Camminiamo insieme
El Corazón de Jesús. Un tesoro de promesas para tu vida
Tempo di lettura: 3 min
Autore: Editrice Shalom
Cosa troverai in questo articolo?
¿Te has preguntado alguna vez por qué tantas personas se sienten atraídas por el Sagrado Corazón de Jesús? No se trata solo de una devoción antigua, sino de una fuente de esperanza y de promesas que pueden transformar tu vida. Jesús, a través de las revelaciones a santa Margarita María Alacoque, nos dejó un verdadero «código del amor y de la misericordia»: doce promesas que nos invitan a entrar en su corazón misericordioso.
En las Doce Promesas, un abrazo divino
Estas promesas no son solo palabras, sino verdaderos dones que Jesús nos ofrece. Son como un abrazo divino que nos acompaña en el camino de la vida.
Santa Margarita las recoge en sus cartas:
1. «Les daré (a las personas devotas de mi corazón) todas las gracias necesarias para su estado» (carta 141).
2. «Llevaré auxilio a las familias que se encuentran en dificultades y pondré paz en las familias divididas» (cartas 35 y 131).
3. «Los consolaré en sus aflicciones» (carta 141).
4. «Seré su refugio seguro en la vida y especialmente en la hora de la muerte» (carta 141).
5. «Derramaré abundantes bendiciones sobre todas sus obras» (carta 141).
6. «Los pecadores encontrarán en mi corazón la fuente y el océano de la misericordia» (carta 131).
7. «Haré que las comunidades religiosas y los fieles vuelvan a su primer fervor» (cartas 141 y 132).
8. «Las almas fervorosas llegarán en poco tiempo a una gran perfección» (carta 35).
9. «Bendeciré los lugares donde se exponga y honre la imagen de mi Sagrado Corazón» (carta 35).
10. «A todos aquellos que trabajen por la salvación de las almas les daré el don de conmover los corazones más endurecidos» (carta 141).
11. «El nombre de aquellos que propaguen la devoción a mi Sagrado Corazón estará escrito en mi corazón y jamás será borrado de él» (cartas 39,4 y 89).
12. «Te prometo, en el exceso de la misericordia de mi corazón, que mi amor todopoderoso concederá a todos aquellos que comulguen el primer viernes de mes durante nueve meses consecutivos la gracia de la penitencia final. No morirán en desgracia mía ni sin recibir los sacramentos, y mi corazón será para ellos un refugio seguro en aquella hora extrema».
Cada promesa dice que Jesús nos ama
Leer estas promesas reconforta el corazón porque en cada una Jesús nos está diciendo: «¡Te amo!».
Las promesas del Sagrado Corazón son una respuesta a nuestra fragilidad, pero también un acto de infinita misericordia. Cada promesa es una confirmación del amor incondicional de Dios hacia cada hombre y cada mujer. Nadie le es indiferente; cada uno de nosotros es su hijo precioso y predilecto.
En las promesas, el Sagrado Corazón de Jesús nos da gracia y fuerza, paz y unidad, consuelo y refugio, bendición y prosperidad, perdón y misericordia, renovación y fervor, amor y protección.
La «Gran Promesa» es una puerta hacia la salvación
Entre todas estas promesas destaca la «gran promesa», un don extraordinario: la gracia de la penitencia final: quien comulga durante nueve primeros viernes consecutivos morirá en gracia de Dios y recibirá los sacramentos. Para quienes deseen comprender mejor esta extraordinaria práctica y vivirla plenamente, recomendamos el libro «Los nueve primeros viernes del mes», publicado y vendido en cientos de miles de ejemplares.
Por supuesto, no se trata de un «seguro» para el paraíso, sino de un acto de confianza en la misericordia divina. No es una garantía, sino un don de Dios que depende de nuestra libre adhesión. Nadie puede estar completamente seguro de haber cumplido plenamente las condiciones requeridas. Pero los nueve primeros viernes son un signo de confianza y de amor; una manera de abrir el corazón a la gracia de Dios, de vivir en sintonía con su voluntad y de prepararnos para el encuentro definitivo con Él. Estas promesas son una oportunidad extraordinaria para corresponder al gran amor de Dios y una invitación a vivir una vida de fe y oración, en sintonía con la voluntad divina.
Comienza hoy este camino de amor y de fe. Déjate conquistar por el Corazón de Jesús y descubre la alegría de vivir en comunión con Él.
¡Da a conocer estas maravillosas promesas a todas las personas que quieres!
