«Señor, vos sabéis que la habitación de Osimo no fue ni deseada ni procurada en absoluto por mí: si queréis que vaya allí, dispondréis las cosas de modo que, en cualquier lugar, yo pueda prestaros servicio». Con estas palabras, san José de Cupertino acogió su traslado a la que sería su última residencia.
Nacido en la extrema pobreza, José tuvo una existencia muy difícil, también en su vida religiosa, pues ingresó en varias órdenes y luego fue expulsado de ellas al poco tiempo por «ineptitud». Finalmente logró establecerse en la Orden de los Frailes Menores Conventuales (también de esta había sido expulsado una primera vez). A pesar de su escasísima formación y de las grandes dificultades que encontró en sus estudios, con la ayuda providencial de la Virgen logró convertirse en sacerdote.
San José de Cupertino es conocido por los vuelos místicos que realizaba durante sus éxtasis, acontecimientos que se manifestaban ante muchísimas personas. Todo ello ocasionó numerosos inconvenientes a los superiores, que decidieron trasladarlo de un convento a otro, para destinarlo finalmente al convento de Osimo, donde entró diciendo: «Este es el lugar de mi descanso».
La iglesia del convento, dedicada originalmente a san Francisco y consagrada en 1234, tras la beatificación y canonización del «Santo de los vuelos» (como se conoce familiarmente a san José), fue ampliada y enriquecida en la segunda mitad del siglo XVIII para acoger el cuerpo del Santo y la gran afluencia de peregrinos que comenzó inmediatamente después de su muerte. Así fue como la iglesia cambió de nombre (de san Francisco a san José de Cupertino) y en 1796 fue elevada a la dignidad de basílica por Pío VI, quien la definió como «uno de los santuarios más célebres y venerados de la cristiandad».
Hoy, el cuerpo de san José (inicialmente colocado bajo el altar principal) se conserva en la cripta construida en 1963, tercer centenario de la muerte del Santo.
Las habitaciones donde vivió san José se conservan todavía en su estado original e incluyen las tres pequeñas habitaciones que lo alojaron de 1657 a 1663 y el oratorio donde celebraba la santa misa cada día. Los peregrinos y devotos pueden visitar estos lugares durante el horario de apertura del santuario.
Para conocer el Santuario

Basílica Santuario
San José de Cupertino
P.zza Gallo, 10
60027 Osimo (AN)
Tel.: 071 71 45 23
correo electrónico: basilicasangiuseppeosimo@gmail.com










