuestros corazones y leed la Sagrada Escritura para que, por medio de los testimonios, también vosotros podáis estar más cerca de Dios. Hijitos, buscad sobre todo a Dios y las cosas de Dios, y dejad a la tierra las cosas de la tierra, porque Satanás os atrae hacia el polvo y el pecado. Estáis llamados a la santidad y habéis sido creados para el Cielo. Buscad, por tanto, el Cielo y las cosas celestiales. Gracias por haber respondido a mi llamada».
Mensaje del 2 de enero de 2018 – Aparición a Mirjana
«Queridos hijos, cuando en la tierra falta el amor, cuando no se encuentra el camino de la salvación, yo, la Madre, vengo a ayudaros a conocer la verdadera fe, viva y profunda; a ayudaros a amar de verdad. Como Madre, anhelo vuestro amor mutuo, la bondad y la pureza. Es mi deseo que seáis justos y que os améis. Hijos míos, sed alegres de espíritu, sed puros, ¡sed niños! Mi Hijo ha dicho que ama estar entre los corazones puros, porque los corazones puros son siempre jóvenes y alegres. Mi Hijo os ha dicho que perdonéis y que os améis. Sé que no siempre es fácil: el sufrimiento hace que crezcáis en espíritu. Para crecer espiritualmente todo lo posible, debéis perdonar y amar sincera y verdaderamente. Muchos de mis hijos en la tierra no conocen a mi Hijo, no lo aman. Pero vosotros, que amáis a mi Hijo y lo lleváis en el corazón, rezad, rezad y, rezando, percibid a mi Hijo junto a vosotros: ¡que vuestra alma respire su Espíritu! Estoy en medio de vosotros y hablo de cosas pequeñas y grandes. No me cansaré de hablaros de mi Hijo, amor verdadero. Por eso, hijos míos, abridme vuestros corazones, permitidme guiaros maternalmente. Sed apóstoles del amor de mi Hijo y del mío. Como Madre os ruego: no olvidéis a aquellos a quienes mi Hijo ha llamado para guiaros. Llevadlos en el corazón y rezad por ellos. ¡Os doy las gracias!»
Mensaje del 25 de diciembre de 2017
«¡Queridos hijos! Hoy os traigo a mi Hijo Jesús, para que os conceda su paz y su bendición. Hijitos, os invito a todos a vivir y dar testimonio de las gracias y los dones que habéis recibido. ¡No temáis! Orad para que el Espíritu Santo os dé la fuerza de ser testigos alegres y hombres de paz y esperanza. Gracias por haber respondido a mi llamada».
Mensaje del 2 de diciembre de 2017 a Mirjana
Queridos hijos, me dirijo a vosotros como vuestra Madre, la Madre de los justos, la Madre de quienes aman y sufren, la Madre de los santos. Hijos míos, también vosotros podéis ser santos: depende de vosotros. Santos son quienes aman inmensamente al Padre Celestial, quienes lo aman por encima de todo. Por eso, hijos míos, intentad ser siempre mejores. Si intentáis ser buenos, podéis ser santos, aunque no penséis eso de vosotros mismos. Si pensáis que sois buenos, no sois humildes y la soberbia os aleja de la santidad. En este mundo inquieto, lleno de amenazas, vuestras manos, apóstoles de mi amor, deberían estar tendidas en oración y misericordia. A mí, hijos míos, regaladme el Rosario, ¡las rosas que tanto amo! Mis rosas son vuestras oraciones dichas con el corazón, y no solo recitadas con los labios. Mis rosas son vuestras obras de oración, de fe y de amor. Cuando era pequeño, mi Hijo me decía que mis hijos serían numerosos y que me traerían muchas rosas. Yo no entendía; ahora sé que sois vosotros esos hijos que me traéis rosas cuando amáis a mi Hijo por encima de todo, cuando oráis con el corazón, cuando ayudáis a los más pobres. ¡Estas son mis rosas! Esta es la fe, que hace que todo en la vida se haga por amor; que no se conozca la soberbia; que se perdone siempre con prontitud, sin juzgar jamás y tratando siempre de comprender al propio hermano. Por eso, apóstoles de mi amor, orad por quienes no saben amar, por quienes no os aman, por quienes os han hecho daño, por quienes no han conocido el amor de mi Hijo. Hijos míos, os pido esto porque recordéis: rezar significa amar y perdonar. ¡Gracias!
Mensaje del 2 de noviembre de 2017
«Queridos hijos, al veros aquí reunidos a mi alrededor, vuestra Madre, veo muchas almas puras. Veo a muchos de mis hijos que buscan amor y consuelo, pero nadie se los ofrece. También veo a quienes hacen el mal porque no tienen buenos ejemplos, no han conocido a mi Hijo.
Mi Hijo me envía a vosotros, Madre, igual para todos, para enseñaros a amar, para que comprendáis que sois hermanos. Deseo ayudaros. Apóstoles de mi amor, a mi Hijo le basta un vivo deseo de fe y amor y lo aceptará, pero debéis ser dignos, tener deseo y corazones abiertos; mi Hijo entra en los corazones abiertos. Yo, como Madre, deseo que conozcáis a mi Hijo en la verdad: Dios nacido de Dios, que conozcáis la grandeza de su Amor, del que tenéis tanta necesidad. Él cargó sobre sí vuestros pecados, obtuvo la Redención para vosotros y, a cambio, pide que os améis los unos a los otros.
Mi Hijo es amor, Él ama a todos los hombres sin distinción, a todos los hombres de todos los estados, de todos los pueblos. Si vosotros, hijos míos, vivierais el amor de mi Hijo, su reino ya estaría en la tierra. Por eso, apóstoles de mi amor, rezad, rezad para que mi Hijo y su amor estén en vosotros y podáis ser ejemplo de amor y ayudéis a todos los que no han conocido a mi Hijo. No olvidéis nunca que mi Hijo, uno y trino, os ama.
Amad y rezad por vuestros pastores, gracias.»
Mensaje del 25 de octubre de 2017
¡Queridos hijos! En este tiempo de gracia os invito a ser oración. Todos tenéis problemas, tribulaciones, penas e inquietudes. Que los santos sean para vosotros modelo y exhortación a la santidad; Dios estará cerca de vosotros y seréis renovados mediante la búsqueda y la conversión personal. La fe será para vosotros esperanza y la alegría reinará en vuestros corazones. ¡Gracias por haber respondido a mi llamada!
Mensaje del 2 de octubre de 2017 a Mirjana
«Queridos hijos, os hablo como madre, con palabras sencillas, pero llenas de amor y preocupación por mis hijos que me han sido confiados por mi Hijo. Y mi Hijo, que es el eterno presente, Él os habla con palabras de vida y siembra el amor en los corazones abiertos. Por eso os ruego, apóstoles de mi amor, que tengáis corazones abiertos, siempre dispuestos a la misericordia y al perdón. Por mi Hijo, perdonad siempre al prójimo, porque así tendréis paz. Hijos míos, preocupaos por vuestra alma, porque es lo único que realmente os pertenece. Os olvidáis de la importancia de la familia. La familia no debería ser un lugar de sufrimiento y dolor, sino un lugar de comprensión y ternura. Las familias que intentan vivir según mi Hijo viven en amor recíproco. Ya cuando era pequeño, mi Hijo me decía que todos los hombres son sus hermanos; por eso recordad, apóstoles de mi amor, que todos los hombres que encontráis son familia, hermanos en mi Hijo. Hijos míos, no perdáis tiempo pensando en el futuro, preocupándoos, sino que vuestra única preocupación sea cómo vivir bien cada momento según mi Hijo: ¡y ahí tenéis la paz! Hijos míos, no os olvidéis nunca de rezar por vuestros pastores; rezad para que puedan aceptar a todos los hombres como sus propios hijos y sean, en mi Hijo, padres espirituales. Gracias.»
