El verano es la estación del mar por excelencia y son pocos los que no lo aman. Al pensar en el mar en verano, vienen inmediatamente a la mente la playa, las sombrillas de colores, los baños, la diversión… Pero ¿pensamos alguna vez en quienes trabajan con el mar y en el mar? ¿Pensamos alguna vez en aquellos para quienes el mar significa esfuerzo cotidiano?
¡La Iglesia lo ha hecho y sigue haciéndolo!
Una jornada de oración
Este año, el 9 de julio, y cada año el segundo domingo de julio, las comunidades católicas celebran el “Domingo del Mar”, una jornada internacional de oración por los trabajadores del mar y sus familias, pero también por todos aquellos que en la Iglesia les brindan apoyo, como los voluntarios y los capellanes que se dedican al Apostolado del Mar, la obra con la que se ofrece asistencia espiritual a los trabajadores del mar desde 1920.

El mensaje: «La Iglesia está cerca de vosotros»
En el mensaje para el Domingo del Mar de 2023, el cardenal Czerny escribe: «Que quienes hoy están en el mar reciban, pues, un mensaje coral: la Iglesia está cerca de vosotros. Lo que os alegra y lo que os oprime nos importa. No solo tenemos algo que daros, sino también que recibir vuestro relato, vuestros testimonios: el punto de vista sobre el trabajo, la economía, las relaciones entre religiones y culturas diferentes, las condiciones del mar y de la tierra, y la fe, que solo desde vuestra experiencia puede llegar a todos los miembros de la Iglesia e interpelarlos y, a través de ellos, a nuestras sociedades».
La invitación es, pues, a caminar juntos: estamos llamados a avanzar juntos, a navegar juntos. «Por tanto, si hay un esfuerzo que queremos proponernos este año, es precisamente comprobar cómo estar más cerca, en un intercambio continuo que haga que vuestro trabajo esté menos alejado del camino y de la fe de todos».
El Domingo del Mar nos ayuda, pues, a sentirnos aún más Iglesia: una comunidad que camina unida.

