Cuarta reflexión de la segunda semana de Cuaresma
En la segunda semana de Cuaresma nos dejamos interpelar por las meditaciones del padre Lorenzo Baldella. Sugerencias que… no pueden dejarnos indiferentes:
«“¿Eres tú el rey de los judíos?”. Respondió Jesús: “Mi reino no es de este mundo” (Jn 18,33).
Jesús, por tanto, se nos propone como rey, como verdad, como vida. Ya hemos elegido formar parte de su reino. Sin embargo, debemos preguntarnos si nuestras decisiones tienen consistencia o si, por el contrario, son débiles y fragmentarias.
Elegir habitar en el reino de Jesús es una elección integral. No podemos recortar su doctrina, que hoy se encuentra a menudo, en muchos cristianos que nos rodean, mezclada con errores, incertidumbres y prejuicios; tampoco podemos recortar los ideales evangélicos, reduciéndolos, como sucede a menudo, a lo que nos gusta o nos conviene. El cristiano acoge en la fe, enteramente, el mensaje de Jesús, su maestro y su señor y, en la fe, se deja llevar y guiar por Jesús, entregándose completamente a él. Elegir permanecer en el reino de Jesús compromete finalmente a nuestra persona con una decisión irrevocable. Dice Lucas: «Nadie que pone la mano en el arado y luego mira hacia atrás es apto para el reino de Dios» (Lc 9,62). ¡Nuestras decisiones constituyen un camino, un ideal! Nunca nos cansamos de caminar, porque él recorrió un camino hacia nosotros, hasta querer sufrir las burlas por amor a nosotros».
¿Vivo realmente con la conciencia de que Jesús es el rey de mi vida?
¡Te espero mañana por la mañana para seguir reflexionando juntos!