Mensaje del 25 de septiembre de 2017 a Marja
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a ser generosos en la renuncia, el ayuno y la oración por todos aquellos que están en la prueba, y son sus hermanos y hermanas. De manera particular les pido que oren por los sacerdotes y por todos los consagrados, para que amen a Jesús con más ardor, para que el Espíritu Santo llene sus corazones de alegría, para que den testimonio del Cielo y de los misterios celestiales. Muchas almas están en pecado porque no hay quienes se sacrifiquen y oren por su conversión. Estoy con ustedes y oro por ustedes para que sus corazones estén llenos de alegría. Gracias por haber respondido a mi llamado.”
Mensaje del 2 de septiembre de 2017 a Mirjana
“Queridos hijos, ¿quién podría hablarles mejor que yo del amor y del dolor de mi Hijo? He vivido con él, he sufrido con él. Al vivir la vida terrena, experimenté el dolor, porque era madre. Mi Hijo amaba los proyectos y las obras del Padre Celestial, el Dios verdadero; y, como me decía, había venido para redimirlos. Yo ocultaba mi dolor por medio del amor. En cambio ustedes, hijos míos, tienen diversas preguntas: no comprenden el dolor, no comprenden que, por medio del amor de Dios, deben aceptar el dolor y soportarlo. Todo ser humano, en mayor o menor medida, lo experimentará. Pero, con la paz en el alma y en estado de gracia, existe una esperanza: es mi Hijo, Dios engendrado por Dios. Sus palabras son la semilla de la vida eterna: sembradas en las almas buenas, producen diversos frutos. Mi Hijo llevó el dolor porque cargó sobre sí sus pecados. Por eso ustedes, hijos míos, apóstoles de mi amor, ustedes que sufren: sepan que sus dolores se convertirán en luz y gloria. Hijos míos, mientras padecen un dolor, mientras sufren, el Cielo entra en ustedes, y ustedes dan a todos los que están a su alrededor un poco de Cielo y mucha esperanza. Les doy las gracias.”
Mensaje del 25 de agosto de 2017 a Marja
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a ser hombres de oración. Oren hasta que la oración se convierta para ustedes en alegría y encuentro con el Altísimo. Él transformará su corazón y ustedes se convertirán en hombres de amor y de paz. Hijitos, no olviden que Satanás es fuerte y quiere apartarlos de la oración. Ustedes, no olviden que la oración es la llave secreta del encuentro con Dios. Por eso estoy con ustedes, para guiarlos. No desistan de la oración. Gracias por haber respondido a mi llamada”.
Mensaje del 2 de julio de 2017 a Mirjana
“Queridos hijos, gracias porque responden a mis llamadas y porque se reúnen aquí alrededor de mí, su Madre Celestial. Sé que piensan en mí con amor y esperanza. Yo también siento amor por todos ustedes, como también lo siente mi amadísimo Hijo, quien, en su amor misericordioso, me envía a ustedes una y otra vez. Él, que era hombre y es Dios, uno y trino; él, que sufrió por causa de ustedes tanto en el cuerpo como en el alma. Él, que se hizo Pan para alimentar sus almas y así salvarlas. Hijos míos, les enseño cómo ser dignos de su amor, a dirigir sus pensamientos hacia él, a vivir a mi Hijo. Apóstoles de mi amor, los cubro con mi manto porque, como Madre, deseo protegerlos. Les ruego: oren por el mundo entero. Mi Corazón sufre. Los pecados se multiplican, son demasiado numerosos. Pero con la ayuda de ustedes -que son humildes, modestos, llenos de amor, ocultos y santos-, mi Corazón triunfará. Amen a mi Hijo por encima de todo y, por medio de él, a todo el mundo. Nunca deben olvidar que cada uno de sus hermanos lleva dentro de sí algo precioso: el alma. Por eso, hijos míos, amen a todos aquellos que no conocen a mi Hijo para que, por medio de la oración y del amor que nace de la oración, se vuelvan mejores; para que la bondad triunfe en ellos, para que sus almas se salven y tengan la vida eterna. Apóstoles míos, hijos míos, mi Hijo les ha dicho que se amen los unos a los otros. Que esto esté escrito en sus corazones y, con la oración, procuren vivir este amor. ¡Les agradezco!”
Mensaje del 25 de junio de 2017
«¡Queridos hijos! Hoy deseo agradecerles su perseverancia e invitarlos a abrirse a la oración profunda. Hijitos, la oración es el corazón de la fe y de la esperanza en la vida eterna. Por eso, oren con el corazón hasta que su corazón cante con gratitud a Dios Creador, que les ha dado la vida. Hijitos, estoy con ustedes y les doy mi bendición maternal de paz. Gracias por haber respondido a mi llamado».
Mensaje del 2 de junio de 2017 a Mirjana
«Queridos hijos, como en los otros lugares donde he venido, también aquí los llamo a la oración. Oren por aquellos que no conocen a mi Hijo, por quienes no han conocido el amor de Dios, contra el pecado, por los consagrados, por aquellos a quienes mi Hijo ha llamado, para que tengamos amor y espíritu de fortaleza, por ustedes y por la Iglesia.Oren a mi Hijo, y el amor que sienten por Su cercanía les dará fuerza y los preparará para las buenas obras que harán en Su nombre. Hijos míos, estén preparados. Este tiempo es una encrucijada de la vida. Por eso los llamo nuevamente a la fe y a la esperanza, les muestro el camino que deben tomar. Estas son las palabras del Evangelio. Apóstoles míos, el mundo necesita tanto sus manos levantadas hacia el cielo, hacia mi Hijo y hacia el Padre Celestial. Se necesita mucha humildad y pureza de corazón. Confíen en mi Hijo y sepan que siempre pueden mejorar. Mi corazón maternal desea que ustedes, apóstoles de mi amor, sean siempre pequeñas luces del mundo. Iluminen allí donde las tinieblas desean reinar y, con su oración y su amor, muestren el camino correcto. Salven las almas. Estoy con ustedes. Les agradezco».
Mensaje del 2 de mayo de 2017 a Mirjana
«¡Queridos hijos! El Altísimo me ha permitido invitarlos nuevamente a la conversión. Hijitos, abran sus corazones a la gracia a la que todos están llamados. Sean testigos de la paz y del amor en este mundo inquieto. Su vida aquí en la tierra es pasajera. Oren para que, mediante la oración, anhelen el cielo y las cosas celestiales, y sus corazones vean todo de manera diferente. No están solos; Yo estoy con ustedes e intercedo por ustedes ante mi Hijo Jesús. Gracias por haber respondido a mi llamado».
