Devociones del 13 al 19 de septiembre
Esta semana está marcada por el signo de la cruz: la Iglesia celebra la Santa Cruz el 14 de septiembre y al día siguiente recuerda a María con el título de Dolorosa. Vivamos estos días conscientes de que –como ha dicho el papa Francisco– para nosotros, los cristianos, la cruz es signo de derrota, pero al mismo tiempo de victoria contra las tinieblas. Por tanto, es signo de esperanza no solo más allá de las tinieblas, sino también en las tinieblas.

MARTES 14 DE SEPTIEMBRE
Exaltación de la Santa Cruz
La fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, que en Oriente se compara con la Pascua, está relacionada con el hallazgo de la cruz de Jesús por parte de santa Elena, madre del emperador Constantino, ocurrido el 14 de septiembre del año 320, y con la dedicación de la basílica erigida sobre el Santo Sepulcro en Jerusalén (335), mandada construir por Constantino. «Para ser curados del pecado, miremos a Cristo Crucificado», decía san Agustín. Al levantar los ojos hacia el Crucificado, adoramos a aquel que vino a cargar sobre sí el pecado del mundo y a darnos la vida eterna.
Reflexionemos sobre el profundo significado de esta fiesta gracias a las palabras de Juan Pablo II: «La Iglesia católica celebra hoy la fiesta de la Exaltación de la cruz de Cristo. Así como Cristo crucificado es elevado por la fe en los corazones de todos los que creen, así también él eleva esos mismos corazones con una esperanza que no puede ser destruida. Puesto que la cruz es el signo de la redención, y en la redención está contenida la promesa de la resurrección y el comienzo de la nueva vida: la elevación de los corazones humanos» (Homilía, 14 de septiembre de 1984).
Para profundizar:
• Sobre tu palabra – Misalito septiembre-octubre

MIÉRCOLES 15 DE SEPTIEMBRE
Bienaventurada Virgen María Dolorosa
Nadie más que María – que tuvo el valor de «estar» bajo la cruz – puede enseñarnos a vivir y afrontar la cruz; puede mostrarnos la esperanza en la cruz.
A ella le encomendamos hoy la «noche» que estamos viviendo, rezando con las palabras del siervo de Dios Tonino Bello.
Santa María, Virgen de la noche, te suplicamos que permanezcas cerca de nosotros cuando acecha el dolor, irrumpe la prueba, silba el viento de la desesperación y se ciernen sobre nuestra existencia el cielo negro de las angustias, el frío de las decepciones o el ala severa de la muerte.
Líbranos de los escalofríos de las tinieblas. En la hora de nuestro calvario, tú, que experimentaste el eclipse del sol, extiende tu manto sobre nosotros, para que, envueltos en tu aliento, nos resulte más soportable la larga espera de la libertad.
Alivia con caricias de Madre el sufrimiento de los enfermos. Llena de presencias amigas y discretas el tiempo amargo de quien está solo. Apaga los focos de nostalgia en el corazón de los navegantes y ofréceles tu hombro para que apoyen la cabeza. Protege de todo mal a nuestros seres queridos que luchan en tierras lejanas y consuela, con el destello desgarrador de los ojos,
a quien ha perdido la confianza en la vida.
Repite también hoy el canto del Magníficat y anuncia desbordamientos de justicia
a todos los oprimidos de la tierra. No nos dejes solos en la noche, entonando salmos sobre nuestros miedos.
Es más, si en los momentos de oscuridad te acercas a nosotros y nos susurras que también tú, Virgen del Adviento, estás esperando la luz, las fuentes del llanto se secarán en nuestro rostro.
Y despertaremos juntos el amanecer. Amén.
Para profundizar:
• Oraciones por los dolores y las lágrimas de la Virgen
• Rosario de los siete dolores de la Virgen

VIERNES 17 DE SEPTIEMBRE
Inicio de la novena a los santos Cosme y Damián
Hoy comienza la novena a los santos médicos y mártires Cosme y Damián, a quienes la Iglesia recuerda el 26 de septiembre. Vivieron entre los siglos III y IV, y Cosme y Damián gozan de un culto antiquísimo y muy extendido, tanto en Oriente como en Occidente. La tradición y el arte nos han transmitido una variedad de leyendas y milagros atribuidos a estos dos hermanos.
Para profundizar:
• Los santos médicos Cosme y Damián

SÁBADO 18 DE SEPTIEMBRE
San José de Copertino
San José de Cupertino es conocido como «el santo de los vuelos», porque estaba sujeto al fenómeno de la levitación del suelo debido a sus continuos éxtasis, pero es santo por la humildad y la obediencia con las que condujo su vida, confiándose siempre a la voluntad de Dios. Giuseppe Maria Desa nació el 17 de junio de 1603 en Copertino (Lecce), en un establo del pueblo. Rechazado por algunas Órdenes «por su escasa formación, por sencillez e ignorancia», logró, después de mucha insistencia, ser aceptado por los conventuales de la «Grottella» y pronto expresó el deseo de convertirse en sacerdote. Emprendió los estudios con gran dificultad, pero el obispo que lo examinaba, abriendo el libro al azar, le preguntó por el único pasaje que sabía explicar.
Así fue ordenado sacerdote por voluntad de Dios. Pasó de un convento a otro, hasta que fue destinado a Osimo (Ancona), donde murió en 1663.
Para profundizar:
• San José de Cupertino

DOMINGO 19 DE SEPTIEMBRE
Bienaventurada Virgen María de La Salette
Doce años antes de las apariciones de Lourdes, la Virgen ya se había aparecido en Francia, en La Salette, también aquí a dos pastorcitos: Mélanie Calvat y Maximin Giraud. El 19 de septiembre de 1846, junto a un pequeño manantial, los dos ven, sobre un montón de piedras, un globo de fuego «como si el sol hubiera caído allí». Asustados, se acercan y allí aparece una bella Señora sentada, con la cabeza entre las manos y los codos sobre las rodillas, llorando. La Virgen María se apareció en La Salette para manifestar la presencia, en nuestro mundo y en nuestra vida, de la fuerza salvadora que está en Cristo Jesús. La alegría de La Salette es la gran alegría de los hijos de Dios que redescubren en su vida el amor del Padre.
Para profundizar:
• Novena a la Bella Señora de La Salette
• Elige, pues, la vida
La frase que cierra el artículo de esta semana es una invitación y un deseo de cultivar la esperanza: «No consultes con tus miedos, sino con tus esperanzas y tus sueños. No pienses en tus frustraciones, sino en tu potencial sin realizar. No te preocupes por lo que has intentado y no has logrado, sino por lo que aún puedes hacer» (San Juan XXIII).
¡Los espero en los comentarios de la publicación!
¡Buen camino!
