Primera reflexión de la Primera Semana de Cuaresma
En la primera semana de Cuaresma nos dejamos interpelar por las meditaciones del padre Bruno Tarantino. Sugerencias que… no pueden dejarnos indiferentes:
«Ciertamente, el protagonista principal de los relatos evangélicos de la pasión-muerte-resurrección es Jesús, pero no es el único. Hay otros que, antes que nadie, iniciaron una dura lucha consigo mismos y con aquel Hombre que se proclamaba el Mesías…
El prot-agonista de esta historia de pasión-muerte-resurrección, Jesús de Nazaret, es un prot-agonista un tanto extraño. No le quita protagonismo a nadie, sino que hace emerger la verdad íntima de cada uno.
Podrían ser muchos los co-prot-agonistas en los que detener nuestra atención; aquí he pensado en dar voz a tres de ellos: Judas Iscariote, Simón Pedro y Poncio Pilato.
En ellos y con ellos nos convertimos en contemporáneos de una historia que, aunque ocurrió hace unos dos mil años, sigue desarrollándose en nuestros días y nos co-obliga, es decir, nos une porque, si bien es cierto que solos podemos ser más rápidos, es aún más cierto que juntos podemos estar más seguros».
¿Prefiero hacerlo solo, porque quien se basta a sí mismo vale por tres, o pido ayuda y colaboro?
¡Te espero mañana por la mañana para seguir reflexionando juntos!