Mensaje del 2 de mayo de 2017 a Mirjana
«Queridos hijos, os invito a rezar, no pidiendo, sino ofreciendo el sacrificio, sacrificándoos. Os invito a anunciar la verdad y el amor misericordioso. Rezo a mi Hijo por vosotros, por vuestra fe, que disminuye cada vez más en vuestros corazones. Le pido que os ayude con el Espíritu Divino, como también yo deseo ayudaros con el espíritu maternal. Hijos míos, debéis ser mejores. Solo quienes son puros, humildes y están llenos de amor sostienen el mundo, se salvan a sí mismos y al mundo. Hijos míos, mi Hijo es el corazón del mundo. Hay que amarlo y rezarle y no traicionarlo una y otra vez. Por eso vosotros, apóstoles de mi amor, difundid la fe en los corazones de las personas con vuestro ejemplo, vuestra oración y el amor misericordioso. Estoy junto a vosotros y os ayudaré. Rezad para que vuestros pastores tengan cada vez más luz para poder iluminar a todos los que viven en las tinieblas. ¡Gracias.»
Mensaje del 25 de abril de 2017
«¡Queridos hijos! Amad, rezad y dad testimonio de mi presencia a todos aquellos que están alejados. Con vuestro testimonio y vuestro ejemplo podéis acercar a Dios y a su gracia los corazones que están alejados. Estoy con vosotros e intercedo por cada uno de vosotros para que, con amor y valentía, deis testimonio y exhortéis a todos aquellos que están alejados de mi Inmaculado Corazón. Gracias por haber respondido a mi llamada»
Mensaje del 2 de abril de 2017
«Queridos hijos, apóstoles de mi amor, a vosotros os corresponde difundir el amor de mi Hijo a todos aquellos que no lo han conocido. A vosotros, pequeñas luces del mundo, a quienes instruyo con amor maternal para que brilléis claramente con un resplandor pleno. La oración os ayudará, porque la oración os salva, la oración salva al mundo. Por eso, hijos míos, rezad con palabras, con sentimientos, con amor misericordioso y con sacrificio. Mi Hijo os mostró el camino: él, que se encarnó y me convirtió en el primer cáliz; él, que con su sublime sacrificio os mostró cómo hay que amar. Por eso, hijos míos, no tengáis miedo de decir la verdad. No tengáis miedo de cambiaros a vosotros mismos y al mundo difundiendo el amor, haciendo que mi Hijo sea conocido y amado al amar a los demás en él. Yo, como Madre, estoy siempre con vosotros. Le pido a mi Hijo que os ayude para que en vuestra vida reine el amor: el amor que vive, el amor que atrae, el amor que da vida. Este es el amor que os enseño, el amor puro. A vosotros, apóstoles míos, os corresponde reconocerlo, vivirlo y difundirlo. Rezad por vuestros pastores con sentimiento, para que puedan dar testimonio de mi Hijo con amor. ¡Gracias!»
Mensaje del 25 de marzo de 2017
¡Queridos hijos! En este tiempo de gracia os invito a todos a abrir vuestros corazones a la misericordia de Dios para que, mediante la oración, la penitencia y la decisión por la santidad, iniciéis una vida nueva. Este tiempo primaveral os exhorta, en vuestros pensamientos y en vuestros corazones, a la vida nueva, a la renovación. Por eso, hijos míos, estoy con vosotros para ayudaros a decir SÍ a Dios y a los mandamientos de Dios con determinación. No estáis solos, estoy con vosotros por medio de la gracia que el Altísimo me concede para vosotros y para vuestros descendientes. Gracias por haber respondido a mi llamada.
Mensaje del 2 de marzo de 2017
«Queridos hijos, con amor maternal vengo a ayudaros a tener más amor, lo que significa más fe. Vengo a ayudaros a vivir con amor las palabras de mi Hijo, para que el mundo sea diferente. Por eso os reúno, apóstoles de mi amor, a mi alrededor. Miradme con el corazón, habladme como a una Madre de vuestros dolores, de vuestros sufrimientos, de vuestras alegrías. Pedid que rece a mi Hijo por vosotros. Mi Hijo es clemente y justo. Mi Corazón materno desearía que vosotros también fuerais así. Mi Corazón materno desearía que vosotros, apóstoles de mi amor, hablarais con vuestra vida de mi Hijo y de mí a todos los que os rodean, para que el mundo sea diferente, para que regresen la sencillez y la pureza, para que regresen la fe y la esperanza. Por eso, hijos míos, orad, orad, orad con el corazón. Orad con amor, orad con buenas obras. Orad para que todos conozcan a mi Hijo, para que el mundo cambie, para que el mundo se salve. Vivid con amor las palabras de mi Hijo. No juzguéis, sino amaos los unos a los otros, para que mi Corazón pueda triunfar. ¡Os doy las gracias!»
Mensaje del 25 de febrero de 2017
«¡Queridos hijos! Hoy os invito a vivir profundamente vuestra fe y a orar al Altísimo para que la fortalezca, de modo que los vientos y las tempestades no puedan quebrantarla. Que las raíces de vuestra fe sean la oración y la esperanza en la vida eterna. Ya ahora, hijos míos, trabajad en vosotros mismos, en este tiempo de gracia en el que Dios os concede la gracia para que, mediante la renuncia y la llamada a la conversión, seáis hombres de fe y esperanza claras y perseverantes. Gracias por haber respondido a mi llamada.»
Mensaje del 2 de febrero de 2017
“Queridos hijos, ustedes que cada día de su vida buscan ofrecerse a mi Hijo, ustedes que buscan vivir con Él, ustedes que oran y se sacrifican, ustedes son la esperanza en este mundo inquieto, ustedes son los rayos de la luz de mi Hijo, el Evangelio vivo, ustedes son mis queridos apóstoles del amor. Mi Hijo está con ustedes, Él está con aquellos que piensan en Él, aquellos que oran, pero del mismo modo Él, con paciencia, espera a aquellos que no lo conocen. Por eso ustedes, apóstoles de mi amor, oren con el corazón, muestren con las obras el amor de mi Hijo. Esta es la única esperanza para ustedes, este es el único camino hacia la vida eterna. Yo, como Madre, estoy aquí con ustedes. Sus oraciones dirigidas a mí son las rosas de amor más hermosas para mí: no puedo no estar allí donde siento el aroma de las rosas. Hay esperanza. ¡Gracias!»
Mensaje del 25 de enero de 2017
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a orar por la paz. Paz en los corazones humanos, paz en las familias y paz en el mundo. Satanás es fuerte y quiere hacer que todos se rebelen contra Dios, devolverlos a todo lo humano y destruir en los corazones todos los sentimientos hacia Dios y las cosas de Dios. Hijitos, oren y luchen contra el materialismo, el modernismo y el egoísmo que el mundo les ofrece. Hijitos, decídanse por la santidad y yo, junto con mi Hijo Jesús, intercedo por ustedes. Gracias por haber respondido a mi llamado”
Mensaje del 2 de diciembre de 2016 (Mirjana)
“Queridos hijos, mi Corazón materno llora mientras observo lo que hacen mis hijos. Los pecados se multiplican, la pureza del alma importa cada vez menos. Mi Hijo es olvidado y adorado cada vez menos, y mis hijos son perseguidos. Por eso ustedes, hijos míos, apóstoles de mi amor, invoquen el nombre de mi Hijo con el alma y con el corazón: Él tendrá para ustedes palabras de luz. Él se manifiesta a ustedes, parte el Pan con ustedes y les da palabras de amor, para que las transformen en obras de misericordia y sean así testigos de la verdad. Por eso, hijos míos, ¡no tengan miedo! Permitan que mi Hijo esté en ustedes. Él se servirá de ustedes para cuidar de las almas heridas y convertir a las perdidas. Por eso, hijos míos, vuelvan a la oración del Rosario. Rézenlo con sentimientos de bondad, de entrega y de misericordia. Oren no solo con palabras, sino con obras de misericordia. Oren con amor hacia todos los hombres. Mi Hijo elevó el amor mediante el sacrificio. Por eso vivan con Él para tener fuerza y esperanza, para tener el amor que es vida y conduce a la vida eterna. Por medio del amor de Dios, yo también estoy con ustedes y los guiaré con amor materno. ¡Gracias!”
