El beato Carlo Acutis había ideado y realizado una bellísima exposición itinerante sobre los milagros eucarísticos. Esta exposición continúa recorriendo Italia y el mundo; todos los milagros eucarísticos presentados en la exposición fueron reunidos en el libro Los milagros eucarísticos en el mundo, del que se ha extraído este texto.

En 1412, el entonces prior de la basílica de Santa Maria di Bagno di Romagna (FC), el padre Lázaro de Verona, mientras celebraba la santa Misa, fue asaltado por fuertes dudas acerca de la presencia real de Jesús en el Santísimo Sacramento.
Acababa de pronunciar las palabras de la consagración sobre el vino cuando este se transformó en sangre viva y comenzó a hervir, saliendo del cáliz y derramándose sobre el corporal.
El padre Lázaro, profundamente conmovido y arrepentido, confesó a los fieles presentes en la celebración su incredulidad y el extraordinario milagro que el Señor había obrado ante sus ojos.
En Bagno di Romagna, en la basílica de Santa Maria Assunta, se conserva la reliquia del milagro eucarístico del «sagrado lienzo empapado de sangre». El historiador Fortunio describe así el milagro en su conocida obra Annales Camaldulenses: «Corría el año 1412. La abadía camaldulense de Santa Maria in Bagno (entonces Priorato) estaba gobernada por don Lázaro, de origen veneciano. Mientras un día celebraba el Sacrificio divino, su mente fue invadida, por obra diabólica, por una fuerte duda acerca de la presencia real de Jesús en el Santísimo Sacramento; de pronto vio que las sagradas especies del vino comenzaban a hervir, se derramaban fuera del cáliz y se extendían sobre el corporal en forma de sangre viva y palpitante, de modo que el corporal quedó empapado. No hace falta decir cuál fue su conmoción y qué perturbación mental lo embargó en aquel instante ante un acontecimiento tan extraordinario. Llorando, se dirigió a los presentes, confesando la profunda incredulidad que había albergado y el prodigio que acababa de realizarse ante sus ojos».


El monje Lázaro fue trasladado posteriormente a Bolonia como capellán del monasterio femenino camaldulense de Santa Cristina, donde murió en 1416. Los camaldulenses administraron la parroquia de Bagno con distinta suerte hasta la supresión napoleónica de 1808; desde entonces, la parroquia-basílica de Santa María Assunta, después de haber estado regida durante un breve período por la diócesis de Sansepolcro, pasó definitivamente en 1975 a formar parte de la diócesis de Cesena.

En 1912, el cardenal Giulio Boschi, arzobispo de Ferrara, hizo celebrar el quinto centenario del milagro, al que siguió un congreso de estudios eucarísticos. En 1958, Su Excelencia Domenico Bornigia encargó a la Universidad de Florencia un análisis químico de las manchas del corporal del milagro, que confirmó que eran de naturaleza hemática.
En la basílica se encuentra una xilografía de 1400 llamada “Madonna del Sangue”, coloreada y muy rara, situada en la tercera capilla de la izquierda. Esta imagen recibe ese nombre porque, según relata don Benedetto Tenaci, abad de Bagno y testigo ocular del prodigio, el 20 de mayo de 1498 el icono derramó sangre por el brazo izquierdo.

Cada año, durante la fiesta del Corpus Christi, el corporal se lleva en procesión por las calles de la ciudad y se expone todos los domingos de la temporada termal, que va de marzo a noviembre, durante la misa que se celebra a las 11:00.
EXTRAÍDO DE



