El Santuario Madonna dell’Ambro es uno de los santuarios más antiguos y visitados de Las Marcas.
Toma su nombre del cercano torrente Ambro y también se lo conoce como la «pequeña Lourdes de los montes Sibillini».
Situado a 658 m de altitud, está enclavado entre el monte Priora y el monte Castel Manardo, en Montefortino, en la provincia de Fermo. El paisaje natural de rara belleza -estamos en el corazón del Parque de los Sibillini- permite visitar lugares encantadores y brinda al espíritu y al cuerpo paz y descanso.
La historia y la aparición
El Santuario se originó con la aparición de la Virgen a una niña llamada Santina, sordomuda de nacimiento. Para «corresponder» a las oraciones y las ofrendas florales que la niña solía llevar ante una imagen de la Virgen colocada en el hueco de un haya, la Santísima Virgen le concedió el don del habla.
El Santuario
El Santuario, el pórtico y el campanario son construcciones del siglo XX, pero las primeras noticias del Santuario se remontan a 1037, cuando los señores feudales del lugar, vinculados a la abadía benedictina de Sant’Anastasio, lo embellecieron donando algunos bienes a los frailes. En 1602, la pequeña capilla, que se había quedado demasiado pequeña y estaba dañada por el desgaste del tiempo, fue reconstruida de mayor tamaño y, al año siguiente, el arquitecto Venturi de Urbino comenzó la construcción de una nueva iglesia, incorporando la anterior de modo que la imagen de la Virgen, a través de un amplio ventanal, apareciera como retablo del altar mayor.
Hasta hoy sigue siendo así: la estatua de María, una figura majestuosa, esculpida en piedra y sentada en un trono, sonríe desde la reja situada sobre el altar. La antigua capilla está cubierta de cientos de fotos de niños, familias, mujeres, hombres, soldados… que dan gracias a la Virgen por una gracia recibida.
¡En este lugar María se hace presente, acoge y escucha!
Para conocer el Santuario