Mensaje del 25 de noviembre de 2016
«¡Queridos hijos! También hoy os invito a volver a la oración. En este tiempo de gracia, Dios me ha permitido guiaros hacia la santidad y hacia una vida sencilla, para que en las pequeñas cosas podáis descubrir a Dios Creador, enamoraros de Él y para que vuestra vida sea un agradecimiento al Altísimo por todo lo que Él os da. Hijitos, que vuestra vida sea un don para los demás en el amor y Dios os bendecirá. Y vosotros, dad testimonio sin interés, por amor a Dios. Estoy con vosotros e intercedo ante mi Hijo por todos vosotros. Gracias por haber respondido a mi llamada».
Mensaje del 2 de noviembre de 2016 (Mirjana)
Queridos hijos, venir a vosotros y manifestarme a vosotros es una gran alegría para mi Corazón materno. Es un don de mi Hijo para vosotros y para otros que vendrán. Como Madre os invito: ¡amad a mi Hijo por encima de todo! Para amarlo con todo el corazón, debéis conocerlo. Lo conoceréis con la oración. Orad con el corazón y los sentimientos. Orar significa pensar en su amor y en su sacrificio. Orar significa amar, dar, sufrir y ofrecer. Os invito, hijos míos, a ser apóstoles de la oración y del amor. Hijos míos, es tiempo de vigilia. En esta vigilia os invito a la oración, al amor y a la confianza. Mientras mi Hijo mire en vuestros corazones, mi Corazón materno desea que vea en ellos confianza incondicional y amor. El amor unido de mis apóstoles vivirá, vencerá y desenmascarará el mal. Hijos míos, yo fui el cáliz del Hombre - Dios, fui instrumento de Dios. Por eso os invito, mis apóstoles, a ser cáliz del amor sincero y puro de mi Hijo. Os invito a ser un instrumento a través del cual todos aquellos que no han conocido el amor de Dios, que nunca han amado, comprenderán, lo aceptarán y se salvarán. ¡Gracias, hijos míos!
Mensaje del 25 de octubre de 2016
“¡Queridos hijos! Hoy os invito: ¡orad por la paz! Abandonad el egoísmo y vivid los mensajes que os doy. Sin ellos no podéis cambiar vuestra vida. Viviendo la oración tendréis paz. Viviendo en paz sentiréis la necesidad de dar testimonio, porque descubriréis a Dios, a quien ahora sentís lejano. Por eso, hijitos, orad, orad, orad y permitid que Dios entre en vuestros corazones. Volved al ayuno y a la confesión, para que podáis vencer el mal en vosotros y a vuestro alrededor. Gracias por haber respondido a mi llamada”
Mensaje del 2 de octubre de 2016
“Queridos hijos, el Espíritu Santo, por medio del Padre celestial, me hizo Madre: Madre de Jesús y, por eso mismo, también Madre vuestra. Por eso vengo a escucharos, a abrir de par en par mis brazos maternales hacia vosotros, a daros mi Corazón e invitaros a permanecer conmigo, pues desde lo alto de la cruz mi Hijo os confió a mí. Por desgracia, muchos de mis hijos no han conocido el amor de mi Hijo; muchos no quieren conocerlo. ¡Oh, hijos míos, cuánto daño hacen quienes necesitan ver o comprender para creer! Por eso vosotros, hijos míos, apóstoles míos, en el silencio de vuestro corazón escuchad la voz de mi Hijo, para que vuestro corazón sea Su morada y no sea tenebroso ni triste, sino iluminado por la luz de mi Hijo. Buscad la esperanza con fe, porque la fe es la vida del alma. Os invito de nuevo: ¡orad! Orad para vivir la fe con humildad, en la paz del espíritu y alumbrados por la luz. Hijos míos, no intentéis comprenderlo todo de inmediato, porque yo tampoco comprendí todo de inmediato, pero amé y creí en las palabras divinas que decía mi Hijo, Él, que fue la primera luz y el inicio de la Redención. Apóstoles de mi amor, vosotros que oráis, os sacrificáis, amáis y no juzgáis: id y difundid la verdad, las palabras de mi Hijo, el Evangelio. Vosotros, en efecto, sois un evangelio viviente, sois rayos de la luz de mi Hijo. Mi Hijo y yo estaremos junto a vosotros, os alentaremos y os pondremos a prueba. Hijos míos, pedid siempre y solamente la bendición de aquellos cuyas manos ha bendecido mi Hijo, es decir, de vuestros Pastores. ¡Os doy las gracias!”
Mensaje del 25 de septiembre de 2016
«¡Queridos hijos! Hoy os invito a la oración. Que la oración sea vuestra vida. Solo así vuestro corazón se llenará de paz y alegría. Dios estará cerca de vosotros y lo sentiréis en vuestro corazón como a un amigo. Hablaréis con Él como con alguien a quien conocéis y, hijitos, sentiréis la necesidad de dar testimonio porque Jesús estará en vuestro corazón y vosotros estaréis unidos a Él. Yo estoy con vosotros y os amo a todos con mi amor materno. ¡Gracias por haber respondido a mi llamada!»
Mensaje del 2 de septiembre de 2016 a Mirjana
«Queridos hijos, según la voluntad de mi Hijo y mi amor materno, vengo a vosotros, hijos míos, y en particular por aquellos que aún no han conocido el amor de mi Hijo. Vengo a vosotros que pensáis en mí, que me invocáis. A vosotros os doy mi amor materno y os traigo la bendición de mi Hijo. ¿Tenéis corazones puros y abiertos? ¿Veis los dones, los signos de mi presencia y de mi amor? Hijos míos, en vuestra vida terrena inspiraos en mi ejemplo. Mi vida fue dolor, silencio y una inmensa fe y confianza en el Padre Celestial. Nada es casual: ni el dolor, ni la alegría, ni el sufrimiento, ni el amor. Todas son gracias que mi Hijo os concede y que os conducen a la vida eterna. Mi Hijo os pide amor y oración en él. Amar y orar en él significa —como Madre quiero enseñároslo— orar en el silencio de la propia alma, y no solamente recitar con los labios. También lo es el más pequeño gesto hermoso realizado en el nombre de mi Hijo; lo son la paciencia, la misericordia, la aceptación del dolor y el sacrificio hecho por los demás. Hijos míos, mi Hijo os mira. Orad para que también vosotros veáis su rostro y para que pueda seros revelado. Hijos míos, yo os revelo la única y auténtica verdad. Orad para comprenderla y poder difundir amor y esperanza, para poder ser apóstoles de mi amor. Mi Corazón materno ama de manera particular a los pastores. Orad por sus manos benditas. ¡Gracias!».
Mensaje del 25 de agosto de 2016
«¡Queridos hijos! Hoy deseo compartir con ustedes la alegría celestial. Ustedes, hijitos, abran la puerta del corazón para que en su corazón puedan crecer la esperanza, la paz y el amor que solo Dios da. Hijitos, están demasiado apegados a la tierra y a las cosas terrenales; por eso Satanás los agita como el viento agita las olas del mar. Por eso, que la cadena de su vida sea la oración con el corazón y la adoración a mi Hijo Jesús. A Él ofrezcan su futuro para ser en Él alegría y ejemplo para los demás con sus vidas. Gracias por haber respondido a mi llamado».
