il sacro cuore di gesu un amore infinito che trasforma

Editrice Shalom

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Autore: Editrice Shalom

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El Sagrado Corazón de Jesús. ¡Un amor infinito que transforma!

Nuestro corazón se vuelve hacia un misterio que desde hace siglos ilumina y calienta a la humanidad: la Fiesta del Sacratísimo Corazón de Jesús. Pero no piensen en una devoción antigua o pasada de moda. Hoy, más que nunca, en un tiempo marcado por grandes violencias, este es un mensaje vivo, urgente e increíblemente moderno, capaz de hacer latir el corazón y transformar nuestra vida.

El papa Francisco y la Dilexit nos. Un regreso a la fuente del amor

En un mundo que a menudo se engaña creyendo que encontrará la emancipación liberándose de Dios, nuestro querido papa Francisco había sentido la urgencia de devolvernos al centro con su cuarta encíclica, la Dilexit nos, entregada a la Iglesia y al mundo el 24 de octubre de 2024; un regreso a la fuente de todo amor: el Corazón de Jesús.
El Papa recuerda que, al beber del amor del Corazón de Cristo, nos volvemos capaces de tejer lazos fraternos, de reconocer la dignidad de todo ser humano y de cuidar juntos nuestra casa común. ¿Acaso no es este el deseo más profundo de todos nosotros?

 

El Corazón de Jesús. El amor que salva y redime

¿Por qué precisamente el Corazón de Jesús? Sencillo: el corazón siempre ha sido el símbolo más expresivo del amor. Y en el Sagrado Corazón de Jesús encontramos el amor en su forma más pura y auténtica, un amor que no se detiene, no retrocede, no traiciona. Este es el amor que salva, el amor que redime, el que se entrega gratuitamente por todos, sin hacer distinciones.
El papa Francisco, que conocía bien la soledad y la desorientación del hombre contemporáneo, nos recuerda una verdad que a menudo se nos escapa en la carrera estéril de la vida cotidiana: “Dios no nos ama con palabras, se acerca y, al estar cerca de nosotros, nos da su amor con toda la ternura posible”. Piénsenlo: cuando nos parece que nadie nos ve, que a nadie le importamos, el Señor está atento a nosotros. ¡Este es el corazón que late por nosotros!

Convertirse en “otro Jesús”

¡La devoción al Sagrado Corazón es una verdadera escuela de vida y de humanidad! Una escuela en la que el Maestro lo ha dado, y sigue dándolo, todo de sí. Acudir a la escuela del Sagrado Corazón significa aprender el amor, descubriendo concretamente el rostro de un Dios que se hace hombre, que ama con un corazón semejante al nuestro para hacernos sentir amados y hacernos, a nuestra vez, capaces de amar en unión con su Corazón humano y divino.
Esta es la clave: celebrar el Corazón de Jesús significa dejarnos envolver y transformar por su amor sin límites. Significa permitirle realizar en nosotros un auténtico “trasplante de corazón”: quitará nuestro “corazón de piedra” -cerrado en el rencor, la ira, el miedo, la tristeza- y nos dará un “corazón de carne” semejante al suyo. Un corazón capaz de amor, compasión, perdón, mansedumbre, humildad, bondad, generosidad, reconciliación.
¡Solo entonces nuestro corazón será verdaderamente libre! Libre para vivir esa alegría que nadie podrá arrebatarnos jamás. Y, lo que es aún más extraordinario, seremos capaces de vivir los mismos sentimientos de Jesús, de reflejar su amor en el mundo, convirtiéndonos, en cierto sentido, en “otro Jesús” para quienes están a nuestro lado. Un corazón manso y humilde, igual que el suyo. 

 

Un tesoro por descubrir cada día

La fiesta del Sagrado Corazón nos devuelve al centro del mensaje cristiano: el amor; el verdadero, el que “todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor que nunca tendrá fin”.
El mes de junio, tradicionalmente dedicado al Sagrado Corazón de Jesús, nos ofrece esta increíble oportunidad de profundizar y entrar en intimidad con él. Es una invitación a responder a ese amor con nuestro corazón, con nuestra vida, con nuestra capacidad de amar y de dejarnos amar.

¡Déjate conquistar por el Corazón de Jesús! Abre la puerta de tu corazón al amor que no tiene fronteras y descubre la alegría de vivir en comunión con él.
Solo al volver al Corazón de Cristo y, por tanto, a nuestro corazón, el mundo podrá ser esa casa común en la que los hombres -todos hermanos- depongan las armas y se reconozcan hijos de un único Padre.

Este camino de amor y de fe comienza hoy. ¿Estás listo para hacer latir tu corazón al unísono con el de Jesús? Cuéntanoslo en los comentarios.




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