si alla vita sempre il coraggio di santa gianna beretta molla

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Autore: Editrice Shalom

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¡Sí a la vida, siempre! El valor de santa Gianna Beretta Molla

Santa Gianna Beretta Molla

Gianna Beretta Molla nació al cielo el 28 de abril de 1962, hace 61 años.
¿Qué nos enseñan hoy su existencia y su don de amor? ¡Nos enseñan que la vida debe defenderse siempre, con fuerza, con amor y con valentía!

La santidad brilla en lo cotidiano

«Mujer maravillosa, amante de la vida, esposa, madre, médica profesional ejemplar, ofreció su vida para no violar el misterio de la dignidad de la vida»; estas son las palabras que el cardenal Carlo Maria Martini hizo grabar en el reverso de la medalla acuñada en honor de la beatificación de Gianna Beretta Molla, y son palabras que la describen mejor y más profundamente que muchas otras; son palabras que sintetizan su vida y su santidad. Una santidad construida a lo largo de los años, como esposa, como madre, como médica; una santidad hecha de cotidianidad que nos enseña cómo se puede hacer brillar lo extraordinario en lo ordinario; una santidad “entrenada” para entregarse y que, por tanto, supo afrontar con amor inmenso el don más grande: el de la vida.

«Elijan al bebé. Sálvenlo a él»

Límpida y agraciada, así se le presenta la doctora Gianna Beretta al ingeniero Pietro Molla en sus primeros encuentros. Se casan en Magenta el 24 de septiembre de 1955. Gianna es médica cirujana y después se especializa en pediatría, pero atiende a todos, sobre todo a quienes son ancianos y están solos. Nacen sus hijos: Pierluigi, Maria Rita y Laura.
En septiembre de 1961, durante su cuarto embarazo, Gianna descubre un fibroma en el útero: la perspectiva es renunciar a la maternidad para no morir, pero para Gianna la criatura que lleva en su seno tiene derecho a vivir y ella sola, en ese momento, representa el instrumento de la Providencia para que pueda venir al mundo: decide, por tanto, sacrificar su vida por su hija. «Me dijo explícitamente -recuerda su esposo-, con una mirada profunda que nunca olvidaré: “Si tienen que decidir entre el bebé y yo, no duden: elijan, y lo exijo, al bebé. Sálvenlo a él”». La mañana del 21 de abril de 1962 da a luz a Gianna Emanuela y la mañana del 28 de abril, después de repetir la oración: «Jesús, te amo, Jesús, te amo», muere.

Una Santa de nuestro tiempo

Estas fueron las palabras del cardenal Angelo Scola con motivo del décimo aniversario de la canonización de Gianna: «Honramos a una Santa extraordinaria, sumamente actual, de gran importancia para muchos fieles de todo el mundo, de gran valor para el hombre posmoderno, tentado por el narcisismo y atravesado por un individualismo exacerbado que ya no ve el vínculo que conecta cada acto de libertad con el bien. […] Una Santa esposa, capaz de amar, equilibrada en sus afectos, entregada al trabajo –el particularmente delicado de médico al servicio del pueblo–, una mujer con un fuerte sentido de la comunión eclesial y de la dedicación a los jóvenes, capaz de comunicar de manera sencilla y profunda el verdadero sentido de la vida. […] [La vida de Gianna ilumina] ese fragmento del pensamiento cristiano que resiste en el corazón de todo hombre y que ella, en el campo que es el mundo, nos invita a recuperar, cambiando nuestra manera de pensar sobre la belleza del matrimonio y del amor entre un hombre y una mujer, fecundo al generar la vida, que debe ser defendida desde el inicio hasta su fin natural».

Si el grano de trigo muere, produce mucho fruto

En esta historia, en la que la alegría y el dolor están unidos y entrelazados en el nudo del amor, por el que el dolor de la muerte de una madre se vincula a la esperanza y a la renovación de una nueva vida que ese sacrificio hizo posible, resuenan las palabras de Jesús: «Si el grano de trigo, caído en tierra, no muere, queda solo; pero si muere, produce mucho fruto». Gianna nos enseña la defensa de la vida y el valor de entregarse; vivamos nuestra vida cotidiana con su misma esperanza y nos daremos cuenta de la fuerza y la luz que sabemos irradiar.



¡Sí a la vida, siempre! El valor de santa Gianna Beretta Molla

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