Mensaje del 25 de julio de 2016
«¡Queridos hijos! Los miro y los veo perdidos, y no tienen ni oración ni alegría en el corazón. Vuelvan, hijitos, a la oración y pongan a Dios en primer lugar, y no al hombre. No pierdan la esperanza que les traigo. Hijitos, que este tiempo -cada día- sea siempre más una búsqueda de Dios en el silencio de su corazón, y oren, oren, oren hasta que la oración se convierta en alegría para ustedes. Gracias por haber respondido a mi llamado».
Mensaje a Mirjana del 2 de julio de 2016
«¡Queridos hijos! Mi presencia real y viva entre ustedes debe hacerlos felices, porque este es el gran amor de mi Hijo. Él me envía entre ustedes para que, con amor maternal, les dé seguridad; para que comprendan que el dolor y la alegría, el sufrimiento y el amor hacen que su alma viva intensamente; para invitarlos nuevamente a celebrar el Corazón de Jesús, el corazón de la fe: la Eucaristía. Mi Hijo, día tras día, a través de los siglos, vuelve vivo entre ustedes: vuelve a ustedes, aunque nunca los ha abandonado. Cuando uno de ustedes, hijos míos, vuelve a Él, mi Corazón maternal salta de felicidad. Por eso, hijos míos, vuelvan a la Eucaristía, a mi Hijo. El camino hacia mi Hijo es difícil y está lleno de renuncias, pero al final siempre está la luz. Comprendo sus dolores y sus sufrimientos y, con amor maternal, seco sus lágrimas. Confíen en mi Hijo, porque Él hará por ustedes aquello que ni siquiera sabrían pedir. Ustedes, hijos míos, deben preocuparse únicamente por su alma, porque es lo único que les pertenece en la tierra. Sucia o pura, la llevarán ante el Padre Celestial. Recuerden: la fe en el amor de mi Hijo siempre es recompensada. Les pido que oren de manera particular por aquellos a quienes mi Hijo ha llamado a vivir según Él y a amar a su rebaño. Gracias».
Mensaje a Marjia del 25 de junio de 2016 – 35.º aniversario de las apariciones
“¡Queridos hijos! Den gracias a Dios conmigo por el don de que estoy con ustedes. Oren, hijos míos, y vivan los mandamientos de Dios para que sean felices en la tierra. Hoy, en este día de gracia, deseo darles mi bendición maternal de paz y de mi amor. Intercedo por ustedes ante mi Hijo y los invito a perseverar en la oración para que pueda realizar mis planes con ustedes. Gracias por haber respondido a mi llamado”.
Mensaje a Mirjana del 2 de junio de 2016
“Queridos hijos, como Madre de la Iglesia, como su Madre, sonrío al verlos venir a mí, reunirse en torno a mí y buscarme. Mis venidas entre ustedes son una prueba de cuánto los ama el Cielo. Les indican el camino hacia la vida eterna, hacia la salvación. Apóstoles míos, ustedes que buscan tener un corazón puro y a mi Hijo en él, están en el buen camino. Ustedes que buscan a mi Hijo, están buscando el buen camino. Él ha dejado muchas señales de su amor. Ha dejado la esperanza. Es fácil encontrarlo si están dispuestos al sacrificio y a la penitencia, si tienen paciencia, misericordia y amor por su prójimo. Muchos de mis hijos no ven ni oyen porque no quieren hacerlo. No acogen mis palabras ni mis obras, pero mi Hijo, a través de mí, invita a todos. Su Espíritu ilumina a todos mis hijos con la luz del Padre Celestial, en la comunión entre el Cielo y la tierra, en el amor mutuo; porque el amor llama al amor y hace que las obras sean más importantes que las palabras. Por eso, apóstoles míos, oren por su Iglesia, ámenla y hagan obras de amor. Aunque sea traicionada y herida, ella está aquí porque proviene del Padre Celestial. Oren por sus pastores, para ver en ellos la grandeza del amor de mi Hijo. Les agradezco”.
Mensaje del 25 de mayo de 2016
“¡Queridos hijos! Mi presencia es un don de Dios para todos ustedes y una exhortación a la conversión. Satanás es fuerte y desea sembrar desorden e inquietud en sus corazones y en sus pensamientos. Por eso, hijos míos, oren para que el Espíritu Santo los guíe por el camino recto de la alegría y la paz. Estoy con ustedes e intercedo por ustedes ante mi Hijo. Gracias por haber respondido a mi llamado”.
Mensaje a Mirjana del 2 de mayo de 2016
«Queridos hijos, mi Corazón materno desea su sincera conversión y que tengan una fe firme, para que puedan difundir amor y paz a todos los que los rodean. Pero, hijos míos, no olviden: ¡cada uno de ustedes ante el Padre Celestial es un mundo único! Por eso, permitan que la acción incesante del Espíritu Santo tenga efecto en ustedes. Sean hijos míos espiritualmente puros. En la espiritualidad está la belleza: todo lo espiritual está vivo y es muy bello. No olviden que en la Eucaristía, que es el corazón de la fe, mi Hijo está siempre con ustedes. Él viene a ustedes y parte el pan con ustedes porque, hijos míos, por ustedes murió, resucitó y viene nuevamente. Estas palabras mías les son conocidas porque son la verdad, y la verdad no cambia: solo que muchos de mis hijos la han olvidado. Hijos míos, mis palabras no son ni antiguas ni nuevas, son eternas. Por eso los invito, hijos míos, a observar bien los signos de los tiempos, a “recoger las cruces fragmentadas” y a ser apóstoles de la Revelación. ¡Les agradezco!»
Mensaje del 25 de abril de 2016
«¡Queridos hijos! Mi Corazón Inmaculado sangra al verlos en el pecado y en los hábitos pecaminosos. Los invito: regresen a Dios y a la oración para que sean felices en la tierra. Dios los invita por medio de mí para que sus corazones sean esperanza y alegría para todos aquellos que están lejos. Que mi invitación sea para ustedes un bálsamo para el alma y el corazón, para que glorifiquen a Dios Creador, que los ama y los invita a la eternidad. Hijitos, la vida es breve, aprovechen este tiempo para hacer el bien. Gracias por haber respondido a mi llamado».
Mensaje a Mirjana del 2 de abril de 2016
«Queridos hijos, no tengan corazones duros, cerrados y llenos de miedo. Permitan que mi amor materno los ilumine y los llene de amor y esperanza, para que, como Madre, alivie sus dolores: yo los conozco, los he experimentado. El dolor eleva y es la oración más grande. Mi Hijo ama de modo particular a quienes sufren dolores. Me ha enviado para aliviarlos y llevarles esperanza. ¡Confíen en él! Sé que para ustedes es difícil, porque a su alrededor ven cada vez más oscuridad. Hijos míos, esta debe ser desgarrada con la oración y el amor. Quien ora y ama no teme, tiene esperanza y amor misericordioso. Ve la luz, ve a mi Hijo. Como apóstoles míos, los invito a procurar ser un ejemplo de amor misericordioso y de esperanza. Oren siempre de nuevo para obtener la mayor cantidad posible de amor, porque el amor misericordioso lleva la luz que desgarra toda oscuridad, lleva a mi Hijo. No tengan miedo, no están solos: ¡yo estoy con ustedes! Les pido que oren por sus pastores, para que tengan amor en todo momento y actúen con amor hacia mi Hijo, por medio de él y en memoria de él. ¡Les agradezco!»
