Este año se cumplen 150 años del nacimiento y 100 años de la beatificación de santa Teresa de Lisieux. Un aniversario que verá a Francia y a todos los países del mundo participar en numerosas iniciativas para recordarla y seguir difundiendo su espiritualidad.
Joven y audaz
Teresa nace en Alençon el 2 de enero de 1873 y, cuando solo tiene 4 años, pierde a su madre. Entonces toda la familia se traslada a Lisieux. Vive la iniciación cristiana -Confesión, Comunión y Confirmación- con gran entusiasmo. A los 10 años, afectada por una grave enfermedad, se cura por intercesión de la Virgen de las Victorias.
Tiene un carácter fuerte e impetuoso que domina con una disciplina interior precisa. Deseosa de pertenecer por completo a Jesús, pide entrar en el Carmelo de Lisieux, como sus hermanas Paulina y María. Es demasiado pequeña y no puede tomar una decisión tan importante, pero no se desanima y, en 1887, durante una peregrinación por Italia, tiene la oportunidad de encontrarse en Roma con León XIII, a quien pide poder hacer realidad su sueño.

El pequeño camino
El 9 de abril de 1888 - con tan solo 15 años - entra en el Carmelo de Lisieux y, hasta el 30 de septiembre de 1897, día en que la tuberculosis pone fin a su peregrinación terrena, vive una intimidad espiritual con Jesús que será una escuela para toda la Iglesia.
Su relación de amor con el Esposo se revela en sus escritos. Sus manuscritos, conocidos después de su muerte con el título Historia de un alma, llegan a todos los rincones de la tierra y la sabiduría evangélica que los inspira forma a millones de personas. Al contar su relación con Jesús, perfila los rasgos de lo que hoy se conoce como el pequeño camino de la infancia espiritual: un camino hecho de fidelidad, sencillez, entrega, cuidado, donación, atención, profundidad, generosidad…
«En el corazón de la Iglesia seré el amor»
Deseosa de atender toda necesidad, de ayudar a todo necesitado y de dar a conocer a Cristo a cada hombre, descubre que puede llegar a todo y a todos a través del amor. Así encuentra su lugar en la Iglesia y su inquietud encuentra un cauce por el que fluir y dar fruto.

Santa Teresa, proclamada Doctora de la Iglesia en 1997 por Juan Pablo II, continúa siendo una maestra atenta y solícita de la vida espiritual y, con el renovarse de las generaciones, se renueva también su enseñanza, en una transmisión del testigo que no da señales de detenerse.
El testimonio de sus escritos alimenta la certeza de que, para agradar a Dios, no son necesarias grandes cosas, sino hacer con amor fiel las pequeñas cosas de cada día. ¿Quieres intentarlo tú también?
Las citas del centenario
Roma, en el Teresianum
• Del 12 al 16 de marzo, encuentros y reflexiones con motivo de la llegada de la exposición itinerante.
• 8 y 9 de junio de 2023, seminario de profundización: «¿Teresa de Lisieux, paradigma de la santidad moderna?».
Cremona
• Del 20 al 30 de marzo, la exposición se acoge en el Baptisterio de la Catedral.
• 23 de marzo, conferencia en la sede local de la Universidad Católica.
• 30 de marzo, concierto en la Catedral. Está prevista la lectura de textos teresianos, junto con textos de escritores y filósofos.
Rímini
• La Catedral acoge la exposición itinerante y podrá visitarse también durante las jornadas del Meeting de Comunión y Liberación (20-25 de agosto).
En otoño, las iniciativas se trasladarán a Lombardía con un programa aún por definir.
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