Primera reflexión de la cuarta semana de Cuaresma
Un simple trozo de tela amarilleado por el paso del tiempo, una larga sábana que durante pocas horas envolvió un cadáver martirizado, dejando en ella visibles manchas de sangre. Pero el fascinante atractivo de la Sábana Santa va mucho más allá de la materialidad del objeto. Hay algo que no se logra explicar. Está la imagen de aquel cuerpo, frontal y dorsal, impresa de un modo todavía misterioso.

Desde hace siglos, ese lino es venerado como la reliquia más valiosa de la cristiandad. A ese cadáver se le atribuye una identidad muy ilustre, lo que hace que todo resulte más intrigante y complicado. ¿Es posible que el sudario funerario de Jesús de Nazaret haya escapado a los embates del tiempo y haya llegado hasta nosotros? Para gran sorpresa de muchos escépticos, un siglo de investigaciones ha proporcionado un conjunto sólido de pruebas favorables a la autenticidad de ese documento.
La Sábana Santa es un documento sobrecogedor. Ante ella se tiene la sensación de asomarse al umbral de un misterio que habla directamente al corazón de los sencillos y desafía a los científicos.
¿Siento la importancia de la Resurrección de Jesús? ¿Quiero vivir recordando su sacrificio por mí?
¡Te espero mañana por la mañana para continuar reflexionando juntos!