Mensaje del 25 de marzo de 2016
“¡Queridos hijos! Hoy os traigo mi amor. Dios me ha permitido amaros y, por amor, invitaros a la conversión. Hijitos, sois pobres en amor y aún no habéis comprendido que mi hijo Jesús, por amor, dio su vida para salvaros y daros la vida eterna. Por eso rezad, hijitos, rezad, para poder comprender en la oración el amor de Dios. Gracias por haber respondido a mi llamada”.
Mensaje a Mirjana del 2 de marzo de 2016
“¡Queridos hijos! Mi venida a vosotros es un don del Padre Celestial para vosotros. Por medio de su amor vengo a ayudaros a encontrar el camino hacia la verdad, a encontrar el camino hacia mi Hijo. Vengo a confirmaros la verdad. Deseo recordaros las palabras de mi Hijo. Él pronunció palabras de salvación para todo el mundo, palabras de amor para todos, el amor que mostró con su sacrificio. Sin embargo, también hoy muchos de mis hijos no lo conocen, no quieren conocerlo, son indiferentes. A causa de su indiferencia, mi Corazón sufre amargamente. Mi Hijo siempre ha estado en el Padre. Al nacer en la tierra, trajo la Divinidad, mientras que de mí asumió la humanidad. Con él la Palabra llegó en medio de nosotros. Con él llegó la Luz del mundo, que penetra en los corazones, los ilumina, los colma de amor y consuelo. Hijos míos, pueden ver a mi Hijo todos los que lo aman, porque su rostro es visible a través de las almas que están llenas de amor por él. Por eso, hijos míos, apóstoles míos: ¡escuchadme! Abandonad la vanidad y el egoísmo. No viváis solamente para lo terrenal, lo material. Amad a mi Hijo y haced que los demás vean su rostro a través de vuestro amor por él. Yo os ayudaré a conocerlo tanto como sea posible. Os hablaré de él. Os doy las gracias”.
Mensaje del 25 de febrero de 2016
“¡Queridos hijos! En este tiempo de gracia os invito a todos a la conversión. Hijitos, amáis poco y rezáis aún menos. Estáis perdidos y no sabéis cuál es vuestro propósito. Tomad la cruz, mirad a Jesús y seguidlo. Él se entrega a vosotros hasta la muerte en la cruz porque os ama. Hijitos, os invito a volver a la oración del corazón para que en la oración podáis encontrar la esperanza y el sentido de vuestra existencia. Yo estoy con vosotros y rezo por vosotros. Gracias por haber respondido a mi llamada”.
Mensaje a Mirjana del 2 de febrero de 2016
“Queridos hijos, los he invitado y los invito nuevamente a conocer a mi Hijo, a conocer la verdad. Estoy con ustedes y rezo para que lo logren. Hijos míos, deben rezar mucho para obtener el mayor amor y paciencia posibles, para saber soportar el sacrificio y ser pobres de espíritu. Mi Hijo, por medio del Espíritu Santo, está siempre con ustedes. Su Iglesia nace en cada corazón que lo conoce. Recen para poder conocer a mi Hijo, recen para que su alma sea una sola cosa con él. Esta es la oración y este es el amor que atrae a los demás y los convierte en mis apóstoles. Los miro con amor, con amor maternal. Los conozco, conozco sus dolores y sus aflicciones, porque yo también sufrí en silencio. Mi fe me dio amor y esperanza. Les repito: la Resurrección de mi Hijo y mi Asunción al Cielo son para ustedes esperanza y amor. Por eso, hijos míos, recen para conocer la verdad, para tener una fe firme que guíe sus corazones y sepa transformar sus sufrimientos y sus dolores en amor y esperanza. Les agradezco”.
Mensaje del 25 de enero de 2016
“¡Queridos hijos! También hoy los invito a la oración. Sin oración no pueden vivir, porque la oración es la cadena que los acerca a Dios. Por eso, hijitos, con humildad de corazón regresen a Dios y a sus mandamientos, para poder decir con todo el corazón: así en el cielo, hágase también en la tierra. Hijitos, ustedes son libres de decidirse libremente por Dios o contra Él. Vean cómo Satanás quiere arrastrarlos al pecado y a la esclavitud. Por eso, hijitos, regresen a mi Corazón para que yo pueda guiarlos hacia mi Hijo Jesús, que es el Camino, la Verdad y la Vida. Gracias por haber respondido a mi llamado”.
Mensaje a Mirjana del 2 de enero de 2016
“Queridos hijos, como Madre me alegra estar entre ustedes, porque deseo hablarles nuevamente de las palabras de mi Hijo y de su amor. Espero que me acojan con el corazón, porque las palabras de mi Hijo y su amor son la única luz y esperanza en la oscuridad del momento actual. Esta es la única verdad y ustedes, que la acogerán y la vivirán, tendrán corazones puros y humildes. Mi Hijo ama a los puros y a los humildes. Los corazones puros y humildes devuelven la vida a las palabras de mi Hijo: las viven, las difunden y hacen que todos las escuchen. Las palabras de mi Hijo devuelven la vida a quienes las escuchan; las palabras de mi Hijo traen de nuevo el amor y la esperanza. Por eso, queridos apóstoles míos, hijos míos, vivan las palabras de mi Hijo. Ámense como él los ha amado. Ámense en su nombre y en memoria de él. La Iglesia progresa y crece gracias a quienes escuchan las palabras de mi Hijo, gracias a quienes aman, gracias a quienes padecen y sufren en silencio y con la esperanza de la redención definitiva. Por eso, queridos hijos míos, que las palabras de mi Hijo y su amor sean el primer y el último pensamiento de su día. Les agradezco”.
Mensaje del 25 de diciembre de 2015
“¡Queridos hijos! También hoy les traigo a mi Hijo Jesús en mis brazos y desde ellos les doy su paz y la nostalgia del Cielo. Rezo con ustedes por la paz y los invito a ser paz. Los bendigo a todos con mi bendición maternal de la paz. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”
Mensaje a Mirjana del 2 de diciembre de 2015
“Queridos hijos, estoy siempre con ustedes, porque mi Hijo me los ha confiado. Y ustedes, hijos míos, ustedes me necesitan, me buscan, vienen a mí y hacen que mi Corazón maternal se alegre. Siempre he tenido y tendré amor por ustedes, por ustedes que sufren y que ofrecen sus dolores y sus sufrimientos a mi Hijo y a mí. Mi amor busca el amor de todos mis hijos, y mis hijos buscan mi amor. Por medio del amor, Jesús busca la comunión entre el Cielo y la tierra, entre el Padre celestial y ustedes, mis hijos, su Iglesia. Por eso es necesario rezar mucho, rezar y amar a la Iglesia a la que pertenecen. Ahora la Iglesia sufre y necesita apóstoles que, amando la comunión, dando testimonio y entregándose, muestren los caminos de Dios. Necesita apóstoles que, viviendo la Eucaristía con el corazón, realicen grandes obras. Los necesita a ustedes, mis apóstoles del amor. Hijos míos, la Iglesia ha sido perseguida y traicionada desde sus comienzos, pero ha crecido día tras día. Es indestructible, porque mi Hijo le dio un corazón: la Eucaristía. La luz de su resurrección ha brillado y brillará sobre ella. ¡Por eso no tengan miedo! Recen por sus pastores, para que tengan la fuerza y el amor necesarios para ser puentes de salvación. ¡Les agradezco!”
