Santi e Beati
Santa Verónica Giuliani, llama viva del amor divino
Tempo di lettura: 3 min
Autore: Editrice Shalom
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En el corazón de Umbría, entre las murallas de Città di Castello, santa Verónica Giuliani (nacida Orsola en 1660 y fallecida en 1727) vivió una experiencia mística de extraordinaria profundidad. Esta clarisa capuchina, que recibió el nombre de Verónica a los 17 años, no fue solo una monja, sino una «llama viva de amor divino».
Un camino espiritual de dolor y amor encarnado
La vida de Verónica fue un crescendo de fenómenos místicos: a los 21 años recibió la coronación de espinas de Jesús y a los 37, los estigmas. Sus visiones y diálogos íntimos con Jesús y María están documentados en un monumental Diario de 42 volúmenes y más de 22.000 páginas. Su mística estaba profundamente «encarnada»: no buscaba a Dios en cielos lejanos, sino en la carne sufriente de Cristo, deseando compartir cada dolor, como expresó en su grito: «¡Señor, crucifícame contigo!».



