liturgia della domenica 15 gennaio 2023

Editrice Shalom

Tempo di lettura: 4 min
Autore: Editrice Shalom

Cosa troverai in questo articolo?

Liturgia del domingo: 15 de enero de 2023

Jesús

Textos extraídos del Misalito «Sobre tu Palabra» enero-febrero de 2023

2.º domingo del Tiempo Ordinario (A)
2.ª sem. del salterio


PRIMERA LECTURA

Del libro del profeta Isaías (Is 49,3.5-6)
El Señor me dijo: «Tú eres mi siervo, Israel, en quien manifestaré mi gloria». Ahora ha hablado el Señor, que me formó como siervo suyo desde el seno materno, para hacer que Jacob vuelva a él y reunir a Israel junto a él -pues yo era honrado por el Señor y Dios era mi fuerza-; y dijo: «Es poco que seas mi siervo para restaurar las tribus de Jacob y hacer volver a los supervivientes de Israel. Te haré luz de las naciones, para que lleves mi salvación hasta el confín de la tierra». - Palabra de Dios.

Comentario a la primera lectura

En el libro del profeta Isaías se habla varias veces de un «siervo», que tiene las características de un gran caudillo, pero también se dice que será humilde, manso y, sobre todo, sufriente. Claramente se habla de Jesús, que con su sacrificio y el don del Espíritu Santo restaurará todas las cosas, pero no a la manera humana, como nosotros entendemos. «Hacer de este siervo luz de las naciones» significa llevar el Espíritu Santo al corazón de todos, porque el Espíritu es la verdadera luz de Dios. Naturalmente, esta luz debe ser acogida para que sea eficaz, pero también hace falta alguien que la lleve. Ese alguien es Jesús. «Yo soy la luz del mundo» (Jn 8,12), dirá el Señor. Después, dirigiéndose a los discípulos: «Vosotros sois la luz del mundo» (Mt 5,14). Si el mundo está en tinieblas, probablemente la culpa no sea del mundo, sino de quienes deberían iluminar y no irradian luz. No condenemos entonces tan fácilmente al mundo, sino preguntémonos si nuestra vida produce la luz del Espíritu Santo o no. «La huella del Espíritu de Dios -dijo san Felipe Neri- es siempre la alegría y la paz interior».


SEGUNDA LECTURA

De la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (1 Cor 1,1-3)
Pablo, llamado a ser apóstol de Cristo Jesús por voluntad de Dios, y el hermano Sóstenes, a la Iglesia de Dios que está en Corinto, a los santificados en Cristo Jesús, santos por vocación, junto con todos los que invocan en cualquier lugar el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro: gracia a vosotros y paz de parte de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo. - Palabra de Dios.

Comentario a la segunda lectura

Pablo tiene una gran conciencia de su propio papel. Sabe que fue instruido directamente por el Señor Jesús y que recibió de él el «Evangelio de la gracia». Sabe que no expresa opiniones sobre las cosas, sino que dice la pura y simple verdad. De esta manera, el Evangelio se transmite con autoridad, porque comunica la Palabra que da la vida. No debemos ser tímidos ni temer las reacciones de los demás: Pablo ha recibido la gracia y escribe a personas bautizadas (santificadas en Cristo Jesús) y, por tanto, puede hablar abiertamente y sin ningún temor. Que así sea también entre nosotros, los cristianos, cuando nos confrontamos y nos confortamos con la divina Palabra que nos forma, nos corrige, nos orienta y nos sostiene. Todo lo que Pablo dice en la carta a la comunidad de Corinto (lo que hemos leído es el saludo inicial) es una palabra de gracia divina, es verdad de fe, es anuncio de salvación eterna. Esta convicción es propia de los mártires: no juzgan mal a nadie, pero no renuncian a la verdad, por la que están dispuestos incluso a dar la vida.


EVANGELIO DEL DÍA

Del Evangelio según san Juan (Jn 1,29-34)
En aquel tiempo, Juan, al ver a Jesús que venía hacia él, dijo: «Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Este es aquel de quien yo dije: “Después de mí viene un hombre que está por delante de mí, porque existía antes que yo”. Yo no lo conocía, pero he venido a bautizar con agua para que él fuera manifestado a Israel». Juan dio testimonio diciendo: «He contemplado al Espíritu que bajaba del cielo como una paloma y se posaba sobre él. Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: “Aquel sobre quien veas bajar y posarse el Espíritu es él quien bautiza con Espíritu Santo”. Y yo lo he visto y he dado testimonio de que este es el Hijo de Dios». - Palabra del Señor.

Comentario al Evangelio del día

Juan da testimonio de haber recibido el signo que se le había prometido: vio al Espíritu Santo descender sobre Cristo en forma de paloma. Las afirmaciones del Bautista delinean inmediatamente el papel y la naturaleza del Mesías. No lo saluda con énfasis, no se postra ante él, no pronuncia oráculos ni eleva oraciones de alabanza al Padre eterno, sino que se vuelve hacia sus oyentes y dice que aquel hombre es el Cordero de Dios y el Hijo de Dios. Dos testimonios que afirman la identidad de Jesús de Nazaret. La palabra «cordero» no indica tanto mansedumbre cuanto sacrificio: los judíos sabían, en efecto, que el cordero destinado al templo era separado del rebaño y cuidado de manera especial; a su debido tiempo sería degollado y sacrificado ritualmente sobre el altar del templo. También decir «Hijo de Dios» era algo muy claro. Todavía no se afirma la naturaleza divina de Cristo, pero se da a entender; con el tiempo se comprenderá que Jesús es el Hijo unigénito, engendrado, no creado, Dios desde siempre. Por ahora es importante saber desde el principio que el Mesías no será un caudillo como Alejandro Magno, sino el Cordero sacrificado y el Hijo de Dios por naturaleza.


Suscripción al Misalito
Suscripción al Misalito
Liturgia del domingo: 15 de enero de 2023

Cosa troverai in questo articolo?