Mensaje del 25 de noviembre de 2015
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a todos: recen por mis intenciones. La paz está en peligro; por eso, hijitos, recen y sean portadores de la paz y de la esperanza en este mundo inquieto en el que Satanás ataca y lo intenta de todas las maneras. Hijitos, manténganse firmes en la oración y sean valientes en la fe. Estoy con ustedes e intercedo ante mi Hijo Jesús por todos ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”
Mensaje a Mirjana del 2 de noviembre de 2015
“Queridos hijos, deseo hablaros de nuevo del amor. Os he reunido a mi alrededor en el Nombre de mi Hijo, según su voluntad. Deseo que vuestra fe sea firme y provenga del amor, porque aquellos de mis hijos que comprenden el amor de mi Hijo y lo siguen viven en el amor y en la esperanza. Han conocido el amor de Dios. Por eso, hijos míos, rezad, rezad para poder amar lo más posible y realizar obras de amor. Porque la sola fe, sin amor ni obras de amor, no es lo que os pido. Hijos míos, esa es una apariencia de fe, es alabarse a sí mismos. Mi Hijo pide fe y obras, amor y bondad. Yo rezo, pero también os pido que recéis y viváis el amor, porque deseo que mi Hijo, cuando mire los corazones de todos mis hijos, pueda ver en ellos amor y bondad, no odio e indiferencia. Hijos míos, apóstoles de mi amor, no perdáis la esperanza, no perdáis la fuerza: ¡vosotros podéis hacerlo! Yo os animo y os bendigo, porque todo lo que es de esta tierra -que, por desgracia, muchos de mis hijos ponen en primer lugar- desaparecerá y solo quedarán el amor y las obras de amor, que os abrirán las puertas del Reino de los Cielos. Yo os esperaré junto a esas puertas, junto a esas puertas deseo esperar y abrazar a todos mis hijos. ¡Gracias!”.
Mensaje del 25 de octubre de 2015
“¡Queridos hijos! Mi oración también hoy es por todos vosotros, sobre todo por todos aquellos que se han endurecido de corazón ante mi llamada. Vivís en días de gracia y no sois conscientes de los dones que Dios os da a través de mi presencia. Hijitos, decidíos también hoy por la santidad y tomad el ejemplo de los santos de estos tiempos, y veréis que la santidad es una realidad para todos vosotros. Hijitos, alegraos en el amor porque a los ojos de Dios sois irrepetibles e insustituibles, porque sois la alegría de Dios en este mundo. Dad testimonio de la paz, la oración y el amor. Gracias por haber respondido a mi llamada”.
Mensaje a Mirjana del 2 de octubre de 2015
“Queridos hijos, estoy aquí en medio de vosotros para animaros, llenaros de mi amor e invitaros nuevamente a ser testigos del amor de mi Hijo. Muchos de mis hijos no tienen esperanza, no tienen paz, no tienen amor. Buscan a mi Hijo, pero no saben cómo ni dónde encontrarlo. Mi Hijo les abre los brazos, pero vosotros ayudadles a llegar a sus brazos. Hijos míos, por eso debéis rezar por el amor. Debéis rezar muchísimo para tener tanto amor como sea posible, porque el amor vence a la muerte y hace que la vida continúe. Apóstoles de mi amor, hijos míos: uníos en oración con corazón verdadero y sencillo, por muy lejos que estéis unos de otros. Animaos mutuamente en el crecimiento espiritual, como yo os estoy animando. Velo por vosotros y estoy con vosotros cada vez que pensáis en mí. Rezad también por vuestros pastores, por aquellos que lo han renunciado todo por mi Hijo y por vosotros. Amadlos y rezad por ellos. El Padre Celestial escucha vuestras oraciones. Gracias”.
Mensaje del 25 de septiembre de 2015
“Queridos hijos! También hoy ruego al Espíritu Santo que llene vuestros corazones con una fe fuerte. La oración y la fe llenarán vuestro corazón de amor y alegría, y seréis una señal para quienes están lejos de Dios. Hijitos, exhortaos unos a otros a la oración del corazón para que la oración pueda llenar vuestra vida y vosotros, hijitos, cada día seáis sobre todo testigos del servicio: a Dios en la adoración y al prójimo en la necesidad. Estoy con vosotros e intercedo por todos vosotros. Gracias por haber respondido a mi llamada”.
Mensaje a Mirjana del 2 de septiembre de 2015
“Queridos hijos, queridos apóstoles míos del amor, portadores míos de la verdad, os invito de nuevo y os reúno a mi alrededor, para que me ayudéis, para que ayudéis a todos mis hijos sedientos de amor y de verdad, sedientos de mi Hijo. Yo soy la gracia, enviada a vosotros por el Padre Celestial, para ayudaros a vivir la palabra de mi Hijo. Amaos los unos a los otros. He vivido vuestra vida terrena y sé que a menudo no es fácil, pero si os amáis los unos a los otros, oráis con el corazón, llegaréis a la perfección espiritual y se os abrirá la puerta del paraíso. Allí os espero, vuestra madre. Porque estoy allí. Sed fieles a mi Hijo y enseñad a los demás la fidelidad. Estoy con vosotros, os ayudaré. Os enseñaré la fe para que sepáis transmitirla correctamente a los demás. Os enseñaré la verdad para que sepáis discernir. Os enseñaré el amor para poder reconocer el Amor verdadero. Hijos míos, mi Hijo hará que hable a través de vuestras palabras y vuestras obras. Os doy las gracias”.
Mensaje a Marija del 25 de agosto de 2015
“¡Queridos hijos! También hoy os invito: sed oración. Que la oración sea para vosotros las alas para el encuentro con Dios. El mundo se encuentra en un momento de prueba, porque ha olvidado y abandonado a Dios. Por eso, hijitos, sed quienes buscan y aman a Dios por encima de todo. Estoy con vosotros y os guío hacia mi Hijo, pero vosotros debéis decir vuestro «SÍ» en la libertad de los hijos de Dios. Intercedo por vosotros y os amo, hijitos, con un amor infinito. Gracias por haber respondido a mi llamada”.
Mensaje a Mirjana del 2 de agosto de 2015
“Queridos hijos, yo, como Madre que ama a sus hijos, veo cuán difícil es el tiempo que están viviendo. Veo su sufrimiento, pero deben saber que no están solos: ¡mi Hijo está con ustedes! Él está en todas partes, es invisible, pero pueden verlo si viven en él. Él es la luz que ilumina su alma y da paz. Él es la Iglesia, que deben amar, y por la que deben rezar y luchar siempre: no solo con palabras, sino con obras de amor. Hijos míos, hagan que todos conozcan a mi Hijo, hagan que sea amado, porque la verdad está en mi Hijo, nacido de Dios, Hijo de Dios. No pierdan tiempo pensando demasiado; se alejarían de la verdad. Acojan su Palabra con un corazón sencillo y vívanla. Si viven su Palabra, rezarán. Si viven su Palabra, amarán con amor misericordioso, se amarán unos a otros. Cuanto más amen, más lejos estarán de la muerte. Para aquellos que vivan la Palabra de mi Hijo y amen, la muerte será vida. ¡Les agradezco! Recen para poder ver a mi Hijo en sus pastores. Recen para poder abrazarlo en ellos”.
