quaresima un tempo da gustare 26

Editrice Shalom

Tempo di lettura: 2 min
Autore: Editrice Shalom

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Cuaresma: un tiempo para saborear

Crucificado

Cuarta reflexión de la quinta semana de Cuaresma

En la quinta semana de Cuaresma nos dejamos interpelar por las palabras de la beata Anna Katharina Emmerick, inspiradas en las visiones de la dolorosa pasión de nuestro Señor Jesucristo; visiones en las que se basa la película The Passion y que… no pueden dejarnos indiferentes. 

Jesús muere en la cruz

La última hora del Señor estaba ya próxima. Como un mortal cualquiera, Jesús luchaba contra la muerte: un sudor frío le cubría el cuerpo, mientras el pecho jadeaba cada vez con más fuerza.
Juan, bajo la cruz, le secaba continuamente los pies con su propio sudario.
María Magdalena, visiblemente destrozada por el dolor, se apoyaba desesperada detrás de la cruz. Sostenida por Salomé y María de Cleofás, la santa Virgen se mantenía de pie entre la cruz de Jesús y la del buen ladrón.
Al llegar a los últimos instantes de su vida terrena, Jesús dijo: «¡Todo está cumplido!»; levantó la cabeza y lanzó un grito fuerte y suave que penetró el cielo y la tierra: «¡Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu!»; inclinó la cabeza y entregó su espíritu al Padre misericordioso.

Cuando el Señor terminó de pronunciar sus últimas palabras, acababan de dar las 15:00. Como una figura luminosa, su santa alma descendió al limbo.
Juan y las piadosas mujeres, incapaces de resistir aquel dolor, cayeron al suelo con la frente en el polvo.
Todo estaba ya cumplido, el alma del Señor había abandonado el santo cuerpo. El último grito del Santo de los santos había hecho temblar la tierra y a quienes lo habían oído; en ese mismo instante, la roca del Calvario se hendió, provocando una amplia grieta entre la cruz de Jesús y la del mal ladrón. Numerosas casas se derrumbaron haciendo estremecer la tierra cuando el Señor entregó su santa alma; Dios había dado testimonio de que todo estaba ya cumplido.
Un gran terror se apoderó de todos los presentes y se hizo sentir en toda la naturaleza; justo en ese momento, el velo del templo se rasgó y muchos muertos salieron de las tumbas.

¿De qué manera la muerte de Jesús toca mi vida?

¡Te espero mañana por la mañana para seguir reflexionando juntos!


Cuaresma: un tiempo para saborear

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