Cada año, el tercer domingo del Tiempo Ordinario, por expreso deseo del papa Francisco, la Iglesia celebra el Domingo de la Palabra de Dios; una ocasión importante para devolver siempre a la Palabra de Dios un lugar central.
Este año, 2023, se celebra el 22 de enero y tiene como tema una expresión tomada de la primera carta de Juan: «Os anunciamos lo que hemos visto» (1 Jn 1,3). De ahí el título dado a la jornada: ¡Anunciadores de la Palabra!
Para ayudar a las parroquias y a los fieles a vivir y celebrar esta jornada, el Dicasterio para la Evangelización ha elegido a la Editorial Shalom para publicar el subsidio litúrgico-pastoral oficial.

En efecto, solo se puede anunciar la Palabra si ha habido un encuentro con Jesús resucitado; solo se puede anunciar lo que se ha visto y escuchado.
Anunciar lo que se ha visto significa dar a conocer a Jesús y el misterio de su presencia constante entre nosotros: misterio que cada domingo encontramos en el anuncio de la Palabra y en la Comunión eucarística.
Cada domingo los cristianos celebran el misterio de la salvación, haciendo así presente en medio de la comunidad y del mundo entero a la persona de Jesús, la Palabra eterna del Padre que desea entrar y habitar en la vida de cada uno de nosotros.
Por tanto, anunciar la Palabra, Jesucristo, exige acercarse al hermano y dar testimonio con la vida de la belleza de pertenecer a Dios y estar con él.
En el camino que el Santo Padre Francisco pide recorrer a toda la Iglesia, como preparación para el Jubileo de 2025, el Domingo de la Palabra se convierte en una etapa fundamental.
Retomar la constitución conciliar Dei Verbum ayudará a conocer más profundamente la Palabra de Dios y su centralidad en la vida del pueblo de Dios.
La esperanza, alimentada por la Palabra, lleva a toda comunidad creyente no solo a anunciar la fe, sino también a dar testimonio de ella con sencillez y autenticidad.





