Ha comenzado el mes de noviembre y nuestro corazón empieza a sentir el deseo de revivir, como cada año, la atmósfera de alegría y paz de la Navidad, que el nacimiento del Niño Jesús renueva en nosotros.
Este año recorreremos este camino en compañía de hombres y mujeres semejantes a nosotros, con nuestras dudas, nuestros miedos y nuestros problemas cotidianos, pero que tuvieron el gran don de participar en el acontecimiento más importante de la historia del mundo: el nacimiento de Jesús.
En efecto, los personajes del belén tienen mucho que contarnos; cada uno tiene un mensaje que transmitirnos, cada uno habla de algún modo de nosotros: los pastores que velan, que por la noche no se quedan cómodos en sus camas y son los primeros en comprender que ese Niño es muy especial; el buey y el asno, que se encuentran inconscientemente en una realidad inmensa y hacen precisamente lo que se le pide al hombre: obedecer con docilidad; el ángel, transparencia de Dios, que nos recuerda que también para nosotros Dios tiene un mensaje, un anuncio; el pastor dormido, símbolo de todos nosotros que no podemos más…
Como escribió el papa Francisco en la Carta apostólica Admirabile signum: «Ante el belén, la mente vuelve gustosamente a cuando éramos niños y esperábamos con impaciencia el momento de empezar a montarlo. No es importante cómo se prepara el belén; puede ser siempre igual o cambiar cada año; lo que cuenta es que hable a nuestra vida. En cualquier lugar y de cualquier forma, el belén narra el amor de Dios, el Dios que se hizo niño para decirnos lo cerca que está de cada ser humano, sea cual sea su condición. Queridos hermanos y hermanas, el belén forma parte del dulce y exigente proceso de transmisión de la fe. Desde la infancia y luego en cada etapa de la vida, nos educa para contemplar a Jesús, sentir el amor de Dios por nosotros, sentir y creer que Dios está con nosotros y nosotros con Él, todos hijos y hermanos gracias a ese Niño, Hijo de Dios y de la Virgen María. Y para sentir que en esto consiste la felicidad».
Cada semana nos acompañará hasta Belén uno de los personajes del belén… ¡sigue nuestro blog para caminar juntos!