Mensaje del 25 de julio de 2015
“¡Queridos hijos! También hoy estoy con ustedes con alegría y los invito a todos, hijitos: recen, recen, recen para que puedan comprender el amor que tengo por ustedes. Mi amor es más fuerte que el mal; por eso, hijitos, acérquense a Dios para que puedan sentir mi alegría en Dios. Sin Dios, hijitos, no tienen futuro, ni esperanza, ni salvación; por eso, abandonen el mal y elijan el bien. Estoy con ustedes y con ustedes intercedo ante Dios por todas sus necesidades. Gracias por haber respondido a mi llamado”.
Mensaje a Mirjana del 2 de julio de 2015
“Queridos hijos, los invito a difundir la fe en mi Hijo, su fe. Ustedes, hijos míos, iluminados por el Espíritu Santo, mis apóstoles, transmítanla a los demás, a quienes no creen, no saben y no quieren saber. Por eso deben rezar mucho por el don del amor, porque el amor es un rasgo distintivo de la verdadera fe y ustedes serán apóstoles de mi amor. El amor reaviva siempre de nuevo el dolor y la alegría de la Eucaristía, reaviva el dolor de la Pasión de mi Hijo, que les mostró qué significa amar sin medida; reaviva la alegría del hecho de que les dejó su Cuerpo y su Sangre para alimentarlos de sí mismo y ser así una sola cosa con ustedes. Al mirarlos con ternura, siento un amor sin medida, que me fortalece en mi deseo de conducirlos a una fe firme. Una fe firme les dará alegría y dicha en la tierra y, al final, el encuentro con mi Hijo. Este es su deseo. Por eso, vivan en él, vivan el amor, vivan la luz que siempre los ilumina en la Eucaristía. Les pido que recen mucho por sus pastores, que recen para tener cuanto más amor sea posible por ellos, porque mi Hijo se los ha dado para que los alimenten con su Cuerpo y les enseñen el amor. ¡Por eso ámenlos también ustedes! Pero, hijos míos, recuerden: el amor significa soportar y dar, y nunca, nunca juzgar. Les agradezco”.
Mensaje del 25 de junio de 2015
“¡Queridos hijos! También hoy el Altísimo me concede la gracia de poder amarlos e invitarlos a la conversión. Hijitos, que Dios sea su mañana; no la guerra ni la inquietud, no la tristeza, sino la alegría y la paz deben reinar en los corazones de todos los hombres, y sin Dios nunca encontrarán la paz. Por eso, hijitos, regresen a Dios y a la oración, para que su corazón cante con alegría. Estoy con ustedes y los amo con un amor inmenso. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”
Mensaje a Mirjana del 2 de junio de 2015
“¡Queridos hijos! Deseo obrar a través de ustedes, hijos míos, apóstoles míos, para reunir al final a todos mis hijos allí donde todo está preparado para su felicidad. Oro por ustedes, para que puedan convertir con sus obras, porque ha llegado el tiempo de las obras de la Verdad, de mi Hijo. Mi amor obrará en ustedes, me serviré de ustedes. Confíen en mí, porque todo lo que deseo, lo deseo para su bien, el bien eterno creado por el Padre celestial. Ustedes, hijos míos, apóstoles míos, vivan la vida terrena en comunión con mis hijos que no han conocido el amor de mi Hijo, que no me llaman “Madre”, pero no tengan miedo de dar testimonio de la Verdad. Si no tienen miedo y dan testimonio con valentía, la Verdad triunfará milagrosamente. Pero recuerden: la fuerza está en el amor. Hijos míos, el amor es arrepentimiento, perdón, oración, sacrificio y misericordia. Si saben amar, convertirán con sus obras, permitirán que la luz de mi Hijo penetre en las almas. ¡Les agradezco! Oren por sus pastores: pertenecen a mi Hijo, Él los ha llamado. Oren para que siempre tengan la fuerza y el valor de resplandecer con la luz de mi Hijo.”
Mensaje del 25 de mayo de 2015
“¡Queridos hijos! También hoy estoy con ustedes y los invito a todos con alegría: oren y crean en la fuerza de la oración. Abran sus corazones, hijitos, para que Dios los colme con su amor y ustedes sean alegría para los demás. Su testimonio será fuerte y todo lo que hagan estará entretejido de la ternura de Dios. Estoy con ustedes y oro por ustedes y por su conversión hasta que pongan a Dios en primer lugar. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”
Mensaje a Mirjana del 2 de mayo de 2015
“Queridos hijos, abrid vuestros corazones e intentad sentir cuánto os amo y cuánto deseo que améis a mi Hijo. Deseo que lo conozcáis más porque es imposible conocerlo y no amarlo, porque Él es el amor. Hijos míos, yo os conozco: conozco vuestros dolores y vuestros sufrimientos porque los he vivido. Me alegro con vosotros en vuestras alegrías. Lloro con vosotros en vuestros dolores. Nunca os abandonaré. Siempre os hablaré con dulzura maternal y, como madre, necesito vuestros corazones abiertos, para que con sabiduría y sencillez difundáis el amor de mi Hijo. Necesito que estéis abiertos y sensibles hacia el bien y la misericordia. Necesito vuestra unión con mi Hijo, porque deseo que seáis felices y lo ayudéis a llevar la felicidad a todos mis hijos. Apóstoles míos, os necesito para que mostréis a todos la verdad divina, para que mi corazón, que ha sufrido y sufre también hoy inmensamente, pueda triunfar en el amor. Rezad por la santidad de vuestros pastores, para que, en el nombre de mi Hijo, puedan obrar milagros, porque la santidad obra milagros. Os doy las gracias.” La Virgen bendijo a todos los presentes y todos los objetos que habían llevado. Mirjana dijo que la Virgen se había aparecido hoy determinada y decidida.
Mensaje del 25 de abril de 2015
“Queridos hijos! También hoy estoy con vosotros para guiaros hacia la salvación. Vuestra alma está inquieta porque el espíritu está débil y cansado por todas las cosas terrenales. Hijitos, rezad al Espíritu Santo para que os transforme y os llene con su fuerza de fe y esperanza, para que podáis manteneros firmes en esta lucha contra el mal. Estoy con vosotros e intercedo por vosotros ante mi Hijo Jesús. Gracias por haber respondido a mi llamada”.
Mensaje a Mirjana del 2 de abril de 2015
“Queridos hijos, os he elegido a vosotros, apóstoles míos, porque todos lleváis dentro algo hermoso. Vosotros podéis ayudarme para que vuelva a vencer el amor por el que murió mi Hijo, pero también resucitó. Por eso os invito, apóstoles míos, a tratar de ver en cada criatura de Dios, en todos mis hijos, algo bueno y a tratar de comprenderlos. Hijos míos, todos vosotros sois hermanos y hermanas por medio del mismo Espíritu Santo. Vosotros, llenos de amor hacia mi Hijo, podéis contar a todos aquellos que no han conocido este amor lo que vosotros conocéis. Vosotros habéis conocido el amor de mi Hijo, habéis comprendido su resurrección, dirigís con alegría vuestros ojos hacia él. Mi deseo maternal es que todos mis hijos estén unidos en el amor hacia Jesús. Por eso os invito, apóstoles míos, a vivir con alegría la Eucaristía porque, en la Eucaristía, mi Hijo se entrega a vosotros siempre de nuevo y, con su ejemplo, os muestra el amor y el sacrificio hacia el prójimo.
Os doy las gracias”. La Virgen estaba decidida en su intención de ayudarnos. Mirjana dijo que había encomendado a todos y que la Virgen había bendecido a todos.
