La devoción de los “Quince jueves de santa Rita” es un camino de oración, en compañía de la “Patrona de las cosas imposibles”. Consiste en celebrar los quince jueves que preceden a la fiesta de la Santa de Casia (que se celebra el 22 de mayo), mediante prácticas particulares de piedad, sobre todo la meditación de los acontecimientos principales de su vida y de sus virtudes.
Patrona de las cosas imposibles
Esposa, madre, viuda, monja agustina, gran mística, Rita es una santa de notable popularidad. Fue una mujer de oración e hizo de la Palabra, orada y testimoniada, la fuerza de su vida. En las alegrías y en tantos dolores se conformó con Cristo crucificado, en unión con Dios Padre, por la salvación del mundo. Cercana a la gente por la normalidad de la existencia cotidiana que vivió, es invocada como Patrona de los casos más desesperados.
La espina en la frente
Los Quince jueves de santa Rita nacieron de la religiosidad popular, con el propósito de recordar los 15 años durante los cuales la Santa llevó en la frente la dolorosa herida causada por la espina, recibida como prenda de amor del esposo de su alma, Jesús Crucificado.
Esta devoción se difundió ampliamente en Italia y en el extranjero, sobre todo después de la canonización de Rita por el papa León XIII el 24 de mayo de 1900.

Los Quince jueves hoy
Al recuperar esta forma de oración popular, hoy se busca poner más de relieve sus valores de evangelización y de crecimiento en la vida cristiana.
Esta devoción implica un camino espiritual que comienza en el mes de febrero (este año, a partir del 3 de febrero) y que, semana tras semana, llega hasta el 22 de mayo, fiesta de la Santa.
El padre Giustino Casciano, agustino, en su propuesta, titulada «Santa Rita. Los quince jueves y la novena», ayuda a los hermanos más débiles en la fe y menos preparados a comprender el verdadero significado de la devoción a los santos, con la convicción de que esta es una de las vías para la evangelización del mundo de hoy y para contrarrestar los peligros derivados de la magia y la difusión de las sectas.
Un camino de oración
De jueves en jueves, los devotos recorren las etapas de un camino de oración y reflexión que conduce al encuentro con santa Rita, a través de los valores que ella vivió y que aún hoy enseña: el perdón, la paz, el sacrificio, la humildad y el diálogo. De este modo, el fiel emprende un viaje espiritual vivo y dinámico de adhesión a Dios, para descubrir que en Él reside la felicidad de la vida.
Una devoción para todo el año
Esta devoción puede practicarse no solo durante el período de preparación para su fiesta, sino también para pedir a Dios una gracia particular o ayuda en las dificultades de la vida, invocando la intercesión de la Santa de las causas imposibles.
Santa Rita, mujer fuerte y valiente, que reaccionó ante la violencia, el espíritu de venganza y el odio, perdonando con el mismo amor de Jesús crucificado, no dejará de escuchar nuestra oración.

