En el corazón de los Altos Alpes, suspendido sobre el valle del Avance, a 950 metros de altitud, se encuentra el Santuario de Nuestra Señora de Laus. Este lugar fue escenario de un acontecimiento muy importante: la Madre de Dios se manifestó a Benoîte Rencurel, humilde e iletrada pastora de la aldea de Saint-Etienne, durante nada menos que 54 años (las apariciones fueron reconocidas en 2008).
El Santuario de Laus y la iglesia del Buen Encuentro
El Santuario de Nuestra Señora de Laus (Notre-Dame du Laus) recibe hoy a miles de peregrinos.
Las obras de construcción de la iglesia, querida por la Virgen, comenzaron en 1666 y terminaron en tan solo cuatro años, sin ninguna dificultad, exactamente como María le había dicho a Benoîte.
Terminada en 1669, fue elevada a basílica menor por el papa León XIII el 18 de marzo de 1892. En el interior de la basílica se encuentra la capilla del Buen Encuentro (chapelle de Bon Rencontre), que constituye el corazón del Santuario. Allí, la Virgen María, a finales de septiembre de 1664, anunció a Benoîte que había elegido este lugar y se lo había pedido a su Hijo para la conversión de los pecadores, que acudirían allí en gran número para convertirse: «He pedido este lugar a mi Hijo y él me lo ha concedido», le dijo.
En la pequeña capilla del Buen Encuentro se encuentra la lámpara de aceite del Santuario, que recuerda la Presencia eucarística en el sagrario. María invitó a los peregrinos a humedecer la punta de los dedos en el aceite de la lámpara: «Si se toma el aceite de la lámpara de la capilla y se aplica, recurriendo a su intercesión con gran fe, se sana». Este aceite no está consagrado por el obispo ni bendecido de manera especial; se añade cada día y arde constantemente ante la Eucaristía. Aún hoy, después de más de trescientos años, los frascos de aceite se envían a todo el mundo y las curaciones son numerosas.
En el altar de la capilla del Buen Encuentro se puede admirar a la Virgen coronada con el divino Hijo, una obra en mármol blanco de Carrara, realizada en 1716 por el escultor Honoré Pela, de Gap. Más abajo están representados los santos que se aparecieron a Benoîte: de izquierda a derecha, san Gervasio, san Mauricio, santa Catalina de Siena y santa Bárbara.
En el umbral de la capilla del Buen Encuentro, frente al altar mayor del Santuario, se encuentra la tumba de Benoîte: aquí fue depositado su cuerpo inmediatamente después de la exhumación del cementerio de Laus. En el interior de la Basílica, en la parte posterior de la capilla del Buen Encuentro, se encuentra la capilla de los Ángeles. El cuadro que allí se encuentra representa una aparición de la Virgen a Benoîte. Es el único que fue realizado cuando Benoîte aún estaba viva, por el pintor de origen siciliano Diego Devial. Data de 1668, cuando Benoîte tenía 41 años.
A la derecha de la iglesia se encuentran los edificios destinados a acoger a los peregrinos (el primer proyecto, llamado en aquel entonces «casa de los sacerdotes», data de 1679).
Para conocer el Santuario

Contactos y direcciones
Casa de Laus
05130 Saint-Étienne-du-Laus
Tel. 0033 (0)4 92 50 94 00
Hospedería Notre Dame du Laus
05130 Saint-Ètienne-du-Laus
Tel. 0033 (0)4 92 50 30 73
www.notre-dame-du-laus.com











